Erich Fromm fue uno de los filósofos humanistas más destacados de Alemania en el siglo XX, y hoy es reconocido internacionalmente. Asimismo, fue uno de los principales renovadores de la teoría y práctica psicoanalítica a mediados del siglo XX. En este nuevo camino filosófico se desmarcó pronto de las teorías freudianas.

A parte de ser un hombre de palabras humanas, también sus acciones lo fueron: en la década de los cincuenta participó en los movimientos pacifistas norteamericanos y se opuso directamente a la guerra de Vietnam. Criticó la sociedad capitalista y defendió el desarrollo de una cultura libre y la libertad personal. Fue, también, partidario del socialismo humanista y democrático. Sus tres libros más importantes para conocer su pensamiento humano y universal son El miedo a la libertad, El arte de amar y El corazón del hombre.

Con sus palabras hizo tomar consciencia respecto el acto de amar: “El sexo sin amor solo alivia el abismo que existe entre dos seres humanos de forma momentánea”. Y en estas reflexivas frases tan elocuentes: “El amor infantil sigue el principio: ‘amo porque me aman’. El amor maduro obedece al principio: ‘me aman porque amo’. El amor inmaduro dice: ‘Te amo porque te necesito’. El amor maduro dice: ‘Te necesito porque te amo'”.

Hombre culto, trabajador y reflexivo, de fe, actos y palabras humanas, también expresó ideas sobre el arte de la vida: “Vivir es nacer a cada instante”. En la que incluye adecuadas formas de llevar la vida: “La avaricia y la paz se excluyen mutuamente”. Y en la que nos da una motivación diaria: “La alegría no es el éxtasis momentáneo, sino el resplandor que acompaña al ser”.

Su vida fue todo un proceso de acontecimientos y progresos, renaciendo a menudo como bien dice su frase: “El nacimiento no es un acto, es un proceso”. Su primer proceso fue nacer en Alemania en marzo del 1900, y el último nacimiento fue morir en marzo de 1980 en Suiza.

A continuación os dejo con más frases de Fromm que nos muestran el arte de amar, de vivir y de pensar en una sociedad compleja como la nuestra:

“En el arte de vivir, el hombre es al mismo tiempo el artista y el objeto de su arte, es el escultor y es el mármol, el médico y el paciente”.

“En realidad, solo existe el acto de amar, que es una actividad productiva. Implica cuidar, conocer, responder, afirmar, gozar de una persona, de un árbol, de una pintura, de una idea. Significa dar vida, aumentar su vitalidad. Es un proceso que se desarrolla y se intensifica a sí mismo”.

“La esperanza es paradójica. Tener esperanza significa estar listo en todo momento para lo que todavía no nace, pero sin llegar a desesperarse si el nacimiento no ocurre en el lapso de nuestra vida”.

“Mientras tememos conscientemente no ser amados, el temor real, aunque habitualmente inconsciente, es el de amar”.

“El peligro del pasado era que los hombres fueran esclavos. Pero el peligro del futuro es que los hombres se conviertan en robots”.

“No progresas mejorando lo que ya está hecho, sino esforzándote por lograr lo que aún queda por hacer”.

“En realidad, todos están sedientos de amor; ven innumerables películas basadas en historias de amor felices y desgraciadas, escuchan centenares de canciones triviales que hablan del amor, y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor”.

“En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos”.

“Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar”.

“Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería”.

“Mientras todo el resto del mundo desee tener más, se formarán clases, habrá guerra de clases, habrá una guerra internacional”.

“Experimentar amor en el modo de tener implica encerrar, aprisionar o dominar al objeto amado”.


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