Baruch Spinoza fue uno de los tres filósofos racionalistas más importantes del siglo XVII, admirado por Albert Einstein, quien dijo: “Mis opiniones son cercanas a las de Spinoza: admiración por la belleza y creencia en la simplicidad lógica del orden y la armonía del universo, que sólo podemos aprender con humildad y de manera imperfecta”.

Spinoza trató en su filosofía el funcionamiento de la sociedad y la religión desde un punto de vista racional, basado en la lógica de la naturaleza de las cosas. “Todas las cosas que hay en la naturaleza son cosas o acciones. Ahora bien, el bien y el mal no son cosas ni acciones. Luego el bien y el mal no existen en la naturaleza”.

Sus palabras no siempre tenían implícita una crítica, sino lo racional de las cosas. Además, daban por sentado que su contribución al funcionamiento de la sociedad partiendo de sus lecturas no era sino una reducción a hechos y definiciones a partir de los mismos: “El estado más violento será, pues, aquel en que se niega a cada uno la libertad de decir y enseñar lo que piensa, y será, en cambio, moderado aquel en que se concede a todos esa misma libertad”.

Una persona que hablaba mucho de la comprensión, del entendimiento, de la razón, del comportamiento… de que si conocemos las demás culturas, países o religiones nos será más fácil comprendernos entre nosotros, porque es más fácil entender a una nación entera que a cada individuo que habita en ella. “Existe tanta diferencia entre las cabezas como entre los paladares“, por lo que, en consecuencia, daremos un paso inmenso en comprender que no siempre tenemos la razón en todo aquello que pensamos, siempre puede haber algo que se nos escape, que nos haga entender las cosas de una manera u otra: “Comprender es el principio de aprobar”.

Como buen panteísta, no veía una diferencia entre Dios, el Universo y la naturaleza, sino que era un todo: “Dios no tiene derecha ni izquierda, ni se mueve ni está parado, ni se halla en un lugar, sino que es absolutamente infinito y contiene en sí todas las perfecciones”.

Spinoza fue un filósofo racionalista, pero también un ser humano que bien nos puede ayudar a vivir más tranquilos si leemos su filosofía. La comprensión de sus palabras facilita la comprensión de nuestros semejantes, y difundir sus pensamientos es difundir paz en sociedad porque, al fin y al cabo, de lo que se trata es de vivir, y cuánto más tranquilos, más felices.

Estas son algunas frases de Spinoza que te harán pensar y que, creemos, merecen ser compartidas

“El fin del estado no es convertir a los hombres de seres racionales en bestias o autómatas, sino lograr más bien que su alma y su cuerpo desempeñen sus funciones con seguridad y que con ellos se sirvan de su razón libre y que no se combatan con odios, iras o engaños, ni se ataquen con perversas intenciones. El verdadero fin del estado es, pues, la libertad”.

“El hombre libre en nada piensa menos que en la muerte, y su sabiduría consiste en una meditación no sobre la muerte, sino a propósito de la vida”.

“El que se arrepiente de una acción es doblemente miserable e impotente”.

“He cuidado atentamente de no burlarme de las acciones humanas, no deplorarlas, ni detestarlas, sino entenderlas”.

“La actividad más importante que un ser humano puede lograr es aprender para entender, porque entender es ser libre”.

“La alegría es el paso del hombre de una menor perfección a una mayor”.

“La tristeza es el paso del hombre de una perfección mayor a una menor”.

“La paz es una virtud, un estado mental, una disposición constante en pro de la Benevolencia, la Confianza y la Justicia”.

“Es sumamente raro que los hombres cuenten una cosa simplemente como ha sucedido, sin mezclar al relato nada de su propio juicio”.

“Si no quieres repetir el pasado, estúdialo”.


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