El 6 de julio de 1907 nacía Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón en Coyoacán, lugar donde falleció el 13 de julio de 1954. Frida Kahlo es una de las pocas mujeres artistas mundialmente reconocidas en la historia del arte, además de un símbolo del feminismo de finales del siglo XX.

La superación personal en los diferentes problemas que tuvo en vida, casi que la podrían convertir en un icono de vitalidad y en una referencia para cualquier ser humano. La primera adversidad a la que se tuvo que enfrentar fue contraer contraer poliomielitis a los seis años. Su padre, siempre muy apegado a su hija, tampoco era una persona estable ya que sufría constantes mareos y ataques epilépticos; esto hicieron que padre e hija se ayudaran mutuamente durante muchos años.

Sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria de Ciudad de México la dirigían hacia la medicina. Allí conoció y formó parte de un grupo de intelectuales llamados Los Cachuchas, quienes, en años sucesivos, se convirtieron en referentes de la sociedad mexicana. Entre ellos se encontraba el reconocido escritor Miguel Lira, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

En 1925, con 17 años, Frida tuvo un accidente mientras viajaba en un autobús que fue arrollado por un tranvía. La joven Kahlo sufrió múltiples fracturas por todo el cuerpo y un pasamanos le atravesó el cuerpo. Este doloroso suceso que le obligó a quedar postrada en cama durante meses parece que invocó en Frida un interés que no se había manifestado antes: el arte.

Frida siempre reflejó aspectos autobiográficos en sus aproximadamente 200 cuadros, y muchos de ellos fueron autorretratos que reflejaban el período emocional por el que pasaba en ese momento, más que hacer una síntesis fidedigna de su rostro.

En 1929, sufrió, quizá, otra adversidad (o al menos en cómputos generales): conocer a Diego Rivera. Con él vivió hasta su muerte y, al final de su vida, poco antes de morir Frida dijo de él: “Si de algo quiero tener el gusto antes de morir es de no volver a ver tu horrible y bastarda cara de malnacido rondar por mi jardín”.

Admirada por Kandinski, Picasso o Bretón, su obra viajó a París gracias a este último, donde obtuvo sus primeros reconocimientos. El aspecto más entrañable de la vida de Frida a nivel artístico se sucedió en 1953, cuando, muy enferma, acude en ambulancia y con supervisión médica, estirada en una camilla, a la primera y única exposición realizada en su país natal en vida. Allí atendió a todos los asistentes con entereza y jovialidad, contó historias y alegrías, cantó y bebió, seguramente, su preciado Tequila.

Murió en 1954 y sus restos descansan en la casa que la vio nacer, en la Casa Azul de Coyoacán, que también alberga su último cuadro adornado por una inscripción junto a su firma: VIVA LA VIDA.

Os dejo 14 frases sobre Frida Kahlo que muestran una vida difícil, pero, indudablemente, llena de vida:

“Donde no puedas amar, no te demores”.

“Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tu estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú”.

“Quizá esperen oír de mí lamentos de ‘lo mucho que se sufre’ viviendo con un hombre como Diego. Pero yo no creo que las márgenes de un río sufran por dejarlo correr…”.

“A veces prefiero hablar con obreros y albañiles que con esa gente estúpida que se hace llamar gente culta”.

“Intenté ahogar mis dolores, pero ellos aprendieron a nadar”.

“Nunca pinto sueños o pesadillas. Pinto mi propia realidad”.

“Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior”.

“Espero que la salida sea alegre, y espero no volver nunca más”.

“¿Se pueden inventar verbos? Quiero decirte uno: Yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida”.

“Pinto autorretratos porque estoy mucho tiempo sola. Me pinto a mí misma, porque soy a quien mejor conozco”.

“Siento que te quise siempre, desde que naciste, y antes, cuando te concibieron. Y a veces siento que me naciste a mí”.

“Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de la misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido”.

“Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saberla vivir. Que cada uno resuelva como pueda”.

“Si yo pudiera darte una cosa en la vida, me gustaría darte la capacidad de verte a ti mismo a través de mis ojos. Sólo entonces te darás cuenta de lo especial que eres para mí”.


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