El Síndrome de Procusto o por qué despreciamos al que sobresale 1

El Síndrome de Procusto o por qué despreciamos al que sobresale

✅ Este post te proporcionará una mejor comprensión del comportamiento social humano y te permitirá protegerte del peligroso Síndrome de Procusto. Pero para saber más, te recomendamos los retos formativos de Diseño Social EN+


Cuando hablamos del Síndrome de Procusto hablamos de la incapacidad para reconocer como válidas ideas de otros, el miedo a ser superado profesional o personalmente por otros, la envidia… todo ello nos puede llevar a eludir responsabilidades, tomar malas decisiones y frenar las iniciativas, aportaciones e ideas de aquellos que pueden dejarnos en evidencia. En inglés, el síndrome de Procusto es denominado tall poppy syndrome.

Síndrome de Procusto

Hablamos del síndrome de Procusto, un nombre de origen mitológico que retrata una figura que suele observarse en todo tipo de contextos y resulta nefasta para cualquier organización o sociedad.

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La propia definición del síndrome de Procusto ya deja claras sus negativas consecuencias: “lo padecen aquellos que cortan la cabeza o los pies de quien sobresale”.

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¿Dónde nace este mito sobre Procusto?

En la mitología griega, Procusto era un posadero que tenía su negocio en las colinas de Ática. Procusto tenía su casa en las colinas, donde ofrecía posada al viajero solitario. Allí lo invitaba a tumbarse en una cama de hierro donde, mientras el viajero dormía, lo amordazaba y ataba a las cuatro esquinas del lecho.

Si la víctima era alta y su cuerpo era más largo que la cama, procedía a serrar las partes del cuerpo que sobresalían: los pies y las manos o la cabeza. Si, por el contrario, era de menor longitud que la cama, lo descoyuntaba a martillazos hasta estirarlo. Según otras versiones, nadie coincidía jamás con el tamaño de la cama porque Procusto poseía dos, una exageradamente larga y otra exageradamente corta, o bien una de longitud ajustable.

Procusto continuó con su reinado de terror hasta que se encontró con el héroe Teseo, quien invirtió el juego y retó a Procusto a comprobar si su propio cuerpo encajaba con el tamaño de la cama. Cuando el posadero se hubo tumbado, Teseo lo amordazó y ató a la cama y, allí, lo torturó para “ajustarlo” como él hacía a los viajeros,. Le cortó a hachazos los pies y, finalmente, la cabeza. Matar a Procusto fue la última aventura de Teseo en su viaje desde Trecén hasta Atenas.

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El significado del lecho de Procusto

La literatura universal ha utilizado frecuentemente esta figura desde la antigua Grecia y muy pronto se aplicó a diferentes entornos como la familia, sociedad, la empresa o la política. Básicamente, Procusto se ha convertido sinónimo de uniformidad y su síndrome define la intolerancia a la diferencia.

Así, cuando alguien quiere que todo se ajuste a lo que dice o piensa, lo que quiere es que todos se acuesten en el “lecho de Procusto”. También aquellos que cogen tus sueños y los adaptan a sus limitaciones mentales para decirte que no se puede, que eres un iluso y que nunca alcanzarás lo que te propones.

Roban tus sueños y tus energías… ¡y cuidado! todos a nuestro alrededor conocemos a alguien así.

Los procustos en tu día a día: revisión actual del Síndrome de Procusto

Para reconocer mejor la figura del Procusto a tu alrededor deberás tener en cuenta que los habrá que ejerzan su visión de forma consciente, pero también quienes ni siquiera sepan lo que están haciendo.

Procustos Inconscientes”

  • Les afecta emocionalmente cuando otra persona tiene razón y ellos no.
  • Creen que son empáticos pero, en realidad, juzgan desde su egocentrismo las reacciones de otros.
  • Suelen hablar de trabajo en equipo, escucha, tolerancia, intercambio de idea… pero siempre como argumentos para ser escuchados, no para escuchar.

Procustos Conscientes

  • Tienen miedo de conocer a personas a las que les va bien, son proactivas, tienes más conocimientos, capacidades o iniciativas que ellos. Si lo encuentran, les invade una sensación de desconfianza y malestar.
  • Enfocan sus energías en limitar las capacidades, creatividad e iniciativa de otros para que no queden en evidencia sus propias carencias.
  • Son capaces de modificar su posicionamiento inicial si, con ello, deslegitiman al otro.
  • Suelen buscar la complicidad de otros para, entre todos, acabar con aquel que destaque más que ellos.

¿Conoces a alguien así en tu oficina, familia o ciudad? ¡Mucho cuidado con ellos!

16 respuestas a «El Síndrome de Procusto o por qué despreciamos al que sobresale»

  1. Lo procústeo (relativo a Procusto) suele oponerse a lo ergonómico, usándose más bien la metáfora del lecho para las situaciones en que es la persona quien ha de adaptarse a la máquina y no viceversa.

  2. Es un tema más que interesante, real y diario. Si bien vivo en Brasil hace tres años, y también he vivido en Italia, uno puede darse cuenta que la sociedad, la Humanidad, ha evolucionado tecnológicamente pero no espiritualmente. Este tema puede ser visto desde la Psicología y pero también desde el lado espíritual. Desde este último, lamentablemente, sólo queda reservado para pocos que creen en la existencia del espíritu y su evolución, y son los que compartirán este punto de vista al que el resto, la gran mayoría, considera nada científico. Lo que sí es notable es que los seres humanos hemos evolucionado, como escribí antes, hacia el lado de la tecnología y menos, mucho menos, por no decir nada, hacia el lado espiritual. Resultado a la vista de la sociedad en absoluta decadencia de valores en la que vivimos. Los procustos pueden hallarse en cualquier parte, pero es sumamente notable verlos nacer como hongos especialmente cuando se está en el extranjero. Por alguna razón que desconozco pero que debe encuadrar dentro del falso nacionalismo, el extranjero que se destaque un poco en algún área va a generar cientos de procustos. Es notable ver que si el país es muy desarrollado industrialmente los procustos son más y tienen más intensidad en sus ataques, por usar una palabra que tal vez no sea muy adecuada. En las sociedades menos evolucionadas parece ser que los que poseen conocimientos, habilidades o cualidades mejores para un determinado tipo de trabajo, son mejor recibidos, considerados y hasta aceptados. Hay una gran diferencia entre destacarse en Italia que destacarse en Brasil, El caso que me hace recordar de la Argentina -país que se escapa en muchas áreas de todo razonamiento lógico y del sentido común- fue lo que una vez contó el gran bailarín Julio Bocca. Contó que siendo alumno de la Escuela de Danzas del Teatro Colón, tuvo que realizar todo el esfuerzo posible para poder comprarse el pasaje y concursar en el Teatro Bolshoi de Moscú, para la categoría de Mejor Bailarín del Mundo. El señor Bocca contó la indiferencia, la falta de ayuda y hasta el desprecio que recibió de sus compañeros y maestros. Por lo menos a mí me quedó gravada su anécdota como algo típico del carácter de los argentinos. Tanto para ir a concursar como al volver con el premio del mejor bailarín en la mano, el entorno le fue indiferente, hasta hostil, despreciativo y le dio poco reconocimiento. Por supuesto, este hombre que hoy vive en Uruguay, dio un ejemplo de los efectos nocivos que el síndrome de Procusto tiene entre los argentinos, tal vez, a sus mejores ejemplares.

  3. Excelente el tema. Y este Síndrome se vive todo el tiempo… Cuando te quieren matar las ideas, cuando no te escuchan, cuando son miedosos y actúan con total indiferencia… Muy bien expresado por Carlos Alberto Martini.

  4. En todo lugar se encuentra uno con gente asi, la envidia les sale por los poros y su mecanismo es el de atacar a la persona hablando mal de ella, discriminando, haciendola a un lado, criticando sus ideas, su trabajo, hasta su manera de vestir. etc….Me ha pasado en trabajos q he tenido y no sabia que era este el sindrome

  5. Felicito a quien compartiera informacion tan acertiva.Y comparto totalmente esto de que se ha evoluciinado tecnologicamente y al plano espiritual no se le da la importancia debida.
    Las personas envidiosas y procustas son prejuiciosas y muy peligrosas.(en algunos casos)
    Lo digo con conocimiento de causa.
    Tomar distancia en la medida q se pueda,de manera definitiva,es lo mejor.

  6. Pero muchas veces no hacen sino abrirte paso a nuevos horizontes, y a explorar las cosas maravillosas que el Creador siempre tiene reservadas para los que creen en El.

  7. Es un mito interesante. Se nota un espíritu revanchista y la aplicación de la ley del Talión, tan solicitada por nuestra sociedad. Colombia y Venezuela necesitan purificarse de tan severos problemas que destruyen la creatividad y la superacion de los ciudadanos.

  8. Que curioso que ninguno de los que escribió se considera Procusto. Se necesita una enorme humildad para revisarnos por dentro y ver cuantas veces hemos actuado como Procusto. Cuando lo hagamos vamos a darnos cuenta que Procusto no es el otro, Procusto soy yo mismo, el otro es simplemente un espejo para que yo me pueda mirar. Animo… Háganlo.

  9. ESTOY DE ACUERDO CON EL COMPAÑERO VALENCIA,,, MIRAMOS LA PAJA EN EL OJO AJENO,,,, YO OPINO QUE HAY QUE SER EMPATICO PARA MEJORAR COMO PERSONA,, UN AUTOANALISIS NO ESTARIA NADA MAL PARA CHECAR COMO ANDAMOS ESPIRITUALMENTE HABLANDO…

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