Cómo leer menos noticias pero estar más informado, según los consejos de un futurista 1

Cómo leer menos noticias pero estar más informado, según los consejos de un futurista

✅ En este artículo conocerás un poco más cómo aplicar el pensamiento crítico a la lectura de noticias y libros de no ficción. Pero si te apasionaría descubrir mucho más, no te pierdas los retos formativos de Diseño Social EN+


¿El futuro de las noticias pasa por los dispositivos electrónicos y redes sociales? No. Es la rotunda respuesta del escritor y futurista Richard Watson. Ser futurista no es ser adivino o vidente, es una rama de las ciencias sociales que se encargan de predecir las tendencias futuras. Richard Watson trabaja enseñando a los estudiantes de negocios de Londres y a las empresas tecnológicas de Silicon Valley cómo pensar en la creación de herramientas para el mañana.

Para su trabajo, Watson hace un seguimiento de noticias poco convencional. Lee los periódicos con una visión retrospectiva. No trata de ponerse al día con las últimas noticias sino de comprobar qué noticias resultan ser realmente relevantes mucho tiempo después. Esta metodología de trabajo le permite analizar las noticias más allá del momento puntual en el que sucede o la repercusión que tiene esos días.

Una sociedad científicamente informada es sinónimo de una sociedad más culta y por lo tanto, más libre y más capaz de tomar correctamente decisiones con alto componente científico-técnico y menos susceptible de manipulación por intereses de otros grupos de presión, por legítimos que sean.

– Pedro Miguel Etxenike

Leer mejor las noticias

Vivimos en tiempos de opiniones. Entre un ciclo de noticias implacable y profundas divisiones ideológicas, sentimos la presión de tomar posiciones rápidamente, a menudo sobre historias que aún están en desarrollo o sobre temas de los que sabemos poco.

Si no llegamos a una conclusión rápida y elegimos un bando, puede parecer que estamos dejando que los proverbiales malos, quienes quiera que sean en un caso determinado, ganen. Así, una opinión se convierte en un imperativo moral, un acto en nomb

Este es su enfoque para crear un filtro de información inteligente:

1. Practica la ignorancia selectiva

Vivimos en un aluvión diario de correos electrónicos, textos, tweets, mensajes y reuniones que demandan nuestra atención y nos estresan a diario. ¿Y a qué nos lleva todo esto? A resultados mediocres, incumplimiento de plazos, menos entendimiento y más preocupaciones.

No puedes leer o pensar en todo, así que tenlo en cuenta al elegir los materiales y elige la calidad sobre la cantidad de información que recibes. Intenta analizarlo desde cierta perspectiva: amplitud y profundidad. Cuanta más información hay disponible, menos tendemos a digerir, y las personas sienten que desconectan incluso mientras leen, por lo que tiene sentido consumir menos y mejores datos.

2. Sal de tu burbuja informativa

Creas lo que creas, con Internet a la mano, aún si estás equivocado podrás armar un buen muro de opiniones que hagan un cómodo pero erróneo colchón sobre lo que crees. Y tu burbuja informativa probablemente se dedique a retroalimentar tu propia visión. Incapaces de discernir entre lo que sabemos y lo que pretendemos saber, en última instancia nos convertimos en víctimas de nuestra propia pereza y falta de honradez intelectual.

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Watson nos aconseja que nos aveturemos a leer libros y revistas al azar y entablamos conversaciones con extraños. Estos actos aleatorios de interés en extraños y comunicaciones inusuales te pueden ayudar a romper tus rutinas de consumo de información y te exponen a conocimientos divergentes.

La distancia y el tiempo brindan perspectiva. Adoptar el pensamiento lento es permitir cambios de opinión. Cuando no tenemos prisa por llegar a una conclusión o actuar, somos libres de explorar ideas y cambiar de opinión, o simplemente estar deliberadamente indecisos. No tener una posición fija, lo que parece impensable en Internet, es en realidad una forma liberadora de navegar por el mundo.

3. Encuentra a Procusto

Cuando hablamos del Síndrome de Procusto hablamos de la incapacidad para reconocer como válidas ideas de otros, el miedo a ser superado profesional o personalmente por otros, la envidia… todo ello nos puede llevar a eludir responsabilidades, tomar malas decisiones y frenar las iniciativas, aportaciones e ideas de aquellos que pueden dejarnos en evidencia. En inglés, el síndrome de Procusto es denominado tall poppy syndrome.

El futurista aconseja que cada uno de nosotros cultive una red de personas curiosas y notables que estén ávidas de información interesante y puedan guiar nuestro pensamiento. Estos personajes tan notables se denominan Tall Poppy en algunas empresas, y Watson cree que unirte a estas flores humanas impulsa el éxito.

4. Viajar por el camino menos transitado

“Viaja por los caminos poco transitados. Somos animales de manada y la tentación es siempre seguir a la manada. Intenta no hacerlo.”

Richard Watson

Podría ser contraintuitivo pensar en no buscar la información que todo el mundo está leyendo y no leer los libros que todo el mundo está leyendo. Pero leer textos alternativos que te ayuden a desarrollar tu pensamiento crítico, te permitirá crear un filtro propio de selección de noticias. De este modo, no estarás limitado y condicionado a los titulares y libros más vendidos.

Debo estar diciendo esto con un suspiro
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.

Robert Frost

5. Selecciona fuentes en las que confíes

Siga en línea publicaciones y periodistas de confianza, reflexivos y con visión de futuro, y déjales que hagan el trabajo pesado para encontrar la información más interesante para ti. Si la publicación o la persona se centra en un análisis minucioso y no en noticias de sensacionalista, accederás a información muy valiosa. Frente a las noticias diarias, Watson recomienda leer las ediciones de fin de semana de periódicos. También publicaciones redactadas por expertos y científicos con rigor académico.

No es un proceso fácil determinar quién es una fuente fiable. Los negacionistas o conspiranóicos suelen usar técnicas de selección similares a los fanáticos religiosos o ideológicos: dan por buenos sólo los análisis que confirman y reafirman sus ideas previas (para no caer en la trampa, este reto formativo te será de gran ayuda).

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6. No te obsesiones

“Relájate. Las noticias importantes te encontrarán”. Watson nos invita a relajarnos para librarnos de la ansiedad por estar constantemente informados de todo. Si tienes acceso a fuentes de calidad, confía en que la información relevante llegará hasta ti. La mayor parte de esa información de la que nos preocupamos a diario son solo datos anecdoticos que pronto se olvidarán y que no causarán ningún impacto en tu vida.

7. Establece un tiempo determinado

Watson nos invita a dedicar tiempo a leer libros o artículos académicos de calidad. O si lo prefieres, ver buenos documentales, conferencias o charlas TED Talks. 

El fundador de Microsoft, Bill Gates, se toma un tiempo para reflexionar sobre el futuro de la tecnología desde lo más profundo de un bosque, por ejemplo. Lee docenas de artículos académicos durante un retiro solitario y estudioso en el bosque, lo que ayuda a alimentar el pensamiento innovador durante todo el año.

Gigantes empresariales como Warren Buffett de Berkshire-Hathaway así comopolíticos reflexivos como el expresidente Barack Obama, buscan y utilizan tiempo para salir del día a día, y dedicar horas, días o semanas, para leer libros y contemplar los pensamientos de otras personas, a pesar de haber alcanzado ya grandes metas. De hecho, si no hubieran comenzado con el principio de que el aprendizaje es un proceso que dura toda la vida, lo que implica reconocer la propia ignorancia, tal vez no hubieran pensado en buscar la sabiduría de los demás y haber tenido parte del éxito que tuvieron.

Obama, que era un lector voraz cuando era joven, se comprometió a leer un libro, no noticias, durante una hora al día durante su presidencia de ocho años. La práctica le ayudó a “reducir la velocidad y obtener perspectiva”, lo que, según dijo, es especialmente difícil cuando el flujo de información nunca se detiene. Al alejarse deliberadamente de la comunicación acelerada y contemplar puntos de vista alternativos expresados ​​en forma lenta, libros, “mantuvo el equilibrio mental” durante esos ocho años.

En mi caso, uso la regla de las dos horas semanales también para leer. Crea tu propia rutina de alimentación de información sana y no lo dejes para “cuando tengas tiempo libre”. ¡No dejes que lo urgente le robe tiempo a lo importante!

8. Abraza el silencio

Florence Nightingale, una mujer extraordinaria considerada precursora de la enfermería moderna, afirmó: “El ruido innecesario es la falta de atención más cruel que se le puede infligir a una persona, ya esté sana o enferma”. Casi dos siglos más tarde, la ciencia ha confirmado que nuestro cerebro necesita el silencio casi tanto como nuestros pulmones el oxígeno.

Aprenda a mirar y escuchar profundamente”, recomienda Watson. “Deja de hablar. Empieza a escuchar. Ten curiosidad todo el tiempo“. Encuentra entornos tranquilos que te ayuden a conectar: desiertos, montañas e incluso iglesias, lugares donde la meditación y la contemplación son fáciles.

Es por eso que el pensamiento lento no solo es sabio, también es un acto revolucionario en este momento. En tiempos reaccionarios, la lentitud, la capacidad de respuesta en lugar de la reactividad, es un rechazo radical del perpetuo llamado a la acción de Internet: siempre elegir un bando. La indecisión deliberada, el negarse a elegir y saberlo todo, es una especie de rebelión intelectual contra la presión implacable de seguir el programa socialmente apropiado, sea lo que sea que esté dentro de sus burbujas ideológicas e informativas.

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Cómo leer información de calidad y libros de no ficción

Leemos libros para averiguar quiénes somos. Lo que otras personas, reales o imaginarias, hacen, piensan y sienten… es una guía esencial para entender qué somos nosotros mismos y en qué podemos convertirnos.

– Ursula K. Le Guin

¿Alguna vez terminaste de leer un artículo científico y un libro de no ficción sin saber qué se suponía que debías haber aprendido? Leer y retener textos o libros de no ficción densos es una habilidad necesaria, especialmente cuando queremos disfrutar de lo que el economista Brad DeLong llama “libros grandes, complicados pero increíblemente perspicaces y geniales”.

Tomaremos de referencia sus consejos ya que DeLong trata con ese problema cada año: imparte un curso sobre la historia del pensamiento económico en el que los estudiantes pasan un semestre leyendo solo tres libros: La riqueza de las naciones de Adam Smith, El capital de Karl Marx y La teoría general del empleo, el interés y el dinero de John Maynard Keynes . 

Comprar libros estaría genial si además pudieras comprar el tiempo que necesitas para leerlos… Pero como regla general, la compra de libros se confunde a menudo con la simple adquisición de sus contenidos.

– Arthur Schopenhauer, filósofo

10 reglas sobre cómo leer, retener y aprender de textos y libros de no ficción

1. Averigüa de antemano la idea que el autor está tratando de transmitir con en ese libro. Leer brevemente sobre el contexto de un libro (cuándo fue escrito, para quién, qué estaba pasando en ese momento) puede hacer que sea mucho más fácil comprender y apreciar lo que el autor está haciendo.

2. Oriéntate convirtiéndote en el tipo de lector al que se dirige el libro, el tipo de persona en quien resonarían los argumentos. Con un creyente leería la Biblia o un fan, una autobiografía de su artista.

3. Lee el libro activamente: subrayando, conectando ideas, tomando notas.

4. Usa la técnica “Steelman” para determinar el argumento, modificándolo para que lo encuentres sus puntos más convincentes y claros posible. (“Steelmanning” es una técnica a la del “hombre de paja”, para saber más sobre sesgos cognitivos, te recomendamos este reto formativo).

5. Encuentra a alguien a quien contar esta versión de los argumentos más convincentes del libro. Esto se asemeja a la Técnica Feynman , que implica explicar un tema en voz alta o en términos simples como si lo estuvieras enseñando. Pensar en cómo le explicarías la idea a otra persona te obliga a superar cualquier brecha en tu comprensión.

6. Posiblemente esta sea la más difícil de cumplir, pero es muy importante que lo hagas: una vez atravesado estos puntos, vuelve a leer el libro pero esta vez dándole una lectura comprensiva pero no crédula.

7. Ahora estás en la mejor posición para descubrir cuáles podrían ser los puntos débiles de sus mejores argumentos.

8. Pon a prueba las principales afirmaciones e interpretaciones: ¿tienen realmente sentido y en el contexto del mundo como realmente es ahora?

9. Decide qué es lo que piensas del conjunto de la obra. Debes reformularlo o reinterpretarlo para hacerlo propio. 

10. Asienta tu interpretación en el recuerdo para que se convierta en parte de tu caja de herramientas intelectuales para el futuro.

Si un libro está bien escrito, siempre me parece que es demasiado corto.

– Atribuida a Jane Austen, aunque es de Catharine (Kitty) Percival, la protagonista de Catharine or the Bower

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A lo largo de nuestra vida estaremos delante de objetos que seremos incapaces de ver. Para que algunos dejen de ser invisibles hay que tener la cabeza preparada, hay que aprender a ver. […]

Pero el asunto es igual de edificante cuando se mira desde el otro lado, ya que un objeto cualquiera existe tantas veces como mentes que lo observan.

– Xurxo Mariño en A dificultade de aprender a ver