No es lo mismo ser víctima que victimista. La víctima ha sufrido un daño o perjuicio en algún momento. Todos hemos sido víctima de algo: algún engaño, algún desacuerdo, un delito, un accidente… El victimismo, por su parte, es un rasgo de personalidad aprendido por el que una persona se siente víctima constante de ataques o acciones de terceros. El victimista se ve víctima de todo lo que le rodea, sin que ello tenga necesariamente que traducirse en un ataque o daño real.

Las características de un victimista son fácilmente reconocibles:

  • Culpa a otros de situaciones que ha provocado él o ella misma.
  • Otorga a otros intenciones negativas inexistentes.
  • Envidia a otras personas y cree que son inherentemente más felices o capaces.
  • Suscita la compasión de otros, exagerando los sucesos tristes propios.

A pesar de tratarse de un rasgo tóxico de la personalidad, en cuanto caemos en el victimismo, contamos con una serie de ventajas frente al resto de personas

No estamos hablando de un rasgo de personalidad muy adaptativo. De hecho, muchos lo considerarían un rasgo tóxico. Sin embargo, en cuanto caemos en el victimismo, contamos con una serie de ventajas frente al resto de personas porque, al fin y al cabo, el victimismo es una forma de evitar hacernos responsables de nuestras acciones.

Las 6 ventajas o herramientas que tiene una persona victimista sobre el resto

1. Llama la atención de la gente

Y seguro que más de una persona va corriendo a consolarle.

2. Es una forma eficaz de evitar las críticas

Si comentan algo que no le gusta, siempre puede acusar al otro de que le está atacando y, así, cambiar los roles de la conversación a tu favor. Si eres víctima, necesitas cuidados, no más ataques.

3. Es una forma de hacer que el interlocutor se sienta culpable

4. Se coloca en una situación ideal para poder chantajear emocionalmente a los demás

Comenzando siempre sin pedir nada directamente: lanza una serie de lamentaciones autocompasivas con el fin de llamar a la acción de los que le rodean.

5. Tergiversa los mensajes para que el interlocutor parezca el atacante o culpable

Ante cualquier mensaje, puede utilizar la ambigüedad o segundos significados para hacer pasar al interlocutor como el atacante o culpable de la situación de discusión.

6. Para ganar el aprecio de los demás, puede estar dispuesto a correr grandes sacrificios por la gente

En realidad, el victimista solo espera que le devuelvan el doble de ese favor. Por lo que no es un sacrificio desinteresado.

Las personas victimistas no solo tienen unos rasgos muy negativos o tóxicos en cuanto a personalidad se refiere, sino que también tienen estas herramientas comunicativas muy útiles para la manipulación de otros. ¿Cómo puedes tú, ya no como victimista, sino como interlocutor normal, enfrentarte a tal adversario sin que desesperes? A continuación, te mostraré unos consejos que seguro te servirán contra cualquier persona difícil.

Las 15 claves para tratar con una persona victimista

Son muchas, pero una vez interiorizados, serán tuyas. Ármate de paciencia y descubre cómo enfrentarte a una persona así de tóxica.

Si no te queda otra más que enfrentarte a una persona tóxica, ármate de paciencia y sigue estos consejos

1. Todo comienza siempre con una buena escucha activa

No solo recabas mucha información, sino  que, como veremos un poco más adelante, te será más fácil interpretar lo que realmente quieren estas personas.

2. Mantén la calma

Sé que estás ante personas muy desesperantes, pero ese es parte de su objetivo. Cuando desesperas, la persona victimista tiene ventaja porque justificas su victimismo.

3. No juzgues

También es consecuencia directa de perder la calma. Nunca etiquetes. Simplemente, mantente en silencio si no tienes nada objetivo que aportar.

4. Sé respetuoso

Mostrar desprecio nunca ayudará a la conversación.

5. Busca el motivo oculto de su comportamiento

Como dijimos antes, manejar mucha información de la otra persona tiene esta ventaja. Puedes entrever la auténtica demanda oculta del otro. Un victimista nunca expresa sus deseos directamente.

6. Busca cómplices que te ayuden

La unión hace la fuerza; no lo olvides nunca.

7. No le recrimines su comportamiento

Una de las reclamaciones de los victimistas es esa misma, que todo el mundo les reprocha cosas.

Como casi todo en la vida, lidiar con una persona victimista también comienza con una conversación y una buena escucha activa

8. No les des la razón “como a los tontos”

Mejor pregunta aquello que no comprendes para que ofrezca más información.

9. Evita sonreír

Si lo haces, parecerá que te estás burlando de esa persona.

10. No te pongas a la defensiva

Entrarás en un bucle de reproches sin fin.

11. No respondas con ira

Usa un tono bajo y tranquilo.

12. Mantén las distancias

Sobre todo en momentos tensos o violentos.

13. Evita el “lo siento”

Es uno de los objetivos de tu interlocutor. Él o ella es el responsable de sus actos, no tú.

14. Mantén unos límites

No te dejes pisotear. Si la otra persona cruza ciertas “líneas rojas”, acaba con la conversación.

15. Después de la tormenta, descarga la tensión

Habla con alguien para deshacerte del estrés acumulado con la otra persona.

Después de la tormenta, habla con alguien para deshacerte de la tensión o del estrés que te pueda haber creado esa persona victimista y tóxica

Tratar con personas victimistas puede ser agotador, pero, como ocurre con otras personas con hábitos comunicativos dañinos, no son del todo conscientes de lo que hacen. Simplemente, no conocen otra forma de expresarse. Si estos consejos que te he dado son demasiado para ti, siempre tienes una última alternativa: evita tratar con este tipo de personas si no van contigo. Ante todo, debe de primar también tu integridad y tu seguridad.


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