Cuanto más estúpido es alguien, más difícil es ganarle en una discusión

Cuanto más estúpido es alguien, más difícil es ganarle en una discusión

¿Te has dado cuenta que cuanto más estúpido es el argumento que usa alguien en una conversación… más complicado es rebatirlo?

No lo decimos por la última sesión de investidura ni porque Marty McFly encontró gente mucho más tonta cuando viajó al futuro que cuando viajó al pasado. Nos hacemos eco de un estudio científico que además, merece ser compartido.

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La ignorancia frecuentemente proporciona más confianza que el conocimiento” llegó a decir Charles Darwin pero Kruger y Dunning los investigadores fueron los que dieron respuesta científica a este comportamiento. Lo llamaron Efecto Dunning-Kruger y su hipótesis es que, en una habilidad típica que los humanos poseen en mayor o menor grado:

  1. Los individuos incompetentes tienden a sobrestimar su propia habilidad.
  2. Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer la habilidad de otros.
  3. Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia.
  4. Si pueden ser entrenados para mejorar sustancialmente su propio nivel de habilidad, estos individuos pueden reconocer y aceptar su falta de habilidades previa.

La inteligencia de los jóvenes ha comenzado a caer al menos siete puntos de cociente intelectual cada nueva generación. Te explicamos por qué y a quién afecta más.

Es complicado determinar qué es una persona sabia o cómo medir correctamente el cociente intelectual (para nosotros, por ejemplo, la compasión es el grado más alto de inteligencia). Pero veamos qué dicen los expertos:

Un estudio concluye que el cociente de inteligencia de los jóvenes aumentaba de forma constante a partir de la Segunda Guerra Mundial pero ha empezado a caer en picado.


El descenso comenzó con los nacidos en 1975 en los jóvenes que alcanzaron la edad adulta a principios de los años noventa. Según los autores del estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)el motivo no es una cuestión genética, sino que se debe a aspectos ambientales como determinados cambios en la enseñanza o el sacrificio del hábito de la lectura en favor de los ordenadores y las pantallas.

Y en internet… todo se complica aún más pero quizás estas leyes te puedan ayudar:

Ley de Poe:

Enunciada por Nathan Poe en 2005, durante una discusión sobre la evolución con fundamentalistas cristianos.

Si no se utiliza un smiley, o alguna otra demostración obvia de la intención humorística del texto, es imposible que capten la ironía.

Regla 34:

Otra de las más curiosas y populares :

Si existe, hay porno sobre ello.

Esta «regla» de Internet se originó a partir de un webcomic de 2003 titulado «Regla # 34 Hay porno de ello. No hay excepciones.», elaborado por Peter Morley-Souter para describir su conmoción al ver una parodia pornográfica de Calvin y Hobbes.

Ley de Skitt:

Atribuida a G. Bryan Lord en 1998, respecto de un usuario de Usenet llamado Skitt

Todo mensaje que corrija el mensaje de otro usuario contendrá a su vez al menos un error.

Ley de Scopie:

sobre las páginas con teorías conspiranoicas y su uso en las discusiones web

En cualquier discusión sobre ciencia o medicina, citar un blog sin referencia de una fuente fiable equivaldrá a perder la discusión automáticamente, y a ser expulsado con sorna por el resto de usuarios.

Ley de Danth:

Si en una discusión de Internet tienes que insistir en que ganaste, es probable que hayas perdido de forma escandalosa.

Ley de Pommer:

La opinión de una persona puede cambiar tras leer información al respecto en Internet. La naturaleza del cambio es tal que se pasa de no tener opinión a tener una opinión equivocada.

Segunda Ley de DeMyer:

Cualquier persona cuyo argumento consista principalmente en citas enormes puede ser ignorado sin miedo, y se considera que perdió la discusión antes de haber empezado.

Ley de Cohen:

Cualquiera que recurra al argumento de que “cualquiera que recurra al argumento de que… pierde el debate automáticamente”, pierde el debate automáticamente.

Ley de la exclamación:

Cuantos más signos de exclamación contenga un correo electrónico (o cualquier otro mensaje en Internet ), más posibilidades hay de que sea todo mentira. Esto también se aplica para el exceso de letras mayúsculas.

Y quizás la más loca de todas: la Ley Godwin

La ley de Godwin, o regla de analogías nazis de Godwin, es en realidad un enunciado (y no una ley) de interacción social propuesto por Mike Godwin en 1990. El enunciado establece que:

“A medida que una discusión online se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis, tiende a uno.”

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Hoy en nuestro blog hablamos de #mentiras #autoengaños #sesgoscognitivos y #polarizacion En el proceso de generación de opiniones debemos no sólo tener en cuenta la mentira o manipulación del otro, debemos considerar además, el “autoengaño”. Si bien mentir a los demás suele ser un acto consciente, el autoengaño no siempre es un proceso voluntario. El autoengaño es una de las facetas inherentes a la condición humana que nos concede una estabilidad excepcional para convertirnos en animales sociales. Todos los humanos sin excepción son altamente susceptibles al autoengaño que nos permite sostener creencias que pueden ser irracionales (y quizás por ello se extienden como la peste las noticias falsas, bulos o ‘fakes news’) pero que nos permiten identificarnos con un grupo. La única forma de corregir estos sesgos cognitivos es siendo conscientes de ellos y actuando para compensarlos. Al profesor George Lakoff le agrada comenzar sus clases universitarias advirtiendo lo siguiente: “No penséis en un elefante”. Por supuesto, a los estudiantes les resulta imposible no hacerlo. Este académico lingüístico de la Universidad de California en Berkeley, en su libro "No pienses en un elefante: Lenguaje y debate político", argumenta que en Estados Unidos los republicanos son mejores a la hora de enmarcar los debates y, como resultado, ganan la mayoría de ellos. No se trata de encontrar un buen argumento: se trata de encontrar un buen marco de debate. Lakoff nos advierte que los marcos son especialmente peligrosos porque a menudo son inconscientes, ya que las personas no necesariamente perciben que existan o que les influyan en su toma de decisiones. “The Common Cause Handbook es una investigación sobre la vinculación que existe entre valores y marcos (estructuras mentales inconscientes) que influyen en el comportamiento. // Descubre y comparte todo esto y mucho más en nuestro blog #socialdesign

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