La Unión Europea acaba de firmar un tratado con Canadá que permite que alimentos  que antes estaban prohibidos vuelvan a estar en tu mesa.

Un descarado paso hacia atrás para todos aquellos que creían en la soberanía alimentaria. Se trata del Acuerdo Económico y de Comercio que la Unión Europea ha cerrado con Canadá (CETA), un tratado de libre comercio destinado a facilitar los intercambios económicos entre las potencias a uno y otro lado del Atlántico. Entre sus muchas medidas destacan las nuevas normas de protección alimenticia que acaban de entrar en vigor.

Pero, ¿dónde está el problema? En Canadá las normas sobre la seguridad alimentaria son mucho más laxas que las europeas. Entre otras cosas, en Canadá pueden desinfectar el pollo o la ternera con cloro antes de su venta, inyectar ractopamina, una hormona estimulante del crecimiento prohibida en la UE o utilizar ciertos colorantes vetados. También es polémico su apoyo los alimentos transgénicos, que se venden con total libertad en este país (sin obligar a informar al consumidor en su etiquetado) mientras que en Europa, había más dudas sobre su distribución e incluso cultivo.

4 alimentos que ahora podrán estar en tu mesa:

1. Maíz transgénico

Buenas noticias para los defensores de los transgénicos. Canadá es uno de los grandes productores de alimentos transgénicos del mundo o, lo que es lo mismo, de productos genéticamente modificados. Antes de firmar el CETA, en Europa los transgénicos solo podían ser el 0,1% de alimentos para el consumo humano. Además, contaba, con una etiquetación muy específica. Este tratado no obliga a que los productores marquen sus productos.

Libertad total para que la soja, el maíz y la remolacha transgénica lleguen a tu mesa mientras sigue la polémica sobre si puede ser “dañino” para el consumo humano, el medio ambiente o la soberanía alimentaria.

Aunque en España el apoyo a los transgénicos es el más alto de Europa, esto es lo que opina Greenpeace:

Mito: Es seguro para la alimentación humana. 
Realidad: La industria biotecnológica se ha negado a hacer pública la información vital que demuestra los problemas para la salud humana por el consumo de alimentos transgénicos. Científicos han revelado que Monsanto omitió reportar efectos negativos serios, como los signos de toxicidad en los órganos internos de las ratas.
Fuente: Mentiras y verdades sobre el Maíz Transgénico

2. Salmón clonado

Solo de escuchar el nombre da grima, pero en el país canadiense el salmón fue el primer animal genéticamente modificado aprobado para el consumo humano. No pasaría nada si pudiéramos elegir tomarlo o no, pero su actual legislación no obliga a los supermercados a marcar estos productos. Por lo que el consumidor es incapaz de discernir entre este salmón y el salmón salvaje criado en piscifactorías. Además, en un principio, este producto pagaba un 15% más de taxas, pero con el CETA se han eliminado.

La aprobación sobre la legalidad del salmón transgénico pasó desapercibida en un comunicado de prensa que la empresa Aquabounty emitió este verano sobre sus resultados económicos para el primer semestre del año pero supone un gran cambio en la comercialización de este producto. Tras recibir el año pasado la aprobación normativa de Salud Canadá y la Agencia de Seguridad Alimentaria de Canadá, el etiquetado es el aspecto más polémico de la comercialización del salmón transgénico ya que no están obligados a indicar su procedencia.

3. Todo tipo de colorantes

Los canadienses tiene la libertad de usar cualquier tipo de colorante sin tener que especificarlo al consumidor. Por lo que a partir de ahora muchos de los colorantes prohibidos en la Unión Europea podremos encontrarlos bajo la denominación “colorantes”, entre ellos: Fast Green FCF, tartrazina, indigotina, Ponceau SX, 18 Allura Red, Brilliant Blue FCF y el Citrus Red 2.  La organización Environmental Working Group (EWG), ha publicado un nuevo informe sobre ellos. En esta  nueva versión de la lista de la “Docena Sucia” del EWG revisó los 12 más peligrosos aditivos de comidas y, por asociación, algunas de los problemas de etiquetado en la industria alimentaria.

4. Carne de pollo clorada y de cerdo hormonada

Lo que en Canadá es algo totalmente habitual (como el hecho de lavar y procesar la carne de pollo y ternera con cloro), en Europa estaba totalmente prohibido hasta ahora. No sabemos qué efectos secundarios podría tener en la salud humana, pero lo que está claro es que los precios serán aún más competitivos. Carne más barata y con menos calidad que, además, contará con un nuevo ingrediente: el cloro. Hablamos de hormonas del crecimiento, en concreto de la ractopamina. Esta hormona está prohibida en 160 países. Ahora, con el CETA será legal.

Como advierten en El Salmón Contracorriente:

“Es urgente abrir un debate público y serio sobre esta realidad y comenzar a establecer un cambio de políticas públicas que aborde esta problemática y que no se dirija a golpe de titulares de prensa descontextualizados. Parece claro que algunos modos de procesamiento de carne son cancerígenos, pero, ¿solo este es el problema?, ¿es igual comer carne hormonada que carne natural?, ¿cuáles son los efectos del uso de antibióticos para animales en nuestra salud?, ¿qué supondrá la entrada del TTIP en el uso de hormonas y antibióticos?, ¿es igual una carne fresca de proximidad de una importada de la otra parte del mundo?, ¿es lo mismo una carne proveniente de una granja familiar a la de una factoría de miles de animales? Un dato, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades calcula que la resistencia a los antibióticos provoca cada año 25.000 muertes.

»Para empezar, el análisis no puede hacerse solo desde el consumo y las cantidades consumidas, sino fundamentalmente desde la cadena y el modelo de producción. Es aquí donde radican los mayores impactos y cambios necesarios, no sólo desde el punto de vista de salud pública, sino también de los efectos sociales, económicos y ambientales”.

Países como Bélgica o Francia ya han mostrado su desacuerdo con el CETA y han encargado estudios propios para alertar a su población contra unas medidas que ya no tienen marcha atrás.

El CETA ya está aquí. Deja en comentarios si te preocupa que se haya “flexibilizado” el etiquetado y entrada de alimentos o si por el contrario, te alegras de que por fin se hayan tomado estas medidas.


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