Asúmelo, no tienes ni idea de lo que es saludable: te aclaramos 8 mitos sobre tu alimentación

Cada vez son más las personas que se suman a tendencias de vida saludable. Está tan de moda que, según un estudio publicado por la consultora Nielsen, una de cada tres familias ha vetado algún alimento o ingrediente en sus comidas. Pero la búsqueda de rutinas cada vez más sanas y exigentes, a veces, puede llevarnos a la completa desinformación en este sector.

Según la Agencia Española de Consumo Seguridad Alimentaria y Nutrición, el 40% de los hogares españoles siguen dietas especiales sin ningún tipo de supervisión profesional. Y hoy vamos a desmentir ciertos hábitos y características que se le atribuyen a los alimentos que están en entredicho y en la mayoría de los casos no conocemos su veracidad.

8 creencias sobre alimentación aclarados

1. Para cenar, una pieza de fruta

Piénsatelo dos veces antes de cenar una pieza de fruta

Con la llegada del verano comienzan las dietas, curioso que no nos preocupemos durante todo el año y lo dejemos todo para las fechas estivales. La famosa frase de “esta noche solo ceno un trozo de sandía” se escucha una y otra vez. Es cierto que con el calor tenemos bajo el apetito, pero esta no es una buena solución. La fruta  es rica en vitaminas, fibra, minerales, agua e hidratos de carbono; estos últimos son nuestra fuente de energía, por lo tanto, tomarlos antes de acostarnos es contraproducente.

Recordad que, por la noche, nuestro metabolismo baja el ritmo al encontrarse en reposo y el hígado tiende a almacenar más azúcares en forma de glucógeno. Cuando los depósitos de glucógeno se llenan, este exceso de azúcares se transforman en triglicéridos. Esto mismo ocurre con la fructosa, es decir, con el azúcar que lleva la fruta.

2. En el brócoli no todo es bueno

Es el conocido como mejor aliado en las dietas y es cierto que tiene grandes propiedades antioxidantes, ayuda a bajar los niveles de colesterol y es un aliado en la prevención del cáncer, según remarca la Organización Mundial de la Salud. Pero expertos en nutrición también advierten que es muy rico en goitrógenos, como la coliflor, el repollo o la col. Esto significa que tiene la capacidad de impedir el uso y absorción de yodo, lo que se traduce en desregulaciones tiroideas. Para reducir el efecto del brócoli en nuestra tiroides debemos cocinarlo.

3. El mito del pescado azul

Es cierto que los pescados azules son muy ricos en omega 3, elemento básico para nuestro organismo. Pero, como todo, lo más importante es la moderación en el consumo. Según la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, se recomienda limitar el consumo de pescado azul cuando se trata de las grandes especies como el atún, el pez emperador, el lucio o el pez espada. Estas medidas atañen a los niños, principales afectados, ya que su reiterada exposición está considerada como un neurotóxico que afecta al desarrollo infantil.

Los expertos recomiendan, para niños de entre 3 y 12 años, una ración de 50 gramos por semana o una de 100 cada dos semanas, mientras que para niños menores de 3 años y mujeres embarazadas o lactantes está totalmente prohibido. De hecho, un reciente estudio del Instituto de Salud Carlos III reconoce que las mujeres españolas tienen en el organismo 10 veces más mercurio que las alemanas o las canadienses. ¿La razón? Que los españoles tenemos un elevado consumo de pescado azul.

Como decíamos, estas recomendaciones no incluyen a los pescados azules de pequeño tamaño como son el boquerón, la sardina o el jurel; de los cuales la OMS y la FAO recomiendan tomar entre tres y cuatro raciones semanales.

4. El poder de la leche de vaca

Desde muchos puntos nos llega la información de que la leche de vaca es mala para nuestro organismo y así es, pero dependiendo de donde provenga. La nueva moda de las leches vegetales como la soja, avena, arroz u otras es una alternativa para no tomar leche animal e, incluso, las toman muchos intolerantes a la lactosa. Pero Camilo Silva, experto endocrinólogo de la Clínica Universidad de Navarra, advierte que la leche de vaca no tiene sustituto. Es la única forma de obtener un elevado aporte de calcio y vitaminas A, D, E y B, que en el caso de las leches vegetales es muy escaso o ni siquiera lo aporta.

5. Lavavajillas, ¿sí o no?

¡Qué gran invento el lavaplatos! Además de facilitarnos la vida, es capaz de lavar a temperaturas que superan los 65 grados centígrados y eliminan todo tipo de microbios. Hasta ahí parece todo bueno, pero lo de eliminar estos microorganismos no es nada positivo. Y es que en la revista Pediatrics se ha publicado un estudio sueco que recalca que los niños de familias que lavan a mano los platos tienen menos eccemas que los que usan lavaplatos (23% frente al 38%). Además,  el 1,7% de los pequeños que viven en hogares donde los platos se limpian a mano tienen asma, por el contrario en los hogares donde se usa frecuentemente el lavavajillas el 7,3% de los niños padecen esta enfermedad.

6. El aceite de oliva es lo mejor

Uno de los productos base de la alimentación mediterránea está en entredicho. Para asegurarnos de que estamos comiendo saludable tenemos que leer las etiquetas. La doctora e investigadora del CSIC, Marta Miguel, recomienda leer las etiquetas y solo fiarse del aceite de oliva virgen o virgen extra.Según esta experta, solo así podemos cerciorarnos de que el aceite se ha producido a través de procedimientos mecánicos —lo que significaría que se ha obtenido exprimiendo la aceituna hasta conseguir el zumo natural que sería el aceite—. En el caso de que no aparezca el nombre de virgen o virgen extra, significará que el aceite ha recibido otros procesos incluyendo algún tipo de refinado con otros productos. 

7. Los alimentos sin gluten

Cada vez son más los casos de personas intolerantes o alérgicos al gluten, lo que está provocando que muchas personas lo eliminen de su dieta aunque no les haga ningún mal. De hecho, en países como Estados Unidos, más de un tercio de su población ha eliminado el gluten de su dieta.

Expertos advierten que eliminar el gluten de la dieta puede derivar en la ingesta de otros alimentos menos saludables, como aumentar la ingesta de quesos magros o carnes. Además, a las personas diabéticas podría complicarles aún más la dieta y afectar a su enfermedad. También hay un factor económico muy importante más allá de la salud: los productos libre de gluten son muy caros, lo que puede encarecer la cesta de la compra en 1.400 euros al año por persona.

8. El crossfit puede acabar con tus defensas

El crossfit es bueno, pero con moderación

Sin duda, hacer ejercicio es de las actividades más saludables para el cuerpo. Pero, como siempre, todo con moderación. El exceso de la práctica de un deporte tan duro como el crossfit puede terminar causandonos el efecto contrario que buscábamos.

La investigación de la Universidad de Brasilia llevada a cabo por el doctor Ramires Tibana concluyó que la práctica de un ejercicio tan intenso el crossfit a diario, sin dejar descansar el cuerpo al menos un día, puede debilitar el sistema inmunológico. Esto lo descubrió tras valorar varios casos en los que participaban personas que hacían este deporte todos los días.

¿Conocías estos datos sobre nuestra alimentación? ¿Estás haciendo algo mal?

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