Creemos que la gente más inteligente o con más éxito son quienes tienen respuesta para todo o quienes escriben libres, pero si algo está demostrado es que las personas muy inteligentes leen libros y hacen muchas preguntas. Así que puede ser un buen punto de partida si quieres parecerte a ellas. Eso sí, ten cuidado con cómo las ejecutas porque supone una delgada línea entre el éxito y el fracaso.

Sin embargo, realizar preguntas no es fácil y a muchas personas le incomoda el hecho de realizarlas, como el simple hecho de admitir que no has entendido lo que alguien ha dicho o de qué se está hablando. Pero, numerosos estudios avalan que las personas mas curiosas son las más inteligentes y comprometidas.Dian Griesel, autora de Fundamentos: La guía corporativa al cultivo de la conciencia de marca, defiende que no hay preguntas tontas. La raíz de su afirmación proviene de que es necesario preguntar, y preguntar mucho. Especialmente, debes realizar preguntas y no quedarte con ninguna duda cuando se aprende algo por primera vez, cuando la seguridad de alguien está en riesgo, cuando se trata de la salud o cuando inviertes en tu dinero.

Además, debemos tener en cuenta la importancia de enfocar tus preguntas para obtener aquella información clave que te ayude a mejorar el rendimiento en tu trabajo o en tu vida. Para eso es importante, por ejemplo, ir preparado a las reuniones, porque con tan sólo una buena pregunta puedes obtener los mejores resultados. Y no tengas miedo: realizar preguntas te convierte en alguien comprometido, tu interés se ve reafirmado en lugar de mermado.

Es bueno cerrar las sesiones de trabajo con una pregunta, de esta forma podemos saber si todas las personas van en la misma dirección. A veces pensamos que hemos entendido a nuestro jefe o compañero, pero en muchas ocasiones no es así. La mente es engañosa y, en ocasiones, nos hace creer que hemos dicho mucho más de lo que realmente dijimos. Para esto también hay pequeños trucos como, por ejemplo, repetir de nuevo lo que crees que había dicho la otra persona, de esta manera puedes asegurar que no haya malentendidos.

¿Qué perfil tienes ahora?

No todos formulamos de igual manera las preguntas. Simplificando mucho, existen dos modelos: las preguntas de aprendiz y las preguntas de juez. La diferencia radica en que hay preguntas que tienen el potencial de impulsar avances e inspirar transformaciones y, por el contrario, otras nos conducen al estancamiento y la segmentación.

Las preguntas de aprendiz provienen de personas de mente abierta, curiosa y creativa, con ella se fomenta el progreso abriendo las posibilidades. La conclusión de estas da lugar a descubrimientos, entendimiento y soluciones. Así lo defiende Marilee Adams, presidenta y fundadora del Instituto de Investigación y autora del libro Cambia tus preguntas, cambia tu vida.

Del otro lado, encontramos las preguntas del que juzga. Son preguntas que parten de una predisposición cerrada, encauzada a la crítica. Su objetivo es destacar los problemas en lugar de las soluciones; en la mayoría de los casos esta actitud conduce a reacciones defensivas, negativas y muy apáticas.

Por lo tanto las preguntas del aprendiz siempre facilitan el progreso de aprendizaje aumentando las opciones, mientras que las preguntas del juez impiden el progreso limitando las perspectivas.

¿Haz realizado alguna vez una lluvia de preguntas?

Seguramente conocías la lluvia de ideas, pero hay algo más efectivo que esto: la lluvia de preguntas. Hal Gregersen, director ejecutivo del Centro de Liderazgo del MIT y coautor de El ADN del innovador: El dominio de las cinco habilidades de los innovadores disruptivos, nos recomienda llevar a cabo estas sesiones de lluvias de preguntas en las que la gente solo piense en preguntas sobre un problema durante un período determinado de tiempo.

¿Cómo hacer para que las escuelas enseñen a pensar? Melina Furman tiene una propuesta muy concreta que puede generar cambios profundos en las escuelas y los docentes actuales.

Melina Furman se dedica a generar propuestas educativas para formar el pensamiento científico, una mirada sobre el mundo que combina la lógica con la curiosidad, y la creatividad con el espíritu crítico. Es bióloga y doctora en Educación, profesora de la Universidad de San Andrés e investigadora del CONICET. Cofundó Expedición Ciencia y condujo el programa La Casa de la Ciencia del canal de TV Paka Paka. Cofundó El mundo de las ideas, un curso para potenciar la creatividad y contagiar la pasión al mundo.

¿Te animas a realizar preguntas?


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