Todos sabemos lo importante que son los primeros años de vida para el desarrollo de la personalidad, pero también para el de futuras enfermedades como las alergias. Pero la cosa no se queda ahí: el famoso premio Nobel de medicina Harald zur Hausen afirma que, cuidando la alimentación  de los bebés durante sus dos primeros años, podemos reducir la posibilidad de que padezcan cáncer en el futuro. Ser muy cuidadosos durante el primer y segundo año de las vidas de los niños es esencial para el futuro de nuestros hijos o nietos.

La alimentación de los más pequeños y la reducción del consumo de carne y lácteos es esencial para prevenir ciertas enfermedades

Hausen ha dedicado toda su vida a la investigación médica, sobre todo a la relacionada con infecciones que pueden provocar cáncer. De hecho, uno de sus grandes descubrimientos, merecedor del Nobel, fue la relación del cáncer de cuello de útero y el virus del papiloma humano para cuya prevención creó una vacuna. Sin duda, este investigador es insaciable y a sus 81 años sigue plenamente activo publicando nuevos estudios.

En su última investigación alerta a la población sobre la presencia de material genético de parásitos, bacterias o virus en la carne y en la leche que tomamos a diario. Este material genético puede pasar al ser humano y aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer. Además, habla de la importancia de la alimentación de los más pequeños.

Las dos conclusiones de la investigación de Hausen que todos deberíamos considerar

1. Cuidado con el consumo de carne y leche en adultos

Debemos romper dogmas y alertar sobre el consumo de leche y carne, pues contienen restos de virus que pueden provocar cáncer. Necesitamos conocer más detalles sobre lo que comemos y entender las consecuencias de consumir estos restos de material genético que se encuentran en los alimentos de origen animal. Si los estudios de Hausen están en lo cierto, algunas infecciones se transmiten a los seres humanos a través de productos lácteos o carne de ganado. Como ya hemos mencionado, estas infecciones pueden resultar clave en la aparición de nuevos cánceres.

La alimentación durante nuestros dos primeros años de vida es crítica para prevenir algunas enfermedades

2. La importancia de la alimentación de los bebés 

Lo que es importante para el futuro de nuestra salud es cómo nos alimentamos cuando somos bebés. Controlar nuestra alimentación de adultos es esencial, pero los dos primeros años de vida son un periodo crítico y es fundamental cuidar la alimentación de nuestros bebés durante ese tiempo. En esa fase de la vida podemos reducir el riesgo de desarrollar cáncer y otras enfermedades crónicas.

La etapa de lactancia resulta, por tanto, crucial, pues la edad de mayor riesgo se da durante un período muy corto. El tiempo mínimo óptimo para la lactancia materna es de seis meses, pero se debería continuar más allá. La leche materna proporciona al sistema inmune tiempo para madurar y reaccionar a infecciones de una manera eficiente.

Así que, ya sabes, cuida lo que comen los bebés para que se conviertan en adultos sanos, y vigila lo que comes tú para tener una vida con menos riesgo de padecer algunas enfermedades.


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