Los milenials, esa generación que nadie entiende. Ese grupo de personas que están revolucionando el mercado laboral, las relaciones sociales y personales y la forma de entender la vida en general y, aún así, cargan con un estigma con el que tuvieron que lidiar muchas otras generaciones antes que ellos: la incomprensión. Incomprensión por ver la vida de manera diferente, por entender el trabajo de otra forma, por tener otros ideales…

Como parte de este grupo de jóvenes nacidos entre los 80 y mediados de los 90, me siento atacada constantemente por baby boomers y miembros de la generación X que se refieren a nosotros como malcriados, ni-nis, jóvenes que no sabemos lo que queremos, caprichosos, consentidos… y cientos de calificativos similares. Oh, pero no podrían estar más equivocados. Los milenials (o la generación Y, como también se nos llama) tenemos las cosas muy claras: sabemos perfectamente lo que no queremos en nuestras vidas y para nuestros futuros y, por ende, nuestros objetivos están muy bien definidos —al menos en lo laboral—; y, sin duda, queremos cambiar el mundo.

Los milenials hemos revolucionando el mercado laboral, las relaciones sociales y personales y la forma de entender la vida en general

Las personas nacidas entre 1981 y 1995 conformamos el 35 % de la fuerza laboral en el mundo y en 10 años esta cifra subirá, nada menos, hasta el 75 %. Somos el presente y el futuro cercano del planeta. Somos la generación digital por antonomasia; crecimos descubriendo las nuevas tecnologías, y los portátiles y smartphones son parte de nuestro ADN. Además, somos “consumidores informados y exigentes, sociables y colaborativos, autosuficientes, innovadores y creativos”, un arma de doble filo para las empresas que se han quedado ancladas en un mercado laboral obsoleto. Lo damos todo en nuestro trabajo, pero si no se nos mantiene motivados tenemos la capacidad de dejarlo todo y cambiar de aires.

Muchas personas y empresas tradicionales no nos entienden y, sin embargo, impulsamos con nuestras ideas y nuestro trabajo a start-ups punteras y a gigantes como Google, Facebook o HootSuite. Hoy, los milenials queremos explicaros qué valoramos a la hora de buscar empleo y por qué decidiríamos dejar nuestro puesto de trabajo (incluso por otro con menor remuneración).

Estos son los 10 motivos por los que los milenials le diríamos bye bye a un trabajo

1. Nos sentimos desmotivados por nuestros compañeros o jefes

Si nuestro trabajo, nuestros jefes y nuestros compañeros no nos motivan, tenemos un problema

“Un millennial difícilmente tolerará que algún compañero o jefe suyo finja trabajar mientras los demás se rompen la espalda haciéndolo”. Si alguien se pasa el día con el móvil, mirando vídeos, contestando llamadas personales o en las redes sociales (sin que esa sea su labor), nos sentiremos desmotivados. Sobre todo, si esa persona “desmotivante” lidera el equipo y no hace más que menospreciar el duro trabajo del resto.

2. No sentimos que hagamos una diferencia o algo de valor

Nos educaron para que creyésemos que podíamos cambiar el mundo y lo creemos. Queremos hacer que este planeta sea un lugar mejor para todos, está en nuestro ADN. Por eso, si no vemos que nuestro trabajo tiene consecuencias positivas en nuestro entorno, nuestra motivación desaparecerá.

No somos un número, no somos una cifra. “Un millennial es libre y propositivo por naturaleza”, por lo que no se nos puede reducir a simple resultados numéricos.

3. Estamos rodeados de un ambiente laboral rígido

Las caras largas y la burocracia llevada al extremo nos abruman. Entendemos que no todo son risas, pero un buen ambiente laboral es indispensable

¿Burocracia? ¿Caras largas en la oficina? No, gracias. Olvídalo, un milenial no aguantará en un ambiente laboral rígido o aburrido. Necesitamos espacios que potencien nuestra creatividad, donde las ideas se valoren. Valoramos sobremanera a los jefes inspiradores y flexible, que nos escuchan y aprecian como trabajadores. Además, nos vuelven locos los equipos de trabajo diversos, los compañeros con los que nos lo pasamos genial en el trabajo y, sin duda, el menor número de procesos burocráticos posible.

4. Recibimos un trato poco humano

Para nosotros es intolerable que en tu puesto de trabajo te hagan sentir como si no pintases nada o tu opinión no fuese importante. Si un milenial se siente como “un empleado más” al que no se valora, tratará a la empresa de la misma manera. Que se vaya será cuestión de tiempo.

5. Realizamos un trabajo mecánico

Nadie quiere sentirse como un robot, ¿verdad? Si nos contratan para hacer fotocopias, responder llamadas sin fin o copiar datos, puede que solo duremos en ese puesto semanas o meses. De algo hay que vivir, pero en cuanto consigamos algo un poquito mejor, desapareceremos.

Los milenials somos la generación mejor preparada y, aún así, muchas veces no se nos toma en serio

6. Sentimos que nuestra libertad está restringida

Los milenials somos autosuficientes y nos gustas marcar nuestro propio camino. Por ello, cumplir órdenes sin que exista la oportunidad de proponer mejoras no es nuestro trabajo ideal.

7. La flexibilidad es nula

¿Horarios flexibles? ¿La posibilidad de trabajar desde casa? ¿La posibilidad de modificar procedimientos? ¿La posibilidad de proponer mejoras? Si estas ideas son completamente ajenas al empresario, seguro que su plantilla tiene una altísima rotación de personal joven.

8. No existe un equilibrio entre la vida y el trabajo

Es cierto que los milenials somos muy trabajadores y, en el trabajo indicado, somos capaces de pasarnos la noche en vela para sacar adelante un proyecto. Sin duda, pero, claro, tampoco nos pasemos. Valoramos muchísimo nuestra vida privada: si nuestro empleo no vela por nuestro bienestar y se nos exige dejar de lado nuestra vida para trabajar, entonces tendremos un problema.

9. Las posibilidades de crecimiento son nulas y, por tanto, nos estancamos

No somos conformistas, que te quede claro. Queremos llegar lejos y no estancarnos en el mismo puesto de trabajo. ¿10 años haciendo lo mismo? ¡Ni hablar! Si nuestro trabajo no nos permite crecer, no habrá futuro.

El ambiente laboral es muy importante para los milenials. Al igual que lo es la posibilidad de crecer y avanzar dentro de una empresa

10. La empresa no tiene valores

Los milenials somos muy conscientes de la realidad social y ambiental en la que vivimos. Estamos informados y sabemos lo que ocurre a nuestro alrededor. Para la gran mayoría de nosotros es imprescindible que la empresa en la que trabajemos tenga un impacto positivo en la comunidad. La responsabilidad social corporativa (RSC) no es solo un concepto abstracto para nosotros, es algo necesario y fundamental. Si trabajamos en un lugar que no es coherente con su RSC, no hay más que hablar, ese trabajo será cosa del pasado en un abrir y cerrar de ojos.

Fuente original: weforum.org

Si tienes una empresa o eres líder de un equipo en el que hay milenials, ¿cómo les mantienes motivados? ¿Te has parado a pensar cómo, los jóvenes de hoy, podemos cambiar el futuro laboral?


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