Es increíble lo mucho que la tecnología, en especial internet, ha cambiado nuestra vida. No simplemente nuestra forma de relacionarnos, sino también nuestros deseos, miedos, tabúes, etc. En definitiva, ha impregnado toda nuestra cultura de tal forma que, en muy pocos años, nuestra manera de ver el mundo es completamente diferente. Eso sí, muchos dirán que para bien y otros tantos dirán que para mal.

Internet es mucho más que una tecnología. Es un medio de comunicación, de interacción y de organización social” —Manuel Castells, sociólogo español.

¿En qué ámbitos destacan esos cambios?

Celos

Antes: ¡La estabas mirando! Después: ¡Le diste me gusta a su foto!

Anuncios

Antes: Anuncios escuetos en el periódico con el número de teléfono. Después: Anuncios en redes sociales.

Buscando cosas

Antes: ¡Si tan solo tuviera acceso al conocimiento del mundo! Después: ¿Con qué sueñan los apios?

Ser un pirata

Antes: Un verdadero disfraz de pirata. Después: Esas personas que hackean o acceden a contenidos en línea de forma que roza la ilegalidad.

Viendo series

Antes: ¡Vaya! El próximo capítulo no es hasta la semana que viene. Después: ¡Vaya! La próxima temporada no es hasta el año que viene.

Buscando recetas

Antes: Llamabas a tu madre por teléfono para pedirle la receta. Después: Consultas la receta en internet.

Pidiendo ayuda

Antes: ¡Trae papel higiénico! Después: “Cariño, por favor, trae papel higiénico” en un mensaje al móvil.

Haciendo la maleta para tus vacaciones

Antes: ¿Guardaste la cámara? Después: ¿Guardaste el palo de selfie?

Fotos de las vacaciones

Antes y después.

Ligando

Antes: Piropos en la calle. Después: Mensajes por las redes sociales.

Fuente original: Brightside

“En el futuro es posible que los ordenadores no pesen más de 1,5 toneladas” —Popular mechanics, 1949

“Antes de que el hombre alcance la luna, el correo será enviado en unas horas desde Nueva York a California, Inglaterra, India o Australia con misiles guiados. Estamos en la era del misil-correo” —Arthur Summerfield (1959), Correos de los Estados Unidos


¿Quieres recibir más historias como esta por email?

Suscríbete a nuestra Newsletter: