Abdominoplastia: la manera más rápida de reducir barriga

El aspecto físico es uno de los quebraderos de cabeza de gran parte de la población actual: las personas quieren verse y sentirse bien y evitar al tiempo problemas de salud que puedan ocasionar situaciones más graves. A veces, el ejercicio y una dieta equilibrada y sana no son suficientes, y no son pocos los que recurren a la cirugía para mejorar su apariencia. Una de las más populares es la abdominoplastia, también denominada cirugía estética de abdomen, pues esta zona suele ser una de las más difíciles a la hora de eliminar la grasa por los métodos tradicionales.

Aunque el procedimiento tiene sus peculiaridades, lo cierto es que esta cirugía para lucir un vientre plano y en forma está ganando popularidad. No obstante, antes de precipitarse es conveniente investigar en profundidad las distintas clínicas donde éstas se realizan, para elegir aquella que se adecúe a los requisitos necesarios de seguridad. Una de ellas es Vivanta, una clínica de medicina estética y odontología que ofrece sólo tratamientos con calidad garantizada y en la que trabajan profesionales del sector con amplia experiencia. Sigue leyendo para descubrir todo lo que se necesita saber sobre la abdominoplastia.

Qué es la abdominoplastia

La abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico que consiste principalmente en la extracción o eliminación del exceso de grasa y piel de la zona abdominal. Durante esta intervención, se procede a tensar los músculos de la pared abdominal que han quedado flácidos, consiguiendo de esa manera un abdomen plano y firme y dando como resultado la remodelación de la silueta. Asimismo, una vez finalizado el procedimiento se lleva a cabo la reinserción del ombligo para que todo luzca en perfecto estado. Normalmente, la abdominoplastia suele ser realizada en una clínica u hospital por profesionales experimentados y con las correctas medidas de higiene y seguridad.

La intervención está dirigida tanto a hombres como a mujeres que presentan un exceso de grasa y piel flácida en la zona abdominal ocasionada por múltiples razones. Los más habituales tienden a ser personas que han padecido sobrepeso u obesidad mórbida y que, tras la pérdida masiva de peso, quieren reconstruir su abdomen. Del mismo modo, muchas mujeres después del embarazo recurren a la abdominoplastia con el fin de sentirse cómodas en su propio cuerpo, ya que la mayoría de los problemas de exceso de piel derivados del embarazo son casi imposibles de eliminar mediante dieta y ejercicio.

Cuál es el procedimiento a seguir

El primer paso será que el cirujano plástico realice una exhaustiva valoración del paciente, evaluando la acumulación de grasa y piel del abdomen y su musculatura. Asimismo, conformar el historial clínico del paciente será determinante para decidir cuál será el procedimiento más efectivo para conseguir el objetivo marcado. La intervención tiende a realizarse bajo anestesia general o epidural y tiene una duración de 3 a 4 horas aproximadamente. Ésta consiste en hacer una incisión sobre el vello pubiano, la cual se extiende hasta las caderas en base a la cantidad de piel y grasa que necesita ser extraída.

Tras la extracción del exceso, se procede a la reconstrucción abdominal mediante la unión y suturación de los músculos que forman parte de esa zona para, a continuación, cerrar la piel con sutura y recolocar el ombligo en el lugar correcto. El tramo final de la operación consiste en la práctica de una liposucción de los flancos abdominales y las caderas para remodelar el contorno del cuerpo en caso de ser necesario o por interés de la persona intervenida en la operación. Toda abdominoplastia requiere de un post operatorio en el hospital de unas 24-48h para que el equipo médico pueda realizar un seguimiento de la evolución del paciente.

Al salir del hospital, la persona operada deberá mantener un reposo total durante una semana para evitar que las suturas se abran y provoquen problemas internos. Lo más normal es que el abdomen presente una cierta inflamación y dolor durante varios días, algo que puede controlarse con la medicación indicada por el médico. Para eliminar la retención de líquidos, durante la primera semana se aplicarán drenajes y, durante tres meses, será necesaria la utilización de una faja especial reforzada por un vendaje. Del mismo modo, el tiempo de recuperación será diferente en cada paciente, dependiendo del nivel de dificultad que haya tenido la operación.

Beneficios y ventajas de realizarse una abdominoplastia

El principal beneficio que aporta la abdominoplastia es la eliminación de esa grasa y piel sobrante de la zona abdominal, lo que suele traer consigo un aumento considerable de la autoestima de la persona operada al lucir un vientre más plano y firme. De este modo, se logra un aspecto más atlético y juvenil. La reducción del exceso también permite aumentar la expectativa de vida y la probabilidad de disminuir la aparición de determinadas enfermedades que puedan afectar a la salud. Es más, los niveles de colesterol y la presión arterial decrecen de forma notable, al igual que las varices, las obstrucciones vasculares y otros tipos de dolores.