¿Te incomodan estos experimentos? Así es el acoso a mujeres que tú mismo puedes sufrir

Desgraciadamente el acoso callejero es una de las formas de violencia más silenciada e invisibilizada, y lo más terrible, la más normalizada; pero ¿y si en lugar de a la mujer le sucediera a los hombres? El Experimento Pantallas se publicó en YouTube hace unos días y está causando reacciones de todo tipo. Este vídeo se realizó en un andén, donde los televisores muestran los traseros de los hombres que esperan el tren.

Esto lo que sufren miles de mujeres todos los días, pero si un sólo día les pasara a ellos…

ONU Mujeres ha seguido con interés los casos que en fechas recientes han visibilizado el problema. Uno de ellos es #MiPrimerAcoso, el hashtag que usaron miles de mujeres para contar sus experiencias personales sobre abusos machistas en las redes sociales.

El segundo vídeo es aún más provocador

Busca demostrar lo incómodo que es sentir cuando un acosador se acerca demasiado a una mujer en el transporte público. Para ello, modificaron uno de los asientos y colocaron una figura de un pene de plástico en el lugar en el que sentaban los usuarios. La cámara graba las reacciones de sorpresa y enfado de los usuarios.

Es molesto viajar aquí, pero es igual que la violencia sexual que sufren las mujeres en sus traslados cotidianos.

El experimento consiste en que uno de los asientos del metro forrado con algún material simula la anatomía de un hombre con el cartel: “Asiento exclusivo para hombres”. El asiento está libre pero nadie se quiere sentarse por la violenta incomodidad de la situación.

Por suerte, no todos los hombres se comportan así.

No es la primera vez que desde muhimu nos hacemos eco de noticias y experiencias así. ¿Pero por qué sucede esto? Algunos expertos apuntan que la población recibe cada vez más estímulos sexuales en los que la mujer se transforma en un objeto sexual. Por ejemplo, tan sólo es necesario hacer un repaso a los últimos videoclips de las estrellas más mediáticas.

Esto no sería un problema si no fuera porque el currículo escolar olvida educar y concienciar sobre la sexualidad, dejando a la pornografía como principal fuente de información para los jóvenes.

Un informe sobre la violencia hacia las adolescentes destaca:

“Es habitual que los adolescentes sufran (y emitan) agresiones verbales imponiendo modelos femeninos y masculinos que han interiorizado desde la infancia. La agresión de género se está empezando a poner de moda en determinados ambientes. Ser ‘guay’ cada vez está más vinculado a ser agresivo con ellas”.

En este artículo se hicieron eco de todos esos comentarios y en una investigación posterior examinaron cómo las mujeres están sometidas a interrupciones, intrusiones y acoso por parte de hombres desconocidos en público. Lo más sorprendente fue que las 50  mujeres entrevistadas reconocieron que evitar el acoso les condicionaba casi diariamente en la ruta que cogían para llegar a casa, dónde se situaban en el ascensor o a la hora de elegir un asiento en el transporte público.

Fuente: Have you ever wondered how much energy you put in to avoid being assaulted? It may shock you.

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