“La guerra comienza aquí y termina allí. Las noticias las vemos en los periódicos o en los noticieros. Hoy mucha gente muere y esa semilla de guerra que hace la envidia, los celos, la codicia en mi corazón, es la misma –crecidas, hechas árbol– que la de la bomba que cae en un hospital, sobre una escuela y mata niños. Es lo mismo”. Papa Francisco

Después de los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, muchos pensamos que la barbarie del hombre había tocado fondo y que todos los países aprendieron que ante todo, primaba la paz entre los seres humanos.

La guerra que vive Siria desde forma parte de un conflicto más generalizado que se está gestando, una Tercera Guerra Mundial; y que es resultado del diferente enfoque de Rusia y Estados Unidos sobre la cuestión del terrorismo.

Para muchos expertos, ahora vivimos una situación parecida a la Guerra Fría e incluso, consideran que algunos países occidentales, especialmente Estados Unidos, nunca la cesaron, ni siquiera tras la desintegración de la Unión Soviética.

Actualmente se libran muchos conflictos repartidos alrededor de todo el mundo, para los cuales el propio Papa Francisco dice que pueden considerarse como una Tercera Guerra Mundial aunque la lucha se encuentra más fragmentada y con los bloques más difuminados.

En un importante discurso público, el Papa Francisco, advirtió que en la actualidad se está librando la Tercera Guerra Mundial por los crímenes, masacres y destrucción que se desarrollan en varias partes del mundo. Estas declaraciones sorprendieron a todos. Se produjeron en un cementerio de guerra italiano, tras una ceremonia por el centenario de la Primera Guerra Mundial. Según el Papa, «hoy el pecado se manifiesta con toda su fuerza de destrucción en las guerras, en las diversas formas de violencia y en el abuso de los más débiles. Por desgracia estamos ante una tercera guerra mundial a trozos»

“La violencia no es la cura para nuestro mundo destrozado”

El pontífice reiteró que la mayoría de estos conflictos están motivadas por la avaricia, la intolerancia y la ambición de poder. En sus múltiples comparecencias públicas ha pedido poner fin a los conflictos en Siria, Gaza, Irak y partes de África.

“La guerra empieza en el corazón del hombre, comienza en casa, en las familias, entre amigos y después va más allá, a todo el mundo”

“El Génesis cómo Noé libera a la paloma después del diluvio. Es el signo de lo que Dios quería después del diluvio: paz, que todos los hombres estuviesen en paz”

“Pido más fuertemente que haya paz en este mundo dominado por traficantes de armas que se benefician de la sangre de mujeres y hombres”, añadió el pontífice.

Pero no es el único que lo piensa.

¿Deberíamos a empezar a preocuparnos mucho más de lo que lo estamos haciendo? ¿Deberíamos dejar de mirar hacia otro lado?


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