Una media de 70 mujeres al año son asesinadas por sus parejas en España. Pero no solo preocupa la violencia física: una de cada cuatro adolescentes padece violencia psicológica. ¿Por qué gran parte de los jóvenes, que han crecido en la igualdad de derechos, no identifica las conductas machistas cuando las padece, las comente o las observa en amigos?

El cuento de Pepa y Pepe nos muestra de qué forma las y los adolescentes acceden al peligroso círculo de la violencia de género. De mano de la socióloga Carmen Ruíz Repullo hemos conocido esta historia, que ella utiliza frecuentemente en sus talleres con jóvenes e institutos. Una historia basada en hechos reales que cada año cambia sumando adornos, pero que siempre se repite.

Aislamiento

Pepe y Pepa son una pareja de 16 años que llevan saliendo juntos unas dos semanas. El viernes, Pepe le envía un Whatsapp a Pepa y le dice:

— Pepa, ¿hoy qué hacemos?

Pepa le responde:

— Pues yo he quedado con esta gente para vernos, como todos los viernes.

— Joder tía, pues yo tengo ganas de que estemos los dos. Es que parece que estamos saliendo con la gente, tengo ganas de estar contigo, de conocernos más, de disfrutarnos… —y una retahíla de cosas en las que termina hablando mal de las amigas de Pepa.

— Pues mira, no te preocupes. Le voy a mandar un mensaje a mis amigas y les digo que nos vemos otro día.

El cuento de Pepa y Pepe empieza con el aislamiento

Control

De esta forma, Pepa sube un escalón y comienza a alejarse de sus amistades. El siguiente paso es el control telefónico. Y Pepe le manda muchos Whatsapp al día a Pepa, pero no para saber cómo está, sino para saber dónde está, con quién está y a qué hora se van a ver. Pero esto Pepa no lo ve como una muestra peligrosa de celos, lo acepta como una muestra de amor, una forma muy común de tapar los celos. En este punto de control telefónico tenemos varios tipos de Pepes.

Hay Pepes que directamente dicen: si quieres estar conmigo de todos estos grupos de Whatsapp te quitas, que ahí hay mucho tonteo y muchos niños. Y Pepa se quita de los grupos.

Este cuento sigue con el control constante

Hay Pepes que por las tardes están en el parque comiendo pipas y le dicen a Pepa, déjame un ratito tu móvil y se tiran toda la tarde mirándole el móvil a Pepa. De esta manera ve todo lo que ha chateado, a quién le ha dado me gusta en las fotos de Instagram… y así le controla toda esa parte del móvil. Pero Pepa lo justifica diciendo que la quiere mucho y, así, subimos el próximo escalón.

Desmotivación

Ahora vamos al tema de los hobby y las aficiones. Pepa está apuntada a la escuela de música de su pueblo, donde va a ensayar una vez a la semana, el resto de las tardes pasa un ratito con su novio Pepe. Una tarde, aburrido, Pepe la llama y decide acompañarla a sus clases de música y se recrea esta escena: Pepe se presenta en su casa para acompañarla y de camino le pregunta:

— Pepa, ¿tú estás bien conmigo? Es que yo me estoy pillando por ti y tú estás en tus cosas.

— Yo estoy bien contigo, pero no te emparanoies tanto.

Total, que Pepe termina acompañándola todos los días a música, hasta que un día Pepa decide abandonar las clases por múltiples excusas con Pepe. Por lo que abandona su afición para pasar más tiempo con él. Ahora viene el siguiente escalón, las redes sociales, y le dice Pepe:

— ¿Te has enterado de lo que le ha hecho la novia de mi amigo a mi amigo? Le ha puesto los cuernos a mi amigo por el Instagram, porque está todo el día tonteando en las redes. ¿Tú no estarás haciendo lo mismo?

Y ella le responde:

— Yo a ti qué te voy a poner los cuernos.

— Pues si no me estuvieras ocultando nada me darías tus contraseñas. Sino me las has dado es porque algo me ocultas.

El cuento de Pepa y Pepe habla de cómo un día te controla la actividad en la redes sociales, otro día te dice cómo vestir… y así hasta que la situación se hace insoportable

Así que Pepa le da sus claves y Pepe empieza a cotillear todas sus cuentas y a quitarle fotos, a dejar de seguir a sus amigas… Las que no tardan mucho en darse cuenta son las amigas de la Pepa, que dicen que Pepe la tiene controlada. Pero ella se justifica diciendo que no entra, que ya no tiene interés por las redes, por lo que subimos otro escalón. Y ahora vienen las formas de vestir.

Autoestima

Pepa le comenta a su chico que se quiere hacer un cambio de look, a lo que este no tarda en responder que no le gusta e, inmediatamente, Pepa toma la decisión de no hacerlo. Otro día, Pepe le dice a Pepa que es mejor que no se ponga camisetas con mucho escote porque se le ve todo el pecho y esas mayas con las que se le marcan el culo. Así que Pepa deja de ponérselos y, poco a poco, va cambiando su forma de vestir para aceptar todo lo que Pepe le pide. De nuevo subimos un escalón más.

Ahora llegan las formas de ser. Pepa cada vez está más triste, se ve menos con sus amigas y, un día está dando un paseo con Pepe y se cruza con unas amigas y las saluda efusivamente, a lo que Pepe le dice que siente vergüenza en estas situaciones. Por lo que Pepa, la próxima vez que las vea, estará más seria. Y sube un escalón.

Es el momento del ocio y, entre tantas cosas, el viaje de fin de curso. En cuanto Pepa le cuenta que se va a Mallorca con su clase, Pepe se posiciona en contra. Por lo que Pepa no tarda en comunicar a sus amigas que no va a asistir al viaje, con la ridícula excusa de que ella ya ha estado allí. Cualquier excusa es buena, sobre todo para ocultar todo lo que hay detrás.

Llega el día en que Pepa está completamente aislada del mundo

Sexualidad

Seguimos subiendo escalones, esta vez el de las relaciones sexuales. Sin casi darse cuenta, Pepa se encuentra satisfaciendo las necesidades de Pepe, que cada vez exige más.

En estos momentos, Pepe siempre ataca con la frase: ¿es que no me quieres?, porque si me quisieras lo harías. Y Pepa lo hace subiendo un escalón más.

Habitualmente, cuando Carmen llega a este escalón de la historia de Pepa y Pepe pregunta a los grupos de jóvenes si creen que Pepa está sufriendo violencia de género. A lo que la mayoría responde que no, ya que casi todos relacionan la violencia de género con pegarle a tu pareja y la violencia sexual con violación, y esto no es así. Este es uno de los principales problemas con los que nos encontramos al tratar este tema, ellos solo ven lo que está arriba del todo de la pirámide y todo lo demás es invisible.

Los chicos y chicas no se dan cuenta de todos esos escalones que se han visto obligados a subir para que la relación siga adelante. Sencillamente han normalizado estos comportamientos.

Enhorabuena a Carmen Ruíz Repullo por ayudarnos a entender este proceso ,facilitando su explicación a los más jóvenes.


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