El 32% de las mujeres españolas confiesan que se han sentido acosadas sexualmente al menos una vez en la vida. Los datos de Metroscopia, sin embargo, no visibilizan todo ese acoso, abuso y agresiones que se producen y que no se denuncian; así que la cifra podría ser escalofriante. El acoso callejero, que muchos tildan de piropos sin importancia, se encuentra también entre estas cifras.

¿Quién no ha sentido pánico al volver a casa sola, de noche, y tener que cruzar una calle o callejón oscuro? ¿Quién no ha sacado las llaves del bolso de camino a casa para no tener que pararse en el portal a buscarlas y, de paso, tener un “arma” con el que defenderse?

El anuncio de Spotify para concienciar sobre el acoso callejero

Este spot que nos cuelgan en Verne de El País es el mismo con el que, de repente, los usuarios de Spotify se toparon el pasado mes de mayo. Un anuncio que, como podemos ver en el tuit que encontrarás a continuación, incomodó a sus oyentes.

Como el acoso callejero, el anuncio de la Fundación Triángulo no se puede saltar ni omitir. Si eres hombre, tienes que escucharlo. Y te pone en una situación incómoda: te obliga a escuchar eso que nosotras escuchamos casi a diario (si no siempre dirigido a nosotras mismas, probablemente sea dirigido a otra mujer que vaya por la calle).

¿Qué es el acoso callejero?

Eso que muchos llaman “lanzar un piropo” es, en realidad, simple y llanamente, acoso callejero. Esos improperios que se dirigen a una mujer que va sola, a sabiendas de que si fuese acompañada de un hombre no se dirían, que cuestionan su físico, que la incomodan y que nadie ha pedido. El acoso no tiene nada que ver con decirle a una amiga o compañera de trabajo que está muy guapa con el corte de pelo nuevo, por ejemplo.

El acoso es ir mucho más allá. ¿Por qué tiene que decirme un desconocido si soy guapa o fea? ¿Por qué tengo que decidir si ponerme una prenda de vestir u otra cuando voy sola, por miedo a “que se fijen en mí” y me incomode?

En su comunicado de prensa sobre esta campaña, Yolanda Rodríguez, del Patronato de la Fundación Triángulo, explica que “el acoso verbal es una de las mayores causas de la falta de empoderamiento y fortalecimiento de las mujeres heterosexuales, bisexuales y homosexuales y los micromachismos cotidianos deben ser eliminados y apostar por el respeto y el reconocimiento de las personas por lo que son”.

No olvidemos que los micromachismos están ahí y hay que luchar por eliminarlo

El acoso callejero no deja de ser uno de los tantos micromachismos a los que nos enfrentamos en nuestra vida. Como explican el eldiario.es, los micromachismos son los machismos cotidianos y normalizados que se dan en nuestras vidas.

Como dice el anuncio de Spotify: “no acoses, respeta”.

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