"¿Y ahora... qué?" Como superar una RUPTURA AMOROSA

Una ruptura siempre es una situación muy compleja. Te aviso desde ya que van a surgir muchas emociones contradictorias. Tus propios pensamientos te torturarán. Y lo peor de todo… es que eso es normal.

Todas esas reacciones emocionales son normales en todas las personas que están pasando por tu situación. Pero tranquilízate, porque es algo que se puede gestionar.

Verdades incómodas sobre las rupturas de pareja

Para enfrentarte mejor a esta situación, lo mejor es que sepas todos los secretos sobre la ruptura que siempre quisiste saber, pero que nunca te quisieron contar. Estas son algunas verdades incómodas sobre las rupturas de pareja.

  • Para empezar, en el desamor también se sufre un duelo. Como cuando perdemos a un ser querido, por ejemplo. Aunque esto no es nuevo. Seguro que lo sabías. Lo que no sabías es que el desamor no es lineal. La ruptura no es cíclica. Es como una montaña rusa. Vas a tener muchos altibajos.
  • Ninguna ruptura es una decisión fácil. No es una decisión hecha por puro egoísmo. Influyen muchos factores. Esta afirmación no va a evitar que nos lo sigamos tomando de forma personal. Es inevitable. Es algo que nos toca muy cerca. Pero tened en cuenta que ninguna ruptura se hace por capricho.

  • No solamente rompes con tu pareja. Rompes también con familiares, amigos en común, rutinas… En definitiva, rompes con un estilo de vida.

  • Te sentirás solo. O que no mereces ser amado. Sentirás tristeza, rabia, culpa. Posiblemente surgirá tu peor repertorio emocional. Y será horrible vivir todo eso. Pero como dijimos antes, son emociones normales. Se pueden gestionar.

  • Y ahora, lo más incómodo de todo. Las rupturas duelen. Y mucho. No se puede evitar… y además es necesario.

Como dijimos más arriba, debemos atravesar un duelo si queremos superar esta dolora experiencia. Sin embargo, este duelo se sentirá diferente. Recordad que en este caso, no nos estamos despidiendo de una persona que ya no estará. Sino que estamos dejando ir a una persona que seguirá con su vida, y no la compartirá más con nosotros.

Este duelo, también consta de sus fases. Pero no son fases secuenciales. Recordad que en estas experiencias, muchas emociones serán cíclicas hasta que encontremos nuestro propio equilibrio:

  1. Primero vendría un estado de shock. nos impactamos, nos asustamos. Negamos lo que ha ocurrido. Nos aislamos. No podemos digerir bien la situación y nos desbordan las emociones.
  2. Después pasamos por una fase de confusión. Es una fase muy contradictoria. Surgen muchas dudas, y muchos sentimientos encontrados. Hay mucha ira y frustración. Piensas ahora que podrás con ello, pero justo después piensas que no podrás. Es una montaña rusa de emociones.

  3. Después pasamos por otro estado de duda. Analizamos la relación. Bueno, aunque más analizarla, la rumiamos. Intentamos encontrar un sentido a todo lo que ha pasado. Le damos muchas vueltas a todo. Y empiezan a surgir los porqués sin respuesta. Y los debería…

  4. Y finalmente llegamos a la aceptación. El tiempo ha pasado. El dolor se ha reducido. Empezamos a verlo todo con un poco de perspectiva. Y aunque de vez en cuando nos acordemos de nuestro o nuestra ex, sabemos que esa etapa ya ha pasado.

 

Y ahora bien. Visto que no podemos deshacernos mágicamente de los momentos desagradables, ¿cómo hago para que este pasaje sea lo mejor posible?

A continuación, propondré algunas estrategias centradas en los tres aspectos de nuestro comportamiento: que son nuestros pensamientos, las emociones, y las conductas.

ESTRATEGIAS EMOCIONALES

En cuanto a nuestras emociones, está claro que no tenemos un control directo sobre ellas. Todo depende del estímulo que las desencadene. Así que los siguientes consejos estarán encaminados a controlar esos estímulos:

  • Para empezar, acepta que te vas a sentir mal. Aunque luches por evitarlo, el dolor no se va a ir. Recuerda que todo forma parte del proceso de adaptación y equilibrio de tu organismo. Pero si luchas contra ello, generarás más malestar aún.
  • Cuidado con las obsesiones. Algo muy común en estos casos. Evita stalkear a tu ex. O seguirle. O el contacto continúo. Eso no provoca alivio ninguno. Al revés. Aumenta la ansiedad. Porque él o ella seguirán con su vida mientras que tú te quedas paralizado.
  • No te guardes nada. Aprende a expresar tus emociones. Si hay rabia, expresa rabia. Si quieres llorar, llora. Esas son emociones muy expresivas que ayudan a vaciar la tensión. Otra cosa, son los sentimientos de odio hacia la otra persona, o el sentimiento de autodesprecio. Eso ya no forma parte de lo común. Son construcciones tuyas que no te hacen nada de bien.
  • Aprende algunas técnicas de relajación. Como a controlar la respiración, o la relajación muscular. Te permitirá regular la ansiedad en sus momentos más críticos.

ESTRATEGIAS DE PENSAMIENTO

Pasemos ahora a los pensamientos, donde sí hay mayor percepción de control.

  • Básicamente cuida tu forma de pensar. No seas alarmista. Sí, te vendrás muchos pensamientos muy catastrofistas. Pero ya sabes que esos pensamientos son producto de tu estado emocional. Esos pensamientos son limitantes y puedes deshacerte de ellos.
  • Y a parte de saberte cuestionas esos pensamientos que no te llevan a ningún lado, también necesitarás saber callarlos cuando sientas que no puedes controlarlos. Refúgiate en un pensamiento alegre, o en un estímulo externo que ter ayude a desconectas de esos pensamientos intrusivos.

ESTRATEGIAS CONDUCTUALES

Y finalmente, vayamos con las conductas. Cosas que van más allá de solo pensar o sentir.

  • A medida que pasa el tiempo. Ve cambiando de tema poco a poco. En principio, lo único que querrás hablar con tu familia y amigos será concretamente de eso. De la ruptura. Y en principio está bien. Pero poco a poco, que tu discurso lo ocupen otras cosas.
  • Recupera las actividades que te realizaban. Es posible que hayas abandonado algunas. O no te permitieras probas cosas que querías hacer. Pues bueno. Este es el momento de probar cosas nuevas, o de reforzar las que más te gustan. Es una forma de volver a la normalidad.
  • Practica deporte. Siempre viene bien para todo. Desestresa, te sientes bien, es un buen desafío para comenzar. Y te permite conocer a nuevas personas en el futuro.
  • Lleva un registro. O sea. Un diario. Es un consejo que suelo dar mucho… pero pocos lo siguen. Sin embargo, es algo muy útil. Porque escribir te permite ordenar tus ideas en la cabeza. Más que hablar. Ya decíamos esto cuando hablábamos de la escritura como terapia.

Y bueno, como consejo general. Si sientes que es un proceso demasiado duro, y necesitas ayuda, no dudes en contactar con un profesional.

Bien, y antes de terminar, os contaré el último secreto que nunca te contaron sobre las rupturas: No es el fin.

Una ruptura es sólo el final de un episodio. Pero pude ser una oportunidad para aprender y conocerte mejor.

Aunque el texto parece muy catastrofista. Seguro que hay alguien en la audiencia que dirá que no lo pasó tan mal como lo pinto… Y otros dirán que ni por asomo las cosas son así. Que es mucho peor.

Pero al igual que no hay dos relaciones iguales, no hay dos desamores iguales. Los habrá quienes los vivan con más o menos intensidad. Unos habrán tenido relaciones normales que llegaron a su final por los motivos que sean. Y otros se sentirán atrapados en una relación de dependencia.

Lo que sí es verdad es que este es el comportamiento de nuestro cuerpo y nuestra mente ante el desamor. Y lo vivas como lo vivas, vivirás esto.

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