¿Cómo sería el mundo si nos pusiéramos más a menudo en los zapatos del otro? 1

¿Cómo sería el mundo si nos pusiéramos más a menudo en los zapatos del otro?

Decía Aristóteles que “percibir es sufrir”. Tan sólo tres palabras que reflejan la esencia de la empatía, un concepto cada vez más popular y primordial a la hora de abordar las relaciones humanas. Y es que, aunque en un mundo tan hostil e individualista como el actual a veces es difícil tomar conciencia de lo que sienten otras personas, está claro que la construcción de una sociedad más justa e igualitaria pasa inevitablemente por ser capaces de comprender las emociones ajenas.

La empatía ha dejado de ser un concepto fundamentalmente científico para convertirse en los últimos años en una especie de comodín del que todas las disciplinas sociales quieren sacar provecho. Estrechamente vinculado a términos como la asertividad o la inteligencia emocional, la empatía hace referencia a la capacidad de ponerse en el lugar de los demás y es considerada un atributo de creciente valor en campos como la sociología, la psicología, la educación o la economía.

“Intentar entender al otro significa destruir los clichés que lo rodean, sin negar ni borrar su alteridad” (Umberto Eco)

Roman Krznaric sabe bien lo que es observar y analizar la realidad a través de los ojos de otras personas. Hijo de un refugiado polaco y de una judía medio rumana, medio escocesa que acabaron asentados en la ciudad australiana de Sídney, durante su niñez  y adolescencia compartió la casa familiar con muchos compatriotas europeos de sus padres, visitantes o emigrantes en busca de un futuro mejor. “Checos, rusos, ucranios… todos hablando en sus respectivas lenguas acerca de sus vidas, tan diferentes de las de mis compañeros de clase. Crecer así te da una visión más amplia de las cosas y de las diferentes realidades que existen”, explica en una entrevista a The Australian.

Probablemente, la muerte de su madre cuando él tenía sólo 10 años influyera también en el carácter de este filósofo e historiador que ha dedicado su carrera a estudiar y escribir sobre las relaciones humanas, la empatía, el amor o el cambio social. Su último paso en esta línea de trabajo e investigación es la puesta en marcha del primer Museo de la Empatía, inaugurado el pasado año en Londres.

Krznaric plantea este proyecto desde una vertiente muy práctica y experimental. Por ello, la primera exposición programada, Una milla en mis zapatos, ofrece a los visitantes la oportunidad de ponerse (literalmente) en los zapatos de otra persona (un ex presidiario, un niño iraní, un obrero…) y recorrer un trecho de sus vidas. La muestra se concibe como work in progress, que irá sumando aportaciones a lo largo de su itinerario por diferentes ciudades y países.

empatia

Este pensador y emprendedor tiene claro que la empatía puede hacer que el mundo en que vivimos se transforme en algo mejor: “nuestra incapacidad para entender los puntos de vista de los demás, sus experiencias y sus sentimientos, de hecho, son la base de los prejuicios, los conflictos y la desigualdad. La empatía es el antídoto que necesitamos.

Brené Brown, trabajadora social e investigadora de la Universidad de Houston, nos explica en este corto animado cuáles son los aspectos básicos de la empatía: tener perspectiva, no emitir juicios, reconocer las emociones del otro y comunicarse con él.

https://www.youtube.com/watch?time_continue=160&v=AiZt7Gc0oMo

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