¿Dalsy puede provocar efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños... o es todo mentira?

Hace unos meses, varias amigas que han tenido la oportunidad de ser madres nos contaban bastante preocupadas que había un medicamento que se estaba extendiendo entre los grupos entre las conversaciones offline y online de los grupos de padres. Se trataba de Dalsy, un medicamento que aunque tiene sus indicaciones, incluso en su anuncio dejaba «entrever» que también era muy práctico para «relajar a los niños» para que duerman.

Nos encontramos por tanto con un problema doble:

  1. La medicación que es aconsejada por amigos y conocidos en lugar de recetada y recomendada por un médico.
  2. La sensación de que el problema es que el niño no te deje dormir, en lugar de salud.

¿Dalsy tiene la culpa del mal uso que podemos dar de su producto?

Hace unos días saltaba la noticia de la denuncia de Facua alertando sobre el producto. Este medicamento es realmente el nombre de un «ibuprofeno» que se administra en a través de suspensión oral y en una proporción de 20 mg/m. Está indicado en lactantes mayores de 3 meses y niños hasta 12 años para el alivio sintomático de los dolores ocasionales leves o moderados, así como en estados febriles. Es decir, para lo mismo que solemos usar el ibuprofeno los adultos.

A parte del abuso que algunos padres pueden ejercer sobre sus hijos un abuso similar al que mucha gente realiza con la automedicación de genéricos como el ibuprofeno en España, la asociación FACUA-Consumidores en Acción ha notificado a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) que el prospecto de ‘Dalsy’ omite los efectos secundarios relacionados con la capacidad psicomotriz de los menores que lo consuman.

El colorante anaranjado que  contiene el jarabe, catalogado como E-110, puede provocar en algunos casos «efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños, reacciones alérgicas y asma», según contempla el Reglamento (CE) 1333/2008 del Parlamento Europeo sobre aditivos alimentarios e informa FACUA.

A veces, somos unos ‘inconscientes en el uso de la medicación y otros, en cuanto leemos el titular de una noticia del tipo «El jarabe contiene un colorante amarillo anaranjado, denominado E-110, que puede provocar efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños«, rápidamente nos llevamos las malos a la cabeza y difundimos qué es dañino y no se debe tomar. Pero la exageración alarmista es igual de peligrosa que la desinformación.

Como recuerdan en el completísimo artículo de Scientia ¿Supone Dalsy un riesgo para la salud de los niños?, FACUA no cuestiona la utilización del colorante de Dalsy, sólo pide que el medicamento advierta de la totalidad de los efectos adversos.

En 2014 la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria estableció en este informe que la ingesta diaria admisible de E110 es de 4 mg/kg/día. Esto significa que un niño que pese 10 kg podría ingerir hasta 40 mg al día de este colorante, por lo tanto para superar la dosis un niño debería tomar 2 botellas de Dalsy para manifestar esas consecuencias graves.

Pero para saber si realmente a pie de calle, los profesionales observan que nos encontramos ante prácticas peligrosas para nuestros hijos, hemos entrevistado a la auxiliar de farmacia Julia Hernández Hidalgo sobre su trabajo:
¿Crees que los padres abusan de Dalsy?

Desde mi experiencia dispensando y hablando con mis clientes, sí he advertido que es un medicamento de los que se suele abusar más de lo debido. El motivo es que en el momento que los niños se quejan «de algo», los padres deciden dar sin prescripción este medicamento que guardan en el botiquín familiar. Tras ser recetado para una ocasión, el medicamento restante suele guardarse en las casas para futuras ocasiones aunque sea por motivos diferentes. Por ser un analgésico, antipirético y antiinflamatorio que abarca muchas sintomatologías, en esas futuras ocasiones, se les suele dar una dosis sin consultar al médico. También ayuda su agradable sabor, mejor que los que suelen llevar paracetamol, que son más difíciles de enmascarar pero que no son tan gastrolesivos como los que incorporan ibuprofeno.

¿Suelen preguntar los efectos secundarios en la farmacia o es labor de los médicos?
Curiosamente, los efectos secundarios los suelen preguntar más en la farmacia. Muchos de los clientes siente mucha confianza con nosotros y prefieren preguntarnos. Pero aunque no pregunte, incluso como profesionales sanitarios deberíamos de informarles. 
Desde muhimu mostramos ambas caras de la noticia. Sin duda no hay que alarmarse pero os animamos a que se difunda para que la información sea lo más completa posible. ¿Conocéis más datos sobre la noticia que puedan ayudar a aclarar esta situación?

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