No sé si a vosotros os sucede, pero a mi sí. Y por eso, hoy, os quería hablar sobre ello. Me refiero a la horrible sensación la de no poder conciliar el sueño, de dar vueltas por toda la cama ya sea porque haga mucho calor, porque no encuentras la postura adecuada, porque de repente te abruman imágenes de recuerdos o imágenes fantasiosas… La cosa es que aunque estabas muerto de sueño antes de entrar en la cama, al llegar a ella no puedes dormir.

Quizás ya hayas intentado poner en práctica muchas técnicas para intentar dormir como la meditación o el yoga, pero la única que me ha funcionado a mi es una de la que quizás no hayas oído hablar: la técnica “4-7-8”. Tiene como objetivo lograr algo que parece casi imposible: que te quedes dormido en tan solo un minuto. Su descubridor es el Dr. Weil, quien consiguió doctorarse en Harvard Medical School gracias a esta técnica.

Vamos al grano, ¿cómo funciona esta técnica?

Esta técnica se basa en un proceso natural con una base científica, muy fácil de poner en práctica y sencilla. Sin pastillas, sin inventos, sin tecnología ni química más allá de nuestra voluntad y nuestro cuerpo Para empezar, debes partir de una posición tumbado y pensar en estos tres números que son la clave para tu respiración: 4, 7 y 8.

Primero debes coger aire por tu nariz durante 4 segundos; después, mantén ese aire en tus pulmones durante 7 segundos para, posteriormente, echarlo fuera (exhalación) desde tus pulmones durante 8 segundos. Debes repetir este proceso hasta que consigas quedarte dormido y tenemos una buena noticia: no pienses que estarás repitiéndolo una y otra vez durante demasiado tiempo porque la media son 4 veces.

Y último consejo importante: durante todo el proceso debes mantener la punta de la lengua tocando la encía superior de la boca. Para muchas personas este detalle es esencial.

¿En qué principio científico se basa esta técnica?

La mayoría de los problemas de conciliación del sueño son producto de nuestra mala respiración. Todos la alteramos por diferentes motivos como el estrés, la ansiedad, los nervios o incluso algunas sustancias como la cafeína. Al alterar nuestra respiración y hacerla mucho más rápida aumentamos nuestro nivel de gases en sangre.

Lo que busca esta técnica es recuperar el control de nuestra respiración y así nivelar la concentración de gases en sangre. Esto implicará bajar nuestro ritmo cardiaco y entrar en un estado de relajación imprescindible para conciliar el sueño.

No es un método realmente novedoso, desde hace siglos muchas culturas, como la oriental, se han preocupado de practicar métodos similares y de educar en la importancia de la respiración. Pero, en este caso concreto, el Dr.Weil ha conseguido sistematizar y simplificarlo en una fórmula práctica que todos podemos realizar.

Esta técnica no solo se limita a la conciliación del sueño, sino que se puede emplear en todo tipo de ocasiones que necesites estar especialmente relajado y reducir el estrés o la ansiedad. Por ejemplo: antes de un examen, durante el vuelo en un avión, al recibir una mala noticia, cuando sientes que va a explotar tu enfado… Yo siempre la uso y me funciona mejor que contar hasta diez.

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Pon a prueba este método y no dudes en compartir con nosotros los resultados.


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