Ikigai: el secreto japonés que nos ayuda a encontrar la felicidad 1

Ikigai: el secreto japonés que nos ayuda a encontrar la felicidad

Trabajar con Almanatura es siempre fuente de inspiración y retos. De hacer las cosas con cuidado, con delicadeza, con eficacia, con propósito. Y una de esas oportunidades de compartir inspiración nos llegó cuando nos regalaron el libro El método IKIGAI de Héctor García Puigcerver y Francesc Miralles.

Ikigai es su guía para vivir una vida larga y feliz a través de la sabiduría de la cultura japonesa. Este este artículo profundizarás en cada área de la vida japonesa para descubrir sus secretos de longevidad y explicar por qué tantos japoneses, especialmente aquellos en una isla en particular, viven mucho más allá de los 100 años.

Ikigai

Los japoneses comienzan el día apretujados en los vagones del metro, algo muy parecido a lo que deben sentir los granos de arroz en un rollito de sushi. Pero, a lo largo del día, el ciudadano japonés aspira a transformar sus sentimientos y su sentido de la vida en ikigai.

Ikigai es una de esas palabras intraducibles de las que podríamos aprender mucho. Es un término japonés que reúne etimológicamente las palabras ikiru y kai. Ikiru significa vivir y kai hace referencia a la materialización de lo que uno espera.

Juntas, por tanto, hacen referencia a materializar nuestro propósito de vida.

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Ikagi: la razón de ser; esa cosa que hace que te despiertes por la mañana

¿Dónde encontramos nuestro “propósito”?

Puede que tu ikigai no tenga nada que ver con tu trabajo o tus fuentes de ingresos. De hecho, en Japón los jefes no felicitan a sus empleados cuando hacen bien su trabajo, pues es algo que se les presupone. Para ello pueden usar otras palabras como yarigai o hatarakigai, que significan el valor de hacer y el valor de trabajar. Por tanto, ikigai va más allá de lo laboral, busca el verdadero propósito de tu vida.

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¿Qué es el método ikigai?

Ikigai es, por tanto, un concepto amplio que incorpora esos valores esenciales que dan sentido a tu la vida.

Hay muchos libros que tratan el asunto, pero Ikigai-ni-tsuite (Sobre el Ikigai), escrito por Mieko Kamiya en 1966, es considerado el referente de todos ellos. Para esta escritora, la palabra ikigai podría ser usada como el término felicidad, pero tiene un matiz diferente. Ikigai es lo que da sentido al futuro y, aunque pueda parecer grandilocuente, los japoneses piensan que son las pequeñas alegrías del día a día o seikatsu las que te llevan a la gran meta al final de tu vida. Una vida muy longeva, ya que Japón es uno de los países con mayor expectativa de vida en el mundo.

Actualmente, los jóvenes japoneses intentan seguir esta forma de vida de una manera muy sencilla (para algunos): intentan conectar sus valores con aquello que les gusta hacer y aquello en lo que son buenos. Pero no siempre funciona. Casi un cuarto de los empleados japoneses trabajan más de 80 horas extra al mes y eso trae consecuencias trágicas, como el fenómeno del karoshi (fallecimiento por exceso de trabajo) que ocasiona más de 2.000 muertes al año. La muerte por exceso de trabajo es un problema de salud pública en el país nipón, ya que muchos japoneses confunden su trabajo con su propósito de vida.

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¿Cuál es tu propósito en la vida? ¿Qué es lo que te mueve?

¿Cuál es el mejor ejemplo de ikigai?

Es muy complicado encontrar ikigai dentro de un deshumanizado bloque de oficinas de una multinacional con objetivos de producción. Por ello, para saber sobre ikigai deberíamos mirar hacia Okinawa, una localidad del norte de Japón con uno de los mayores índices de longevidad del mundo. Allí encontraremos a japoneses centenarios con una existencia optimista y llena de vida, de los que aprenderemos muchas claves: cómo se alimentan, cómo se mueven, cómo trabajan, cómo se relacionan con los demás y —el secreto mejor guardado— cómo encuentran el ikigai que da sentido a su existencia y les impulsa a vivir cien años en plena forma.

Y si después de visitar Okinawa aún no lo has encontrado… no te preocupes, solo tendrás que escuchar al universo.

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La filosofía japonesa nos da la clave para encontrar nuestro camino hacia la felicidad

Un propósito profundo en la vida es el secreto de la longevidad

¿Está interesado en vivir una vida larga, saludable y plena? Quien no es

El secreto para hacerlo puede encontrarse en la isla de Okinawa, en el sur de Japón, hogar de la mayor concentración de centenarios del mundo.

Y el secreto de la longevidad de estos habitantes de la isla puede reducirse a una sola palabra: ikigai , que se traduce aproximadamente como su razón de vivir, o su motivación interior para una actividad profesional específica.

También se puede describir como una intersección entre cuatro elementos diferentes: lo que te apasiona, dónde se encuentran tus habilidades, cómo puedes ganarte la vida y qué necesita el mundo. Muchos japoneses creen que todos tienen un ikigai, o destino, para el que nacieron.

Sin embargo, mientras algunas personas encuentran su ikigai rápidamente, otras deben buscarlo con el tiempo. Si cae en esta última categoría, es importante que persista; después de todo, ikigai será en última instancia lo que te motive a levantarte de la cama por la mañana.

Es por eso que los habitantes de Okinawa a menudo alcanzan un alto grado de especialización y atención a los detalles en su trabajo diario. Por ejemplo, en una fábrica de pinceles de Okinawa, los autores conocieron a una hábil artesana que había pasado toda su vida perfeccionando el arte de pegar pelos individuales a un pincel. En esta etapa de su carrera, pudo hacer su trabajo con destreza y habilidad asombrosas.

Además, ikigai también es la clave para la longevidad. Entonces, si tu ikigai es tu trabajo, nunca debes jubilarte. Y si tu ikigai es un pasatiempo que te trae significado y alegría, nunca lo abandones.

Los habitantes de Okinawa acatan estas reglas y, como resultado, permanecen activos hasta tarde en sus vidas. Si se ven obligados a jubilarse, aún encuentran formas de mantenerse activos, como haciendo jardinería u otro trabajo en sus comunidades.

Los beneficios de este compromiso son claros. Los estudios médicos realizados en personas centenarias de Okinawa han encontrado tasas extremadamente bajas de enfermedades cardíacas y demencia.

Una mente activa y bajo estrés son claves para una larga vida

Cualquier médico puede decirle que una mente y un cuerpo sanos son esenciales para envejecer con gracia; en la práctica, sin embargo, a menudo se ignora lo primero. Un descuido tan común de la mente es una vergüenza, ya que es tan importante para una vida larga como la salud física.

De hecho, de la misma manera que un estilo de vida sedentario impacta negativamente en su cuerpo y emociones, la falta de trabajo mental debilita sus conexiones neuronales, por lo que es importante ejercitar su cerebro de diferentes maneras. El neurocientífico Shlomo Breznitz incluso sostiene que las personas mayores pierden flexibilidad cerebral porque quedan atrapadas en patrones y rutinas, negándose a probar nuevas actividades.

Entonces, ¿cómo puedes ejercitar tu cerebro?

Bueno, en realidad puede ser bastante simple; cualquier juego mental, como el ajedrez o las cartas, funcionará. Pero si quieres ir más allá, salir de casa, conocer a otras personas y experimentar interacciones sociales son el mejor ejercicio que tu cerebro puede hacer.

Otro secreto de la longevidad es evitar el estrés. De hecho, el envejecimiento prematuro se ha relacionado con el estrés en una serie de estudios científicos, ya que los factores de estrés producen un desgaste indebido del cuerpo y la mente. Por ejemplo, en un estudio realizado en la Universidad de Heidelberg, se administró una serie de arduas entrevistas de trabajo a un joven aspirante a médico, durante las cuales se le pidió que resolviera ecuaciones matemáticas complejas.

Cuando se le tomaron muestras de sangre, indicó que el estrés de la entrevista había provocado la liberación de anticuerpos, como si hubiera sido infectado por un virus o una bacteria. Si hubiera existido tal amenaza, esta respuesta inmune sería esencial para eliminarla, pero los anticuerpos también atacan las células sanas, lo que hace que el cuerpo envejezca más rápido de lo que debería.

Por lo tanto, reducir el estrés es clave para vivir una vida larga y puede hacerlo de varias formas agradables. Simplemente intente practicar la atención plena, hacer yoga o tomarse un tiempo para hacer ejercicio, todo lo cual le dará la oportunidad de calmarse y observar su cuerpo y su mente más de cerca.

Sin embargo, al final, estas son solo medidas preventivas a largo plazo. En el siguiente párrafo, aprenderá qué hacer si ya está tan estresado que está al borde de un colapso total.

Terapia Morita para superar el estrés

Ansiedad, agotamiento, estrés; estas condiciones se están volviendo cada vez más comunes en la vida moderna y pocas personas pueden escapar de ellas. Resulta que Japón no es una excepción, y la cultura laboral del país puede ser bastante intensa.

Dicho esto, Japón tiene una herramienta de la que carecen otros países. Se llama terapia Morita y puede ayudarlo a lidiar con el estrés.

Esta técnica fue inventada por Shoma Morita, psicoterapeuta y practicante budista. Originalmente, fue desarrollado para lidiar con la ansiedad crónica, obsesiones y compulsiones. Sin embargo, también funciona muy bien para el estrés y el agotamiento.

A diferencia de algunas terapias occidentales, que tienden a centrarse en utilizar pensamientos para influir en sentimientos y acciones, digamos a través del pensamiento positivo, la terapia Morita adopta el enfoque opuesto.

En la terapia Morita, se pide a los pacientes que presten atención y acepten sus sentimientos, sin intentar cambiarlos. A partir de ahí, toman acciones particulares para crear nuevas emociones, que gradualmente reemplazan a las antiguas.

Hay cuatro etapas de la terapia, comenzando con una fase de descanso completo. Durante aproximadamente una semana, el paciente permanece en cama, libre de distracciones. No tiene permitido consumir medios, recibir visitas o incluso hablar, y su único contacto humano es una pequeña cantidad de supervisión por parte de un psicoterapeuta. Durante esta etapa, el paciente simplemente observa sus emociones a medida que van y vienen.

En la segunda fase, la paciente comienza a integrar actividades repetitivas en su rutina diaria. Estos incluyen escribir en un diario, caminar y hacer una serie de ejercicios de respiración.

En la tercera etapa, estas actividades se vuelven más físicas y creativas, incorporando tareas como cortar madera y pintar. Esta serie de actividades produce un nuevo conjunto de emociones en el paciente; comienza a sentir alegría, ecuanimidad y compromiso.

Y finalmente, después de completar estas tres etapas, el paciente está listo para la etapa cuatro: volver a ingresar al mundo con una nueva sensación de calma y propósito.

Descansar lo suficiente y tener suficiente espacio de las distracciones de esta manera es excelente para tu salud, pero en cierto punto, necesitarás encontrar algo en lo que enfocar tu atención. Aquí es donde ikigai vuelve a entrar en escena, y en el próximo párrafo aprenderá cómo hacerlo.

Sumergirse en una actividad puede ayudarte a mantenerte joven

Imagina que estás esquiando por una hermosa pista polvorienta. El esquí es lo que más te gusta en el mundo y estás en un estado de compromiso total, feliz y concentrado. Sientes que puedes hacer esto por el resto de tu vida, quizás quieras vivir para siempre.

La buena noticia es que participar en una actividad de este tipo podría, de hecho, aumentar su esperanza de vida.

Lograr ese estado de fluidez con regularidad puede ayudarlo a mantenerse joven. Fluir en este sentido es un término técnico acuñado por el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi en la década de 1970. Describe un estado de disfrute y concentración tan profundo que bloquea todas las demás preocupaciones, incluso el tiempo mismo.

La búsqueda de actividades que produzcan tal estado aumentará su disfrute de la vida y, por lo tanto, su longevidad. Es por eso que estas experiencias deben priorizarse sobre las hedonistas como comer en exceso, abuso de sustancias o entretenimiento en los medios, que las personas a menudo se entregan por aburrimiento.

El flujo incluso se comparte entre culturas y tipos de personas. Como resultado, los jugadores de ajedrez, ingenieros y pintores pueden encontrarse en un estado de fluidez. Pero más allá de eso, es saludable para la mente, ya que te enfoca en un solo objeto durante un período prolongado. Idealmente, su ikigai, es decir, su ocupación principal de la vida, producirá regularmente un estado de fluidez, pero si no es así, asegúrese de que sus pasatiempos lo hagan.

Dicho esto, a la hora de emprender la experiencia de un estado de fluidez es fundamental calibrar el nivel de dificultad. Después de todo, si elige una tarea que es demasiado fácil, se aburrirá y se distraerá, lo que le impedirá alcanzar el flujo. Por otro lado, si su actividad es demasiado difícil, tendrá dificultades, se estresará y finalmente se dará por vencido.

Entonces, comience desde donde se encuentra. Por ejemplo, si decide aprender un nuevo idioma, comience en un nivel básico que lo desafíe suavemente. O, si está aburrido con una habilidad que ya tiene, digamos programación de computadoras, puede ampliar los límites de su conocimiento, tal vez aprendiendo un nuevo lenguaje de codificación. Al involucrar sus intereses de una manera nueva y emocionante, puede encontrar el flujo una vez más.

Algunas recomendaciones simples de viejos longevos

Ya conoces algunos hábitos para aumentar tu longevidad, pero al final, nadie sabe vivir una larga vida mejor que quienes realmente la están viviendo. Entonces, echemos un vistazo a los consejos de los centenarios de Okinawa.

El primer consejo que te recomiendan estos ancianos es que te preocupes lo menos posible y adquieras el hábito de saludar a los demás, incluso a los extraños, con una sonrisa y un corazón abierto. Al hacerlo, dicen que mantendrá muchas amistades a lo largo de sus años y hará que sus nietos quieran visitarlo todo el tiempo. Esta estimulación constante te ayudará a mantenerte joven.

Más allá de eso, advierten que preocuparse excesivamente por cosas que no puede cambiar solo causa estrés innecesario. Por ejemplo, preocuparse por no ser lo suficientemente bueno o por no haber tenido una carrera lo suficientemente exitosa solo desperdiciará su energía vital. En cambio, los centenarios te aconsejan sabiamente que disfrutes lo que tienes. Si lo hace, dicen, probablemente se dará cuenta de que tiene mucho más de lo que pensaba.

Pero eliminar la preocupación no es la única recomendación centenaria para una vida larga; otro es el cultivo de buenos hábitos.

Por ejemplo, despertarse temprano por la mañana es principalmente una cuestión de hábito; después de hacerlo durante unos años, sucederá automáticamente. Más allá de eso, levantarse a una hora temprana le dará horas extra de tranquilidad en la mañana para tomar su té, limpiar su casa y cuidar su jardín.

El último de estos es especialmente importante, ya que los centenarios de Okinawa creen que una de las principales razones de su larga vida es que cultivan sus propias verduras y cocinan su propia comida. Esto tiene mucho sentido, ya que una dieta de la huerta a la mesa es muy saludable.

Finalmente, quizás el hábito más importante de todos para una vida larga es disfrutar y mantener sus amistades. Reconociendo esto, los habitantes de Okinawa pasan tiempo charlando con sus vecinos todos los días.

La dieta mágica de Okinawa se basa en variedad y porciones pequeñas

La dieta japonesa ha estado en el centro de atención durante años, desde que Japón se hizo un nombre como el país con la esperanza de vida más larga. Dicho esto, la gente vive aún más en la provincia de Okinawa. Para averiguar por qué, Makoto Suzuki, un cardiólogo de la Universidad Ryukyus en Okinawa, realizó varios estudios sobre la dieta de Okinawa a partir de la década de 1970. Esto es lo que descubrió:

Primero, la dieta de Okinawa contiene una increíble variedad de alimentos. De hecho, los habitantes de esta isla consumen hasta 206 alimentos diferentes de forma regular, incluidas varias hierbas y especias. Por ejemplo, todos los días comen cinco porciones distintas de frutas y verduras. Les gusta determinar que están obteniendo suficiente variedad asegurándose de que sus platos contengan todos los colores del arco iris.

Podría ser gracias a esta variedad que la dieta de Okinawa sea bastante sencilla. La base de la dieta son los cereales, como el arroz o los fideos, mientras que los condimentos como la sal y el azúcar se utilizan con moderación. De hecho, los habitantes de Okinawa comen un 60 por ciento menos de azúcar y un 50 por ciento menos de sal que otros nativos japoneses, que ya consumen una dieta que es relativamente saludable según los estándares mundiales.

Por lo tanto, la variedad es importante, pero también lo es el tamaño de las porciones pequeñas. Para cumplir con este segundo aspecto, los habitantes de Okinawa dicen que debe dejar de comer cuando esté lleno en un 80 por ciento; en otras palabras, debes permanecer un poco hambriento.

Incluso hay una palabra para este concepto en japonés. Se llama hara hachi bu , y las formas sencillas de lograrlo incluyen evitar el postre o reducir el tamaño de las porciones.

Para practicar esto último, los habitantes de Okinawa suelen servir su comida en platos pequeños, con porciones de arroz, verduras, sopa de miso y un pequeño refrigerio, como frijoles edamame.

Instintivamente saben que comer menos es bueno para usted, y la ciencia moderna ha confirmado los beneficios de la reducción de calorías. Al consumir menos calorías, puede limitar el nivel de una proteína conocida como factor de crecimiento similar a la insulina 1 . Cuando existe demasiada proteína en el cuerpo, las células envejecen más rápido. Como resultado, comer menos se correlaciona directamente con una vida más larga.

La receta de la longevidad

Los superalimentos se han extendido por la tierra en los últimos años, cambiando la forma en que la gente piensa en la dieta como medicina. Hay algunas variedades japonesas de estos alimentos que no querrá perderse.

El primero es el té verde, una bebida rejuvenecedora cargada de antioxidantes.

Estudios recientes han encontrado que esta bebida, una de las más populares en Okinawa, es un poderoso promotor de la longevidad. A diferencia de otros tés, el té verde se seca al aire y se deja sin fermentar. Debido a esto, conserva sus elementos activos, incluidos los antioxidantes, y se ha descubierto que reduce el colesterol malo, controla los niveles de azúcar en sangre, mejora la circulación e incluso previene infecciones.

Para hacer que esta bebida milagrosa sea aún más potente, los habitantes de Okinawa agregan jazmín a su té verde. Esta hierba mejora la salud cardiovascular y estimula la función inmunológica.

Pero el té verde no es para todos. Si prefiere una alternativa, pruebe el té blanco; en realidad, tiene niveles de antioxidantes aún más altos que el té verde.

Pero, ¿hay algún superalimento de Okinawa que realmente puedas comer?

No necesita buscar más: shikuwasa, una fruta cítrica que es otro favorito de Okinawa cargado de antioxidantes. Esta fruta tradicional japonesa es tan ácida que es necesario diluir su jugo antes de que puedas considerar consumirla.

Tiene una alta concentración de nobiletina, una sustancia vegetal que es particularmente rica en antioxidantes. Mientras que otros tipos de cítricos, como los limones y las naranjas, contienen algo de nobiletin, la shikuwasa contiene 40 veces más que la naranja promedio. Como resultado, la fruta es muy popular en Okinawa, donde se utiliza como ingrediente en varios platos típicos e incluso se hornea en pasteles.

Dicho esto, es posible que tenga dificultades para conseguir este oscuro cítrico japonés. Si es así, no se preocupe. Simplemente pruebe otras frutas cítricas u opte por el brócoli, el salmón, las fresas o los albaricoques, todos los cuales son ricos en antioxidantes.

El movimiento como aspecto fundamental de una larga vida

¿Alguna vez has conocido a personas mayores que parecían llenas de energía a pesar de su edad? Bueno, es probable que hayan vivido tanto tiempo porque han estado físicamente activos durante toda su vida.

De hecho, el movimiento en general es importante para vivir una vida larga y feliz, y tampoco tiene que ser demasiado intenso; La observación de los residentes de Okinawa sugiere que los deportes y la forma física son mucho menos importantes que el simple movimiento regular.

Por ejemplo, los habitantes de Okinawa mayores caminan por sus vecindarios, trabajan en sus jardines e incluso se suben al escenario en los bares de karaoke. La clave de su actividad no es su intensidad, sino el hecho de que nunca se detiene.

Pero si no quiere confiar en su palabra, considere lo que la ciencia moderna tiene que decir:

Según el experto en salud Gavin Bradley, sentarse tiene un impacto adverso en su salud. Descubrió que después de solo media hora sentado en una silla, el metabolismo se ralentiza, lo que altera la digestión saludable de la grasa. Además, permanecer sentado durante más de dos horas hace que bajen los niveles de colesterol bueno.

La buena noticia es que levantarse sólo cinco minutos cada media hora es suficiente para compensar estos efectos; aun así, la mayoría de los trabajadores de oficina descuidan esta práctica.

Los habitantes de Okinawa también participan en una forma más concertada de ejercicio. Se llama Radio Taiso y es un calentamiento básico común para los nativos de Okinawa y los japoneses en general.

Se practica por la mañana o durante el día, a menudo en grupos grandes. Es muy común, y ciertas escuelas, negocios y hogares de ancianos de Okinawa se reúnen como comunidad para hacer estos ejercicios todas las mañanas.

Originalmente, la rutina incluso se transmitía por radio, de ahí la “radio” en su nombre. Pero hoy en día, la mayoría de las personas sintonizan su entrenamiento diario en televisión o en línea.

Los ejercicios en sí son simples y sencillos. Por ejemplo, un movimiento es levantar los brazos por encima de la cabeza antes de bajarlos por los costados con un movimiento circular. El objetivo es simplemente calentar suavemente las articulaciones y los músculos de los brazos y los hombros.

Ideas claves de Ikigai

Vivir una vida larga, feliz y saludable depende de comer bien y hacer mucho ejercicio, pero la longevidad se extiende más allá de estas simples prácticas diarias. Al encontrar un propósito que lo impulse todos los días, puede enfocar su energía y extender sus años en la tierra.

Disfruta de la belleza de la imperfección.

En la cultura japonesa, existe la creencia de que solo los objetos imperfectos, como una taza de té rota, pueden ser verdaderamente hermosos. Este concepto se conoce como wabi-sabi y puede ayudarte a disfrutar más de tu vida diaria. Por lo tanto, trate de dejar de lado la búsqueda de la perfección que es tan común en la vida y, en cambio, acepte la belleza que se encuentra en todas las imperfecciones de la vida . El resultado será energía extra, menos estrés y una vida más larga.

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