Un estudio confirma que lo realmente raro... es tener fantasías sexuales normales 1

Un estudio confirma que lo realmente raro… es tener fantasías sexuales normales

El voyerismo, el fetichismo o el masoquismo son preferencias sexuales más habituales de lo que piensas. De hecho, casi la mitad de la población tiene estas fantasías consideradas generalmente como desviadas. Pero según la película “Kiki, el amor se hace“, contra las fobias, filias. Cada persona debería conocer las suyas. Y según Ciencia Xplora, cuando nos imaginamos manteniendo relaciones sexuales, dejamos volar la imaginación más de lo que pensamos. Un estudio publicado en ‘Journal of Sex Research’ en el que han participado 1.040 personas de los dos sexos demuestra que nuestras preferencias a la hora de fantasear no son precisamente normales. Eso sí, fantasear no es lo mismo que querer hacer.

“Hay que aceptarse, aceptar al otro, no tener prejuicios, disfrutar de la vida, que no haya tanta oscuridad sobre el sexo” Natalia de Molina, actriz de ‘Kiki’.

Los investigadores de la Universidad de Montreal han demostrado además que los hombres están más interesados en las fantasías parafílicas que las mujeres. Eso sí, las féminas también las tienen.

De hecho, tenían unas preferencias en la cama más variadas y  una vida íntima más satisfactoria. Por tanto, este estudio demuestra que las conductas consideradas como anormales son, en realidad, habituales.

Hace poco os mostrábamos de la forma más divertida que el sexo no siempre es como parece y que la mayor parte del tiempo, las expectativas se frustran rápidamente porque nuestras relaciones íntimas están lejos de presentarse así por culpa de las películas y muy especialmente de la pornografía.

Aunque muchos pensaríamos que la tendencia ineludible de la sexualidad está dirigida  hacia una “liberalización de estereotipos” en nuestras prácticas, resulta curioso comprobar que durante la última década también existen inercias a retomar posturas más tradicionales.

El acoso sexual, las mentiras de la pornografía y los terribles problemas sociales que genera la prostitución y la trata de personas.  Parece que todo lo relacionado con el sexo fuera bueno en el interior de nuestros hogares pero que socialmente sólo implicase problemas, violencia y marginación.

https://vimeo.com/139563404   Sólo un 33% reconoció haber practicado esas ensoñaciones eróticas y el resto reconoció, que aunque les excita pensar en ellas, no les excita ponerlas en práctica por lo que los expertos dividen las filias en dos: las que prefieres dejar sólo para tu imaginación y las que te gustaría hacerlas realidad.

Más del 70% de las mujeres entrevistadas en un estudio publicado en la revista Sex & Marital Therapy en julio de 2015, admitieron sentirse atraídas por alguien fuera de su relación. Sin embargo, muchas dijeron que esto no tendría un impacto negativo en su vínculo de pareja. De hecho, en muchos casos informaron que sería al revés: sentirían una mayor atracción por sus propios novios/maridos.

Los autores del estudio explican que cuando a las mujeres les gusta alguien, aumentaría su deseo sexual. Si ya están en una relación, podrían canalizar ese deseo hacia sus parejas, incrementando así la intimidad. Sentir atracción por otra persona podría significar que la mujer se siente segura con respecto a su matrimonio, explica la psicóloga clínica Ramani Durvasula en diálogo con la revista Women’s Health. Como sabe que las cosas están bien en casa, puede permitirse mirar a otros de vez en cuando, dice la experta.

FILIAS CONTRA LAS FOBIAS

  El 45% de los encuestados afirmó sentirse atraído por al menos un comportamiento sexual considerado como parafílico o desviado según el ‘Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales’ de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.  

El 35% de los encuestados se mostró interesado por el voyerismo, para disfrutar contemplando actitudes eróticas de terceros; el  26% por el fetichismo,  ya que consideraban alguna parte del cuerpo o una prenda como objeto de deseo; y al mismo porcentaje le atraía el ‘froteurismo’ o la excitación gracias al rozamiento del órgano genital con el cuerpo de otra persona sin su consentimiento. Estas son algunas de ellas:Dacrifilia: Asociada sobre todo a los hombres, consiste en la excitación con las lágrimas. Puede surgir en diferentes situaciones, pero la más común es que un miembro de la pareja provoque el llanto a la otra persona a partir de un abuso verbal o físico (el cual, al igual que para el resto de filias, siempre debe ser consentido y placentero por ambas partes, ¡jamás lo olvides!).  

Elifilia: Obsesión sexual por los tejidos y texturas.

Somnofilia: Excitación por tener sexo con alguien que está dormido.

Harpaxofilia: Atracos o asaltos cuya violencia excita a la víctima. Una variedad de la clásica sumisión, vaya.

Agalmatofilia: La tienen quienes sienten deseo sexual hacia estatuas, muñecos, maniquíes u otro tipo de representación humana inerte. Seguro que por los museos rondará más de uno.

Parcialismo: Obsesión por una parte del cuerpo concreto, que no sean los genitales. En otras palabras, fetichistas de los pies, axilas o el cuello…

Triolismo: El gusto por el sexo en grupo, o por ver a tu pareja teniendo sexo con otras personas.

Basoexia: La excitación solo producida por los besos.

Amomaxia: excitación al tener relaciones en un coche aparcado.

Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: Exictación ante fotos o cuadros de temática eróticas. Podrás encontrarlos en los museos, junto a los que tienen agalmatofilia.

Tecnosexualismo: Lo que le pasó a Joaquin Phoenix en Her: Que te excite un robot.

Capnolagnia: Humo y ceniza. La excitación por la gente que fuma.

Misofilia: Atracción por la ropa sucia.

 ¿Te identificarías con alguna?

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