Una ducha de agua fría puede cambiarte la vida

A nadie le gusta ducharse con agua fría y, sin embargo, puede cambiarte la vida. Entre sus grandes beneficios destaca su poder contra el envejecimiento. Además, ayuda a adelgazar, mejora los estados de depresión (ya que aumentan las endorfinas) y ayuda a mejorar la productividad. Eso sí, cuando mejor funciona es a primera hora de la mañana.

Si quieres rememorar esa grata sensación que tenemos después de hacer ejercicio en serio, cuando sientes la sangre fluir y la piel brillar, date una buena ducha de agua fría para comenzar el día. Quizás pienses que esta afirmación sea exagerada, pero no es así, o por lo menos eso es lo que defienden los seguidores de la “terapia del frío”

Una ducha de agua fría por la mañana te hará sentir como si acabases de hacer deporte

¿Cómo iniciarse en este ritual mañanero?

Los diez primeros días de esta terapia puedes comenzar con 2 minutos bajo el agua fría. Comprobarás que sentirás una sensación de felicidad y adrenalina. Una vez superado los diez primeros días, comenzarás a disfrutar de esta sana tortura: es una sensación similar a cuando uno comienza a realizar actividad física y, aunque sabe que al principio le va a costar, continua porque sabe que merecerá la pena el resultado.

Yo, particularmente, he probado esta técnica en diferentes etapas de mi vida y he de decir que me suelo levantar con los ojos hinchados y cara de cansancio, pero después de realizar estas duchas frías mi cuerpo se activaba como una moto —una sensación similar a cuando te hacen efecto las dos tazas de café mañanero—. Pero es mucho más que esto, la piel se tensa y tu cuerpo usa mucha energía para calentarte, lo que también te activa.

Nuestro estilo de vida nos ha convertido en unos flojos en cuanto a sensaciones se refiere, pero nuestro cuerpo está preparado para aguantar el frío y el calor extremos, como lo hacían nuestros ancestros. Estas duchas de agua fría nos fortalecen. Una decisión como esta nos ayuda a dejar atrás el control y la presión social que suponen nuestras preferencias, la idea de eso “me gusta” y eso “no me gusta”. La ducha de agua fría no es algo que nos guste, pero si rompes con este pensamiento, puedes aprender a eliminar esos tópicos y, sobre todo, extrapolar la experiencia a otras decisiones de nuestra vida.

La ducha de agua fría va más allá de la sensación que nos deja. También nos hace romper con el binomio “me gusta”/”no me gusta”

Además de mejorar en cuanto a la toma de decisiones, lo más importante de este ritual mañanero son los beneficios que puedes experimentar en tu cuerpo. Eso sí, si padeces del corazón debes consultar con un médico antes de darte duchas frías.

Los 3 beneficios físicos de las duchas de agua fría

1. Mejora tu circulación

Cuando exponemos nuestro cuerpo a bajas temperaturas, comienza aumentar tu flujo de sangre para calentar los órganos y tejidos internos. Esto generará una mejor circulación de la sangre.

2. Fortalece tu sistema inmunológico

Ante una buena ducha de agua fría nuestro cuerpo reacciona estimulando su metabolismo y, por ende, el sistema inmunológico. Esto ayuda a combatir las infecciones causadas por virus.

3. Piel fresca y saludable

Una ducha con agua fría ayudará a mantener tu piel tersa y saludable.

¿Te animas a ducharte con agua fría todas las mañanas?

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