"El cisne negro" o la metáfora de porqué somos incapaces de predecir el futuro aunque nos empeñemos 1

“El cisne negro” o la metáfora de porqué somos incapaces de predecir el futuro aunque nos empeñemos

Antes del descubrimiento de Australia se creía que todos los cisnes eran blancos. Parecía una creencia irrefutable. Pero, entonces, se vio que en Australia los cisnes también podían ser negros. Y puede que un cisne negro no cambie nada, pero sí nos dice algo muy importante: que no haya sido descubierto hasta ahora, no significa que algo no exista.

Metáfora del Cisne Negro

El Cisne Negro se ha convertido en un símbolo que es utilizado para definir un suceso que se caracteriza por los siguientes atributos:
– No es normal pero es real.
– Produce un gran impacto al ser inesperado.
– Una vez descubierto, la naturaleza humana hace que inventemos explicaciones de su existencia para hacerlo explicable y predecible.

Los Cisnes Negros son el origen de casi todo lo que hace evolucionar nuestro mundo, desde el éxito de las ideas y las religiones, hasta la dinámica de los acontecimientos históricos y los elementos de nuestra propia vida personal.

Casi todo lo que conocemos hoy, comenzó como una rareza inexplicable.

Sucesos como el ascenso de Hitler, la desaparición del bloque soviético, la aparición del fundamentalismo islámico, los efectos de la expansión de internet, las modas… Todos siguen la dinámica del Cisne Negro. Durante años, se creía que el gran problema de las ciudades era qué hacer con la “caca” de caballo acumulada en las carreteras. Hoy día, el problema se ha trasladado a el humo tóxico de los coches en nuestros pulmones. ¿Quién hubiera imaginado que sustituiríamos los animales por las máquinas para desplazarnos?

La incapacidad de predecir las rarezas implica la incapacidad de predecir el curso de la historia, dada la incidencia de estos sucesos en la dinámica de los acontecimientos. Y es que el futuro, aunque no lo creamos, es opaco. Tan opaco, que casi nunca es cómo lo imaginamos:

A nuestra mente le apasiona predecir lo impredecible. Capaz de dar sentido a casi todo, hábil para ensartar explicaciones para todo tipo de fenómenos, y generalmente incapaz de aceptar la idea que en realidad, estamos rodeados de impredecibilidad.

Pero dado que los Cisnes Negros son impredecibles, tenemos que amoldarnos a su existencia. ¡Acéptalo! Y hay muchas cosas que podemos hacer si nos centramos en lo que no sabemos. Según Nassim Nicholas Taleb, autor de “El Cisne Negro” saber que no podemos predecir no significa que no nos podamos beneficiar de la impredecibilidad. Hay muchas cosas que hacer, siempre y cuando seamos conscientes de los límites de la predictibilidad completa.

Y sobre todo, si crees que algo es posible, ¡confía en ello!. Todo lo que ahora nos rodea es algo que la gente, no creía ni imaginaba que existiera jamás.

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