En este mundo loco que hemos construido encontramos que en las zonas más empobrecidas del planeta los niños mueren de hambre, mientras que en las clases medias y pobres de los países desarrollados, sus problemas de salud derivan de la obesidad infantil. La obesidad también es un grave problema: recordemos que no solo se trata de una cuestión estética, sino que según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad causa la muerte de 2,9 millones de personas al año. Y quizás este sea el motivo de que cada vez sea “más caro” comer sano…

Pero también hay soluciones innovadoras y efectivas de las que podemos aprender. Por ejemplo, la propuesta que Ámsterdam inició en 2012: tras cinco años de estudio de su evolución podemos afirmar que esta iniciativa se encuentra entre uno de los casos de éxito más significativos en políticas públicas dirigidas a frenar la obesidad infantil.

La propuesta holandesa

Al igual que la iniciativa Kiva contra el acoso infantil de la que os hablamos hace unos meses, el secreto del éxito de una propuesta ambiciosa para reducir la obesidad infantil ha sido posible gracias a la implicación de los sectores públicos, privados y sociales. Estas son algunas de las principales medidas que se pusieron en marcha:

Informar sobre cómo comer adecuadamente

Los niños y niñas de Holanda acuden a clases públicas prácticas donde se les habla de la importancia de la comida sana.

Informar sobre cuánto y cómo dormir adecuadamente

Para que el metabolismo pueda funcionar de forma correcta, es necesario que los niños y niñas descansen y no se vean sometidos a desórdenes de sueño.

Alejar la publicidad de las zonas de influencia infantil

Entre otras cosas, las empresas de comida o de bebida que están catalogadas como “poco saludables” no pueden patrocinar eventos deportivos escolares.

Eliminar las bebidas y zumos azucarados de las escuelas

 A los estudiantes solo se les permite llevar al colegio botellas de agua o leche.

Eliminar la bollería industrial

Solo se permiten los dulces caseros con bajo contenido en azúcar y se aconseja sustituir los aperitivos o snacks por fruta.

Prohibir la venta de comida “poco sana” si no hay consentimiento previo de un adulto

Algunos restaurantes de comida rápida tienen prohibido vender ciertos productos, como patatas fritas o refrescos, a niños que no vayan acompañados de adultos.

Ayudas económicas para adquirir verduras y fruta

Gracias a un acuerdo internacional con la Comunidad Económica Europea, Holanda subvenciona la compra de piezas de verdura o fruta para consumirlas tres días por semana.

Solo en los primeros tres años desde que se puso en marcha esta iniciativa (2012 – 2015), la obesidad infantil se redujo en un 12%. Un éxito rotundo comparado con otras campañas basadas, simplemente, en anuncios que explican la situación.

Una de las cosas que más nos ha sorprendido sobre esta campaña es que el mayor índice de reducción de la obesidad infantil se está produciendo en las zonas más empobrecidas.

¿Qué puedes hacer tú?

Os dejamos 10 claves que vosotros, desde vuestra iniciativa personal, podéis aplicar en la alimentación infantil:

  • Su desayuno debe ser la comida más importante del día.
  • Ofrécele la mayor variedad de alimentos posibles para educar el paladar.
  • La correcta alimentación debe ser una actividad que le cree interés y de la que participe activamente.
  • Busca, cada día, la forma de que consuma menos azúcares y más carbohidratos.
  • Enséñale a que realice cinco comidas al día y que tome siempre fruta o verduras durante a lo largo de la jornada.
  • Evita cualquier tipo de grasa saturada y bollería industrial.
  • Mantén horarios estables tanto para las comidas como para las horas de sueño.
  • Enséñale a beber agua cada cierto tiempo y a reconocer cuándo está sediento.
  • Evita todos los refrescos y los zumos con azúcares añadidos.
  • Cada comida debe empezar con el gesto de limpiar sus manos y acabar con un cepillado de dientes.

Y por supuesto:

Los niños deben ser conscientes de que comer bien no es solo capricho o un placer; alimentarse de forma sana también es su derecho.


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