El "PeloBus" que recorre el país ofreciendo corte de pelo y aseo básico para personas sin recursos 1

El “PeloBus” que recorre el país ofreciendo corte de pelo y aseo básico para personas sin recursos

Los autobuses publicitarios están de moda. Primero fue el polémico autobús de Hazteoir que alentaba la transfobia en niños; más tarde, su trasnochada versión del Tramabús sobre la corrupción en Madrid, pero, por fin, veo un autobús realmente útil e inspirador.

Mensajeros de la Paz es una ONG liderada por el padre Ángel, que ha creado en Asturias una versión propia de autobús: el PeloBus. La novedad es que permite realizar en su interior cortes de pelo gratis y un espacio donde pueden asearse personas con dificultades económicas o situación de desamparo.

El autobús está dotado de un espacio de descanso, un baño con ducha y dos sillas especiales para cortar el pelo. El vehículo ha sido cedido por el ayuntamiento de Gijón (Asturias) y, aunque comenzará su recorrido en esta ciudad, espera poder viajar y ofrecer sus servicios por toda España o, al menos, visitar sus principales ciudades.

Puede parecer el menor de los problemas de esta comunidad, pero como dice el peluquero profesional Mark Bustos: “las personas que tienen un corte de pelo profesional reciben más respeto que aquellos que no lo tienen. Lucir un peinado adecuado también hace que tengamos más autoestima”.

Además, el PeloBus es un espacio donde pueden hablar, sentir el contacto, la cercanía y a la comunidad. Un lugar donde, además, pueden acceder a otros recursos, realizar preguntas y plantearse opciones para luchar y salir de la situación en la que se encuentran.

El Padre Ángel es un emprendedor realmente innovador. Antes de esta idea, ya había abierto tres restaurantes “Robin Hood”, es decir, restaurantes que están abiertos al público desde el desayuno hasta la cena y que sirven cenas gratuitas para personas sin recursos derivadas de alguna iglesia o centro social cercano. Además, las personas con recursos que vaya al restaurante a comer puede dejar pagada una cena al igual que sucede en el movimiento “el café pendiente“.

El último en abrir sus puertas está en el número 19 de la calle Nuncio en Madrid, pero ya había otro en la calle Eguilaz de la capital y el primero de España en Toledo. La asociación del padre Ángel se encarga de la parte social y una empresa del sector, Lecaser, de la profesional.

No conocemos bien la labor de esta ONG (nos encantaría que nos contaseis un poco más sobre ella) pero nos encantan los movimientos que huyen de la simple protesta para ofrecer soluciones reales y prácticas a las personas que realmente lo necesitan. Todo suma.

2 respuestas a «El “PeloBus” que recorre el país ofreciendo corte de pelo y aseo básico para personas sin recursos»

  1. No entiendo por qué debe ser tachado de “x fobia” todo lo que no está de acuerdo con las tendencias. A veces parece existir un “heterofobia” más fuerte contra los que no estamos en “tendencia” tan solo por el hecho de expresar nuestra manera de pensar. Yo estoy de acuerdo con el hecho biológico anunciado en el autobús de Hazte oír. Respeto, por favor, si yo no pienso igual que tú, respétame igual que pides que te respete.

  2. Saludos Pilar Ortega, siento si te has sentido ofendida por llamar transfobo al autobús. Tu opinión es válida aunque no se corresponda con la biología (es una ciencia). Siempre que no sea por ignorancia, una vez tenemos acceso a la información podemos aceptarla o rechazarla. Hay quienes niegan la teoría de la evolución, que la tierra es redonda o que dos personas de distinta raza puedan enamorarse entre ellas. Y es normal, hay opiniones para todo.

    Aunque fuera de las opiniones de cafetería, la ciencia o que nos dice es que la identidad sexual no se corresponde con los órganos sexuales. Según María del Pilar González Solano, pediatra y vicepresidenta de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha: “No tiene nada que ver. Una cosa es el sexo biológico, el que se asigna socialmente al nacer según nuestros órganos sexuales, y otra cosa es la identidad, es decir, si te sientes hombre o mujer. La identidad depende del cerebro”.

    O como apunta la psicóloga Marta Pascual, “cuando nacemos nos asignan un sexo en función principalmente de unos caracteres primarios (genitales externos e internos, entre otros)”. Pero lo que nos llevará a definirnos como niños o como niñas “es la experiencia vivencial; es decir, el cómo sentimos ese cuerpo que somos”. En el caso de las personas transexuales, “la vivencia de su cuerpo no se corresponde con las estructuras que tiene”.

    O quizás la doctora Harriet Hall, confirmando que los órganos sexuales no son los únicos factores que “determinan el sexo y el género, y ninguno de ellos es un simple blanco y negro”. Hall menciona los cromosomas, los efectos de las hormonas intrauterinas, la educación, el comportamiento, la identidad e incluso el aspecto social (por ejemplo, ¿qué pronombre usa esa persona para referirse a sí misma?).

    “No hay un test simple que lo determine. No es una dicotomía, sino un espectro multidimensional” según coinciden tanto al psicología y la biología actual. Ni siquiera hay una regla biológia clara para determinar el sexo de cada persona, recordaba EL PAÍS: ni cromosomas ni hormonas. Esto no quiere decir que la clasificación binaria no sea útil a menudo, ni que no sea habitual la concordancia de los factores que determinan el género, sino que estas categorías “no son absolutas”.

    Por tanto, se trata de rechazar un hecho científico (como la gravedad, que giren los planetas o las mareas). Puedes creer en ello o no pero para aludir al rechazo a las personas trans se emplea el sustantivo transfobia. Lo puedes consultar en Fundéu pero si existe un término mejor, por favor, confirmamelo porque es importante encontrar una palabra con la que poder identificar este tipo de rechazo.

    Las palabras son tan importantes que incluso el uso de los términos transexual y transgénero ha dado lugar, en este contexto, a la aparición de sus contrarios, cisexual y cisgénero, con los que se alude a las personas cuya identidad de género coincide con el sexo asignado al nacer. Se usa también, y es válido, el acortamiento cis. Por ejemplo, yo no entiendo la transexualidad porque soy cisexual y cisgénero, es decir, tengo vágina y me identifico con todas las señas de identidad “femeninas”. Pero que yo lo sienta no significa que deba obligar a todos los demás a hacerlo como yo.

    No sé qué otra palabras preferirías para definir la transfobia pero me gustaría que la compartieras conmigo para poder usarla y que así no te sintieras ofendida o sintieras que debes ofender a alguien para defender tus opiniones.

    También espero que estos avances en la ciencia no supongan ningún insulto para tus opiniones, de verdad, es bueno para todos construir un mundo más respetuoso y comprensivo. Un abrazo fuerte y un placer poder compartir juntas retos e inquietudes.

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