No te engañes: un 'Me gusta' en Facebook no cambia el mundo

¿La solidaridad virtual puede ayudar a solucionar realmente un problema? Para la ONG Crisis Relief Singapore, la respuesta es simple: no. Ése es el concepto de su nueva campaña ‘Liking isn’t helping’ (los ‘me gusta’ no están ayudando) cuyo objetivo es intentar que los internautas dejen la comodidad de sus ordenadores y se pongan manos a la obra.

‘Be a volunteer. Change a life’ (Sé un voluntario. Cambia una vida) es el inteligente remate que la ONG le da a la impactante campaña de propaganda. La página web de Crisis Relief Singapore explica que brindan asistencia médica a las personas que viven en una ‘zona de desastre’ asociándose con organizaciones locales. La sencillez e impacto de ‘Liking isn’t helping‘ ha hecho que la campaña gane varios premios en el ‘ Cannes International Festival of Creativity’.

Un 'Me gusta' en Facebook no cambia el mundo 2 Un 'Me gusta' en Facebook no cambia el mundo 'Liking Isn't Helping'

El slacktivismo es un neologismo que denomina al llamado activismo de sillón. Se trata de una forma de realizar activismo en línea, sin abandonar las actividades habituales, por lo general interactuando en las redes sociales. Por eso también se suele hablar de activismo 2.0, o de clicktivismo.

El concepto recalca la manera fácil, cómoda y poco peligrosa de mostrar apoyo a un causa. Las críticas van desde considerar tal participación virtual como herramienta para quienes están desvinculados de los sistemas políticos formales, hasta considerarla como herramienta para aquellos que tienen compromisos débiles o quieren pretender preocuparse por los asuntos que dicen apoyar, o buscan crear la ilusión de tener un real impacto para “sentirse bien” consigo mismos.

La etimología de esta palabra compuesta deriva de slacker (holgazán) y activism, de donde se deduce que inicialmente era un término peyorativo. Pero los defensores del activismo de sillón afirman que es un nuevo modo de contribuir a la concientización de temas y problemáticas a las que, en otras épocas, se accedía por medios más tradicionales.

'Liking isn't helping' 2016

Esto no significa que cualquier activismo que implica la realización de un clic con el mouse (clicktivismo) sea activismo de sofá. Sino que esto último tiene lugar si la acción se usa como fuente única y aislada de apoyo a una causa sin traducirse en activismo offline o un impacto social y político real. Lo que más preocupa es si estas acciones en línea tienen un impacto negativo y sustituyen las acciones de activismo más tradicionales, o si en lugar de aumentar la capacidad de respaldo de los grupos que salen a protestar, les quitan fuerza.

El clicktivismo puede evitar convertirse en sofactivismo si es parte de una estrategia más amplia o una fase de dicha estrategia. Por un lado y a nivel individual, aquellas personas activas en diversas causas fuera de la red, probablemente también lo sean de manera online. En cambio, aquellas personas que no suelen involucrarse fuera de la red dan mayor difusión a las demandas, pudiendo hacerlas llegar a quienes realmente se involucran o podrían involucrarse. Asimismo, las campañas online también pueden impulsar a personas que sintiendo el deseo de hacer algo por una causa, hasta entonces no sabían cómo canalizarlo.

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