Si hay algo que consigue IKEA es transformar sus tiendas en espacios donde es muy fácil visualizar la “República independiente de tu hogar“. Cuidan hasta el detalle los espacios y la atmósfera para que facilmente te reconozcas en ellos.

Quizás por ello, son el escenario perfecto para una campaña de sensibilización que no deje a nadie indiferente. Cruz Roja en Noruega pensó que no había mejor sitio para sensibilizar sobre las condiciones de vida de los refugiados sirios que la mayor compañía de muebles de hogar del mundo.

Os mostramos lo que pudieron presenciar los clientes de la tienda Ikea situada en la localidad noruega de Slependen. Estos visitantes se topaban en medio del recorrido con una habitación llamada 25 metros cuadrados de Siria. En su interior, había una réplica de la casa que habita en Damasco una mujer, llamada Rana, que comparte con nueve miembros más de su familia.siriaAdemás de poder visitar la casa, Ikea se ha encargado de que las etiquetas que se encuentran en cada uno de sus productos, no cuenten la descripción de las medidas y el precio, sino que contienen unos pequeños cuadros con fotos familiares, unas mantas, unos peluches y poco más… En ella, puedes ver y sentir las historias que cuentan las carencias diarias que tiene la población siria, sobre todo lo relacionado con los alimentos o los servicios médicos. siria1Esta inquietante campaña de sensibilización ha sido puesta en marcha junto con la Cruz Roja Noruega y elaborada por la agencia de publicidad POL. Además de sensibilizar, los visitantes puede informarse a través de las etiquetas, sobre como donar dinero a la campaña.

Y NO SÓLO REPRODUCEN CASAS DE EJEMPLO

Además de esta iniciativa de sensibilización, Ikea a colaborado con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en  ‘Shelters for Refugees’. Un proyecto de cooperación que trata de construir cabañas de 17,5 metros cuadrados para cubrir el alojamiento de cinco personas. Su coste es de 1.200 euros y están equipadas con mobiliario como camas y colchones (también de Ikea).

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Tanto las paredes como el techo son de plástico. Tienen acceso a electricidad, y contarán con calefacción.

Para su construcción se necesita medio día y la colaboración de entre seis y ocho personas, según cuenta Andreas Flückiger, coordinador cantonal de seguridad ciudadana.siria2No cuentan con todos los mínimos, pero para ello se han encargado de construirlas cerca de lugares que cuenten con agua potable cerca. El precio final de todos los servicios e instalaciones asciende a 500 euros por persona, suma que pagará el Ejecutivo del cantón de Argovia y cuya colaboración e iniciativa aplaudimos desde aquí. Ojalá sea el principio de muchas iniciativas más.


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