La vida ultra competitiva de Japón también tiene su reflejo en los bajos fondos. Personas con pocos recursos que se ven en la necesidad de vivir en cibercafés por falta de suficientes recursos. Los habitantes de estas cápsulas hiperconectadas tienen un rasgo común: son víctimas del sistema laboral japonés.

El documental que verás a continuación es parte de la serie Japan’s Disposable Workers, basado en el trabajo de Shiho Fukada, que explora las subculturas laborales que se forman en Japón ante la voracidad corporativa.

Los cibercafés han existido en Japón desde hace más de una década, pero a mediados de 2000, los clientes comenzaron a utilizar estos espacios como vivienda. Los refugiados de los cibercafés son empleados principalmente temporales y su salario es demasiado bajo como para alquilar su propio apartamento.

“Al principio buscaba un apartamento, pero era demasiado caro. A menudo iba al ciber para pasar el rato, así que no encontré mucha resistencia”. Para Fumiya instalarse en un local con acceso a internet era lo más lógico, algo natural, el siguiente paso.

Fumiya trabaja como vigilante en el sector de la construcción y su contrato es temporal. El 38% de los trabajadores en Japón lo son. “Con un trabajo temporal no puedes sobrevivir, la gente quiere que le contraten a tiempo completo. Cuando lo consiguen, les espera una jornada de muchas horas y estrés”, explica Makoto Kawazoe, portavoz de un sindicato.

Original: MediaStorm

Para ser un hombre con salario hay un proverbio: es mejor doblarse que romperse.


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