Polémica explotación que sufren las trabajadoras de Beyoncé

Si hace unos días la hablábamos de lo importante que han sido las declaraciones públicas como la de Beyoncé contra la creciente ola de violencia y racismo en Estados Unidos, hoy os traemos una noticia no tan «comprometida» de la artista.

Aunque quizás haya sido aireada a modo de una «venganza» de cierto sector ideológico, de confirmarse haría que muchos fans se sintieran decepcionados. Beyoncé lanzaba hace pocas semanas su propia línea de ropa deportiva, llamada Ivy Park.

Según publica el diario británico The Sun, se produce en la fábrica MAS Holdings de Sri Lanka, que está relacionada con el magnate de la moda Sir Philip Green, ya inmerso en otras polémicas y que comercializa Topshop.

IVI BEYONCE

Según el diario, las costureras que realizan las prendas de la firma de Beyoncé sólo ganan unas 4,30 libras al día (5,5 euros aproximadamente).

Para comprar una de las prendas más sencillas de las que fabrican, las costureras tendrían que trabajar más de un mes.

La industria de la moda vuelve a repetir el patrón de producción que hemos denunciado en otras ocasiones desde muhimu.  Trabajadoras normalmente muy jóvenes que proceden de aldeas rurales empobrecidas ante la falta de recursos naturales. Viven en minúsculas viviendas compartidas en las afueras industrializadas de las grandes ciudades y trabajan más de 60 horas a la semana.

Curiosamente la publicidad de la marca de Beyoncé quiere mostrarnos una línea de ropa deportiva que según su propia publicidad «apoya e inspira a las mujeres que entienden que la belleza va más allá de su apariencia física».

ivipark2

“Me despertaba por la mañana y mi padre venía a llamar a mi puerta para decirme que era hora de salir a correr. Recuerdo que quería parar pero me esforzaba por seguir adelante. Él me enseñó disciplina y a pensar en mis sueños. Me gustaría pensar en los sacrificios que mis padres hicieron por mí. Pienso en mi hermana pequeña y la forma en que yo era su héroe. Me gustaría ver la belleza a mi alrededor, la luz del sol a través de los árboles. Me gustaría mantener la respiración. Hay cosas de las que todavía tengo miedo. Cuando tengo que vencer esas cosas, todavía vuelvo a ese parque. Antes de subirme al escenario, vuelvo a ese parque. Cuando llegó el momento de dar a luz, volví a ese parque. Ese parque se convirtió en un estado de ánimo. Ese parque se convirtió en mi fuerza. Ese parque es lo que me hizo ser quien soy. ¿Dónde está tu parque?”.  TEXTO PUBLICITARIO DE IVY PARK

Desgraciadamente, parece ser otro terrible ejemplo de cómo las marcas se niegan a tener una Responsabilidad Social  real y prefieren vendernos mensajes muy alejados de sus prácticas empresariales.
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Texto de Patricia Olascoaga de la Plataforma No al TTIP La industria de la #moda ya está en declive, se está viviendo un gran cambio y la metamorfosis que está dando paso a una etapa basada en la ética, la preocupación por la ecología y la conservación de recursos. Cada día son más las marcas que se unen para trabajar desde un estado de respeto y cuidado al planeta, logrando que cada vez se hable más sobre sostenibilidad en moda. #modaslow Hace 10 años la moda eco era poca, cara y limitada, representado con producciones un poco tristes, frías, aburridas y con un bajo nivel de diseño creativo. Pero empieza a surgir un gran cambio, una nueva tendencia estética y con sentido, donde se está llevando a un mejor nivel el desarrollo de fibras, la elaboración de prendas y un mejor comercio. Esto se está convirtiendo en una revolución. Aunque cuidado, muchas de ellas aprovecharán para disfrazar intenciones.

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