Hong Kong (oficialmente Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China) es una región de más de siete millones de habitantes que viven hacinados en una cifra de densidad escalofriante: 6.500 habitantes por km². Para que os hagáis una idea, la Comunidad de Madrid tiene solo 800 habitantes por km²

Esta alta densidad poblacional se ha visto reflejada en el mercado de la vivienda, que tiene unos precios desorbitados. Por ello, miles de personas se ven obligadas a subsistir en diminutos apartamentos subdivididos ilegalmente.

Más de 200.000 personas viven en condiciones infrahumanas en los llamados “cubículos ataúd”.

El fotógrafo Benny Lam ha pasado cuatro años fotografiando las nefastas condiciones de vida en Hong Kong. Él mismo relató en una entrevista del National Geographic que el primer día que empezó su proyecto sobre las condiciones de vida en esta ciudad llegó a casa y se puso a llorar. Cuatro años años después ha visitado más de cien “apartamentos” en el distrito antiguo de la ciudad con tan solo 1,5 metros cuadrados rodeadas de tablas de madera.

Imagen: Benny Lam // National Geographic

Hong Kong es considerada uno de los principales centros financieros del mundo y el mercado inmobiliario más caro del mundo. Sus calles principales están repletas de rascacielos llenos de luces de neón, grandes tiendas de lujo y tecnología de última generación. Dos caras de la misma moneda: lujo y pobreza extrema. Un lugar donde más de 40.000 niños viven en espacios que van desde los 1,5 metros cuadrados a los 9 metros cuadrados.

El crecimiento masivo de su población la ha situado como una de las ciudades más pobladas del mundo. Esto ha hecho que miles de personas hayan tenido que dejar su vivienda habitual, por la subida de precios, y se han visto obligadas a desplazarse a vivir a chabolas ilegales. Algunas de ellas tienen dimensiones tan alarmante como 1,8 x 0,7 metros. Sí, has leído bien, como el tamaño de una cama. Suelen estar fabricados a partir de malla metálica y carecen de sistemas de ventilación y salubridad.

¿Cómo es posible que existan estos “apartamentos ataúd”?

Sencillo: los propietarios de apartamentos de 35 metros cuadrados intentan sacarle más provecho dividiéndolo en cubículos para acomodar 20 camas de dos pisos de altura. Estas habitaciones ilegales tienen un precio de alquiler de unos 200 dólares de Hong Kong (21 €) al mes. Son espacios que ni siquiera alcanzan para ponerse de pie y en los que podemos encontrar la cocina pegada al retrete, y este a su vez a la cama.

Imagen: Benny Lam // National Geographic

Benny Lam ha titulado su proyecto como Trapped (Atrapados) y no podría tener un título mejor. Su propósito es dar a conocer las condiciones infrahumanas en las que viven los inquilinos y, de paso, que todos vean sus hogares. Su intención es que la sociedad empiece a prestar atención a la injusticia social en la que viven miles de personas.

Para presentar su serie fotográfica, Lam escribe en su página de Facebook:

Puede que te preguntes por qué debería importarnos si esta gente no forma parte de nuestras vidas. Pero estas son las personas que aparecen en nuestras vidas cada día: son los camareros que te sirven en los restaurantes en los que comes, los guardas de seguridad en los centros comerciales en los que compras, los limpiadores y los repartidores en las calles por las que pasas. La única diferencia entre nosotros y ellos son sus casas. Es una cuestión de dignidad humana“.

A continuación encontrarás las imágenes que más nos han impactado:

Imagen: Benny Lam // National Geographic

Imagen: Benny Lam // National Geographic

Imagen: Benny Lam // National Geographic

Imagen: Benny Lam // National Geographic

Imagen: Benny Lam // National Geographic

Imagen: Benny Lam // National Geographic

¿Cómo es posible vivir así? Y, sobre todo, ¿cómo es posible que se permita?


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