La industria cárnica genera una "zona muerta" en el Golfo de México el doble de grande que el País Vasco

Hoy compartimos unas imágenes y unos datos desoladores que nos han dejado completamente indignados. Un horror silenciado por los medios de comunicación que se alarga en el tiempo sin que nadie parezca que pueda o quiera ponerle freno. Estamos hablando de la terrible matanza de peces en el Golfo de México.

La industria cárnica y los vertidos que arroja al mar parecen ser los culpables de este terrible «mar de muerte» que alcanza ya una superficie ¡el doble de grande que el País Vasco! Sí, has leído bien. Más de 14.00o metros cuadrados de tóxicos y muerte.

Esta es la aterradora imagen del golfo de México gracias a los vertidos tóxicos que proceden del estiércol y de los fertilizantes. Estos vertidos provocan un crecimiento de unas algas que dejan sin oxígeno el agua tanto en el golfo, como en los Grandes Lagos y en la Bahía de Chesapeake. Juzgar el aspecto de este horror por vosotros mismos:

Vista la poca repercusión en medios y redes sociales, el grupo medioambiental Waxman Strategies, presidido por el excongresista Henry Waxman, se ha puesto manos a la obra para hacer un hueco en las redes sociales y medios independientes para este tema «carnicería» de la industria cárnica. Los pronósticos de crecimiento continúan y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los EE.UU (NOAA) ya ha anunciado que estamos ante la mayor zona muerta registrada de la historia y temen la cadena de desastres naturales que pueden sucederse tras ella.

Estos estudios de alarma y previsión han sido desarrollados por equipos de investigación que han analizado diferentes modelos realizados por la NOAA en distintas universidades. La causa es clara: los nutrientes que fluyen por arroyos, ríos y el océano procedentes de la agricultura y de las aguas residuales estimulan el crecimiento excesivo de algas y esto da lugar a hipoxia o falta de oxígeno en el agua, provocando que la vida marina muera si permanece en la zona afectada.

El excesivo consumo cárnico de la población estadounidense es una de las principales causas de esta dañina contaminación, según Mighty, que culpa a un pequeño número de empresas por las prácticas que están «contaminando aguas y destrozando la vida». El informe señala, en concreto, a la compañía Tyson Foods, asentada en Arkansas. Esta tiene una influencia «dominante» en los procesos de contaminación, debido a su importancia en los mercados de la carne de pollo, ternera y cerdo.

Tyson suministra a empresas como McDonald’s y Walmart y sacrifica a 35 millones de pollos y a 125.000 cabezas de ganado cada semana, algo que requiere unos 20.000 kilómetros de plantaciones de maíz al año para poder alimentar a los animales, según el informe.

Este consumo supone que Tyson genera 55 millones de toneladas de estiércol al año, según indica la Agencia de Protección Ambiental (EPA), lo que se traduce, a su vez, en 104 millones de toneladas de contaminantes vertidos a los ríos en la última década.

¿Por qué nadie se responsabiliza de esta masacre? ¿Tiene la industria cárnica vía libre para contaminar hasta tal extremo?

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