Cada cierto tiempo vuelven a salir noticias sobre el hallazgo de agua en Marte a pesar que desde hace decenios, se han identificado huellas hídricasen el Planeta Rojo. Hace muy poco, se lanzaban de nuevo, evidencias de agua líquida actual en la superficie de Marte según publicaba «Nature Geoscience» y replicaban revistas y noticieros de todo el mundo.

Todos estos estudios son muy importantes pero su presencia en los medios de comunicación contrasta con la poca o nula presencia de noticias de este tipo: Un invernadero que logra hacer crecer plantas en el desierto.

Lo podemos leer en el blog de Ecocosas y nos muestra como la organización sin fines de lucro llamada “Roots Up” ha diseñado un invernadero que acumula la humedad del aire, y luego la utiliza para regar las plantas:

¿IMPOSIBLE FRENAR EL DESIERTO?

En su informe de 2007 Naciones Unidas afirmaba que untercio de la población mundial -cerca de 2.000 millones de personas- son víctimas potenciales de la desertificación.

La desertificación afecta al 30 por ciento de la superficie terrestre y es una amenaza para una gran parte de las tierras productivas del planeta. Leyendo los periódicos tradicionales, parece que fuera más sencillo encontrar agua en Marte que frenar la desertización del desierto pero por suerte, no dejan de llegar noticias de iniciativas de ONG, emprendedores sociales e inclusos personas que de forma individual deciden poner su granito de arena o en este caso… su verde semilla.

Mientras nos empeñamos en invertir en buscar agua en otros países, algunas zonas ven como sus desiertos y zonas áridas crecen sin que nadie colabore a detenerlos. Si hace poco os contábamos la historia de Yacouba Sawadogo en Burkina Faso, hoy os traemos otra inspiradora historia recogida en un documental que no deja de ganar premios.

Yacouba-Sawadogo

Desde 1979, Jadav Payeng, de la isla de Majuli, ubicada en el Distrito de Jorhaten India, ha estado plantando árboles con el fin de salvar su isla. Por ahora ha conseguido plantar un bosque que supera en extensión a Central Park de New York, transformando lo que alguna vez fue tierra estéril en un bosque fértil.

Gracias a su comprensión del equilibrio ecológico, Payeng incluso transplantó hormigas a su floreciente ecosistema para reforzar la armonía natural. Los efectos de su trabajo fueron rápidamente aprovechados por la fauna local.Lo que era un banco de arena sin opción de obtener sombra se transformó en un entorno que funcionaba por sí solo y donde una variedad de criaturas podían vivir.

El bosque, llamado Molai, sirve hoy como refugio para numerosas aves, ciervos, rinocerontes, tigres, elefantes y especies en riesgo por la perdida de sus hábitats en otros lugares.

Conmovido por esta iniciativa, el cineasta Willian Douglas McMaster realizó el siguiente documental, que ya ha cosechado importantes galardones.

Esta es su inspiradora historia:

Otra de las iniciativas que tiene más fuerza es la agricultura de conservación, estrategia que ayuda a detener el avance del desierto, incrementa las cosechas y los ingresos, y permite al agricultor reducir los periodos de barbecho. Por su parte, las naciones del norte de África están discutiendo la idea de plantar árboles para crear un gran cinturón verde y prevenir la expansión del Sahara y una idea similar, conocida como el Muro Verde de China, también ha sido propuesta para detener el avance del desierto de Gobi.


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