Un nuevo avance en el mundo de las energías: han creado una nueva batería de agua que almacena energía limpia. Diseñada en la Universidad de Stanford, esta batería se recarga de hidrógeno y tiene una alta capacidad y larga vida útil, además sus creadores pretenden que sea de bajo coste.

El almacenamiento de la energía eléctrica es uno te los grandes temas a resolver por la humanidad. Los actuales dispositivos de almacenamiento, como las baterías de litio, redox, plomo-ácido y de metal líquido, ofrecen un futuro para la industria, pero muy lejos de cumplir las necesidades de almacenamiento de la red. La culpa de ello la tiene su encarecido precio y aunque los dispositivos con plomo son económicos, solo duran 500 ciclos y su densidad energética es baja, al igual que las nuevas soluciones de metal líquido.

La revolución en almacenamiento energético

A día de hoy, la energía solar y la energía eólica son el suministro de energía inagotable en la Tierra, pero ¿qué pasaría si un día el sol no calentara lo suficiente o el viento no tuviera tanta fuerza? Pues ya tenemos solución: un grupo de científicos y tecnólogos han desarrollado un sistema para que la recolección de este tipo de energía renovables sea mucho más eficiente.

La nueva batería de agua podría ser la solución para los problemas energéticos del futuro

Esta batería podría resolver los problemas energéticos del futuro y, tal y como predicen sus creadores, durará el doble de tiempo, lo que podría representar hasta una década de vida útil.

La nueva batería de agua

Se trata de una nueva alternativa a los enfoques clásicos, una nueva batería de agua con base de manganeso-hidrógeno. El equipo de creadores lo lidera el profesor Yi Cui, profesor de Ciencias de Materiales de Stanford, quien reconoce que apenas se trata del inicio de un gran proyecto. Cuando el diseño de esta batería se aplique a gran escala, debería ofrecer un funcionamiento similar al que ha demostrado hasta ahora.

Este prototipo está compuesto de un cátodo de fibra de carbono insertado en un cilindro de acero y enrollado alrededor de un pequeño ánodo de carbono cargado de platino. El espacio que dejan los dos electrodos se encuentra lleno de una solución acuosa que contiene un tipo de sal industrial económica conocida como sulfato de manganeso.

¿Cómo ponemos en marcha esta batería de agua a gran escala?

Para que esta pequeña batería satisfaga las necesidades energéticas de un país tendrían que crear una planta que acumulara mucha energía en un volumen pequeño y que costase menos de 100€ por kWh, de esta forma podría ser sostenible a gran escala. Otro de los requisitos indispensables es que tenga larga vida útil, como explica Yi Cui. Ahora tienen que trabajar mucho para que las baterías sean capaces de funcionar durante más de 10.000 ciclos de carga y que puedan durar 25 años.

¡Vivan las iniciativas para crear un futuro mejor para el planeta!

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