Gracias a una entrevista en el Hindustan Times hemos conocido la historia de un profesional de la medicina que nos hace replantearnos el valor de quienes dedican su vida a salvar la de los demás. Además, la historia de este médico indio nos demuestra que, tengas el trabajo que tengas, lo importante es nuestra “labor en el mundo”, más allá de la remuneración que obtenemos por ella.

“Hasta muerto deseo continuar la práctica médica. Rezo para que cuando me toque morir, mi cuerpo sirva para que estudiantes de medicina puedan aprender de él”, asegura Balwant Ghatpande.

Hoy os presentamos, por tanto, al doctor Balwant Ghatpande, un profesional de la India que trabaja unas 10 horas al día todos los días de la semana haciendo lo que más le gusta: ejercer la medicina. Parece que la historia en sí podría resultarnos maravillosa hasta este punto, pero hay que añadirle el dato más sorprendente de todos: nuestro obsesivo doctor tiene 102 años.

Cree que entregar su día a día para salvar otras vidas le ayuda a mantenerse con vida. Tener un objetivo, tener una preocupación, un don, una misión.

Su consultorio se encuentra ubicado en Pune, ciudad ubicada en el oeste del estado de Maharastra en la India. Con una población de 4,6 millones de habitantes, es la séptima ciudad más poblada en la India y la segunda más grande en el estado de Maharashtra después de Bombay. En ella, ejerce su labor como médico junto a su hijo Sawanand y su nieto Chaitanya Ghatpande.

Su especialidad es la medicina alopática, un tipo de medicina integrativa basada en el uso médico de ingredientes activos o intervenciones físicas para tratar o suprimir los síntomas o los procesos fisiopatológicos de las enfermedades. Para mantenerse actualizado en esta especialidad se documenta a través de revistas especializadas en medicina.

Pero además de ejercer la labor diaria de su profesión, el doctor Balwant Ghatpande cree que parte del secreto de su longevidad es la rutina que cada mañana realiza al despertar:

  • Un buen baño de agua fría.
  • Una hora de ejercicio.
  • Desayuno sano (como el resto de las comidas del día).
  • Leer una revista especializada.

Desde 1941, cuando comenzó a ejercer como médico, ha podido ser testigo de cómo han cambiado las distintas enfermedades a lo largo de los años:

“Hace años, lo más peligro eran las epidemias de cólera, las mejores condiciones de higiene ayudaron a controlarlas. Las enfermedades ahora son muy diferentes a los viejos tiempos”, asegura el médico indio.

Y tiene toda la razón. Según un estudio de la Universidad de Washington que muestra cómo han evolucionado las causas de muerte por enfermedad de un país occidental como Estados Unidos, se han logrado reducir las tasas de muerte por enfermedad a casi la mitad, pero las causas de estas muertes han cambiado. Si en 1900 la primera causa de muerte provocada por una enfermedad era la neumonía y la gripe, ahora estas son enfermedades mucho más controladas. Igual sucede con la tuberculosis y las enfermedades infecciosas gastrointestinales.

Está claro que si en algo ha avanzado la medicina es en combatir los fallecimientos por enfermedades infecciosas, y para esto resultó clave el descubrimiento de la penicilina. En su lugar, actualmente en los países desarrollados las dos principales causas de muerte son las enfermedades del corazón y el cáncer.

Como vemos, la vida de todos nosotros está relacionada con esta profesión clave que, muchas veces, dejamos de lado ante otras más populares. Nuestros ídolos suelen aparecer en escenarios o terrenos de juego, pero no debemos olvidar que investigadores y médicos son los profesionales que hacen que podamos disfrutar de lo más importante: nuestra salud.


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