Manny Pacquiao

El gesto de un campeón de boxeo para los pobres de su país

Sobre algunos deportes aplicamos unos estereotipos más fuertes que sobre otros. Por algún motivo, asumimos, por ejemplo, que los boxeadores, como se dedican a partir caras, no deben tener un gran espíritu solidario, a pesar de que hay ejemplos que desmienten esta idea, como Muhammad Ali. Por eso, nos sorprenden todavía historias como la de Manny Pacquiao, un profesional del boxeo que ha obtenido importantes títulos de este deporte que, con el tiempo, se metió en política para ayudar a su gente.

Fue este verano, en junio, cuando se alzó con un título en una disciplina en la que era un absoluto novato: el de senador de Filipinas. Más tarde, junto a otro compañero de ring, Floyd Mayweather, invirtió parte de la fortuna que ambos habían acumulado en el boxeo para construir 1000 casas destinadas a familias sin recursos que viven en la ciudad.  El grueso del dinero surgió de una competición que los profesionales perdieron. Lo dos protagonistas pretendían, así, devolver a la sociedad lo que esta les ha aportado. Un gesto que muy pocos deportistas de élite llevan más allá del gesto puramente mediático.

En una declaración en su cuenta de Facebook, Manny Pacquiao confesaba su entusiasmo al ver cómo su iniciativa se cumplía por fin: “Me hace muy feliz entregar estas casas sacadas de mi propio bolsillo a las personas de la provincia de Sarangani: más de mil familias resultarán beneficiadas“, escribió. Y siguió: “Como servidores de Dios en diferentes formas, cada uno de ustedes debería usar los talentos que han recibido para ayudar a los demás. Yo sigo construyendo casas porque creo en lo que dice la Biblia, que hay que ayudar a los otros sin quejarse”, dijo un creyente lanzador de ganchos que, ahora, se ha convertido en ídolo por partida doble en su país.

Fuente: trueactivist.com