Entras en una sala llena de extraños y sales con unos cuantos amigos y varias citas con personas influyentes. Desbordas empatía y un carisma digno de estudio. ¿Alguna vez te ha pasado? Podría ser algo innato en ti, sin duda, pero si no eres ese tipo de persona ¡no te preocupes! La ciencia tiene la clave para conseguir ser una persona encantadora y gustarle a todo el mundo.

El profesor de psicología de la Universidad de Princeton (EE.UU.), Alexander Todorov, ha revelado que la capacidad de ganarse a la gente depende mucho de nuestras expresiones faciales. No nos hace falta ni tan siquiera una décima de segundo para formarnos juicios sobre la simpatía, la confianza o la valía de una persona. Tan solo necesitamos mirarla a la cara.

La capacidad de ganarse a la gente depende mucho de nuestras expresiones faciales

Que te contraten después de una entrevista de trabajo o que te den un crédito en el banco con las condiciones que deseas, podrá depender de lo que transmita tu rostro a los demás en ese momento.

Estas son las 5 cosas que necesitas tener en cuenta

1. Pon buena cara

Cuanto más sonriente estés, más confianza vas a inspirar en los demás. “La gente percibirá una cara sonriente como más digna de confianza, más cálida y sociable”, explica el profesor Todorov.

Si consigues impresionar a alguien, muchas veces olvidarán lo que pensaron primero al verte, incluso si era negativo.

2. Canaliza tu encanto

Las habilidades sociales cobran cada vez más importancia en los negocios. Por lo que, cuanto mejores sean las tuyas, más posibilidades habrá de que consigas lo que quieres.

Cuanto más sonriente estés, más confianza vas a inspirar en los demás

Suzanne de Janasz, profesora de Administración de Empresas en la Universidad de Seattle (EE.UU.), dice que las habilidades interpersonales se están volviendo cada vez más importantes, a medida que las organizaciones han ido eliminando las estructuras jerárquicas.

3. Levanta las cejas

De acuerdo con Jack Schafer, psicólogo y agente especial jubilado del FBI, “nuestros cerebros siempre están examinando el ambiente en busca de señales amigas o enemigas“. Schafer explica que “las tres principales cosas que hacemos al abordar a alguien y que indican que no somos una amenaza son un muy rápido movimiento de cejas hacia arriba y abajo, una leve inclinación de la cabeza y una sonrisa“.

Estos tres primeros pasos son un especie de calentamiento para conseguir ser una persona encantadora. Ahora, lo que tienes que hacer es centrarte en la otra persona, en vez de hablar de ti mismo.

“La regla de oro de la amistad es que si haces sentir bien a la persona sobre sí misma, le agradarás”, señala Schafer.

Interesarte realmente por ella o, al menos, simularlo. Si te decantas por la segunda opción (simular interés), deberás concentrarte en los distintos colores de su iris, porque de esta forma mantendrás el contacto visual y parecerá que estás interesado.

Puedes centrarte en los colores del iris de la persona con la que hablas para simular interés

Además, en vez de halagar, lo que puedes hacer es dejar que se halague a si misma.

“Al saber su edad, puedes decir algo como: ‘¿tienes 32 años y escribes para la BBC? No hay muchas personas que llegan tan lejos tan jóvenes'”.

Si lo que quieres es hacer contactos, saca un tema de conversación relacionado con su vida, algo que para esa persona sea relevante. Así mostrarás interés y captarás su atención.

4. Busca puntos comunes

Busca siempre tus puntos en común con esa persona, aunque vuestras opiniones sean divergentes. Mantente al día de las noticias del sector (en el caso de los contactos esto es esencial), ya que suelen ser temas recurrentes.

“Cuando estés en desacuerdo, intenta escuchar a la otra persona en vez de preparar tu respuesta. Eso es algo que, según los estudios, tienden a hacer las personas inteligentes… puede que estés de acuerdo en algunas cosas, al menos en principio”, asegura Schafer.

Schafer también recomienda buscar terrenos comunes de forma:

  • Contemporánea: ¿eres de León?, yo soy de León.
  • Temporal: espero ir a León el próximo año.
  • Indirecta: mi hija trabaja para una empresa leonesa.

5. Mira sus gestos

Imita el lenguaje corporal de la otra persona. Observa a la persona y responde a su lenguaje corporal de manera acorde.

Cuando las personas conversan y comienzan a hacer gestos similares es una señal de que tienen una buena conexión.

El lenguaje corporal es clave a la hora de conectar con otra persona, ¡no lo descuides!

También puedes usar la técnica de Hansel y Gretel. Consiste en ir revelando poco a poco detalles sobre ti, como migas de pan en el camino. Eso atraerá la curiosidad y mantendrá el interés de la otra persona.

No obstante, y para cuando necesites agradar rápidamente a otra persona de forma no natural, puedes hacer lo siguiente:

Utiliza declaraciones hipotéticas como “suenas como si tuvieras 25 o 30 años”, ya  que muchas veces llevarán a la otra persona a responder con una confirmación, como “sí, tengo 30” o a corregir, “tengo 35”.

También puedes usar detalles personales propios buscando reciprocidad.

“Los estudios muestran que cuanto más rápido puedas hacer que alguien responda preguntas personales, más rápido avanzará la relación“, afirma Schafer.

Y si todo lo demás fracasa, simplemente pasa tiempo con esa persona, podrías llegar a agradarla. Seguro que, aunque no lo creas, tienes potencial para ser la persona más encantadora.

Fuente original: BBC Mundo


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