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Cambia tu Cerebro Todos los Días gracias a la neurociencia

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Actualizado el Saturday, 2 March, 2024

Para consejos personalizados sobre tu salud y tu dieta, consulta siempre a un especialista.
Nuestra recomendación: Valeria Hiraldo | Instagram: @microbiotasalud

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🍽 Dietista Nutricionista especialista en Alimentación Evolutiva
🤰🏽 Especialista en programación de los primeros 1000 días
🦠 Máster en Microbiota, Probióticos y Prebióticos
👤 Máster en Psiconeuroinmunología Clínica

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Desbloquea todo el potencial de tu cerebro con técnicas de vanguardia y enfoques personalizados para la salud cerebral, detallados en esta versión revisada y actualizada del libro original “Cambia tu cerebro, cambia tu vida” (1999) del Dr. Daniel G. Amen.

¡El cerebro humano es asombroso! Para desbloquear su máximo potencial, debemos cuidarlo. Nuestro mapa de ruta hacia un cerebro saludable te ayuda a iniciar tu camino hacia la mejora de la salud cerebral. Cuando tengas dudas, simplemente enfócate en los principios y los cuatro círculos; identifica y dedícate a tu tipo de cerebro de manera constante; y continúa modelando tu vida según los cerebros más inteligentes que envidias.

Hoy en día, puedes adentrarte en el cerebro para comprender cómo funciona y optimizar su rendimiento. Tal es el poder de la tecnología de imágenes cerebrales.

En “Cambia tu Cerebro Todos los Días”, el psiquiatra y neurocientífico clínico Daniel Amen, MD, se basa en más de 40 años de práctica clínica con decenas de miles de pacientes para brindarte los hábitos diarios más efectivos que ha observado y que pueden ayudarte a mejorar tu cerebro, dominar tu mente, potenciar tu memoria y hacerte sentir más feliz, saludable y conectado con aquellos a quienes amas.

Incorporar los pequeños hábitos y prácticas del Dr. Amen a lo largo de un año te ayudará a: Gestionar tu mente para apoyar tu felicidad, paz interior y éxito. Desarrollar estrategias para toda la vida para lidiar con cualquier tipo de estrés que se presente en tu camino. Crear un sentido continuo de propósito que informe tus acciones diarias. Aprender lecciones importantes de vida que el Dr. Amen ha obtenido al estudiar cientos de miles de escáneres cerebrales.

Imagina todo lo que podrías aprender al pasar todos los días durante un año en el diván de un psiquiatra. En las páginas de “Cambia tu Cerebro Todos los Días”, obtendrás un año de sabiduría diaria que cambiará tu vida, proveniente del Dr. Amen, uno de los psiquiatras más destacados del mundo.

Hoy es el día para comenzar a cambiar la trayectoria de tu vida, un pequeño paso a la vez.

¿Listo para convertirte en un guerrero cerebral y dominar los mecanismos internos de tu mente? ¡Comencemos!

Frase
“Tu cerebro es capaz de cambiar y adaptarse en cualquier momento.”
“La salud cerebral es el fundamento de una vida plena y feliz.”
“Conocer tu cerebro te brinda el poder de transformar tu vida.”
“El equilibrio mental y emocional es esencial para el bienestar.”
“La alimentación adecuada es clave para un cerebro saludable.”
“La práctica regular de ejercicio físico potencia tu mente.”
“El descanso y el sueño reparador son fundamentales para la mente.”
“La meditación y el mindfulness fortalecen tu capacidad mental.”
“La creatividad es una expresión del potencial cerebral ilimitado.”
“La disciplina y la perseverancia son clave para el cambio cerebral.”

Estas frases son solo un pequeño vistazo a la sabiduría que encontrarás en el libro del Dr. Daniel G. Amen. Cada página te ofrece valiosos conocimientos y consejos prácticos para desbloquear el potencial de tu cerebro y transformar tu vida. ¡Disfruta de esta lectura enriquecedora y comienza a cambiar tu cerebro para cambiar tu vida!

Cambie su cerebro todos los días: Prácticas diarias simples para fortalecer su mente, memoria, estado de ánimo, enfoque, energía, hábitos y relaciones

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Cambia tu Cerebro Todos los Días

Desbloquea todo el potencial de tu cerebro con técnicas de vanguardia y enfoques personalizados para la salud cerebral, detallados en esta versión revisada y actualizada del libro original “Cambia tu cerebro, cambia tu vida” (1999) del Dr. Daniel G. Amen.

La clave para desbloquear el potencial de tu cerebro

En un mundo cada vez más exigente, donde la información fluye a gran velocidad y la competitividad es feroz, es fundamental contar con un cerebro en plena forma. El cerebro es el órgano más complejo y poderoso de nuestro cuerpo, y su buen funcionamiento es vital para alcanzar nuestros objetivos y disfrutar de una vida plena y satisfactoria.

En este artículo, exploraremos las técnicas de vanguardia y los enfoques personalizados que te permitirán desbloquear todo el potencial de tu cerebro. Nos centraremos en la obra del renombrado Dr. Daniel G. Amen y su libro “Cambia tu cerebro, cambia tu vida”, una obra revolucionaria que ha ayudado a millones de personas a mejorar su salud cerebral y transformar sus vidas.

El poder de la neurociencia aplicada

La neurociencia aplicada es una disciplina que combina el conocimiento científico sobre el cerebro con técnicas prácticas para potenciar su funcionamiento. El Dr. Amen es uno de los principales referentes en este campo y ha desarrollado un enfoque único y efectivo para mejorar la salud cerebral.

En su libro “Cambia tu cerebro, cambia tu vida”, el Dr. Amen explica cómo nuestros cerebros tienen una increíble capacidad de cambiar y adaptarse a lo largo de nuestras vidas. Mediante técnicas de neuroimagen, el Dr. Amen ha identificado patrones cerebrales asociados a diferentes trastornos y estados mentales, y ha desarrollado protocolos específicos para mejorar la función cerebral.

Técnicas de vanguardia para la salud cerebral

Una de las técnicas más destacadas presentadas por el Dr. Amen es la resonancia magnética funcional (RMF), una herramienta que permite visualizar la actividad cerebral en tiempo real. Mediante la RMF, el Dr. Amen ha descubierto que muchos trastornos mentales, como la depresión, la ansiedad o el TDAH, tienen un sustrato biológico y pueden ser tratados con enfoques específicos.

Además de la RMF, el Dr. Amen utiliza otras técnicas avanzadas, como la estimulación magnética transcraneal (EMT), la terapia de ondas cerebrales y la estimulación cerebral profunda (ECP), para tratar una amplia gama de trastornos cerebrales. Estas técnicas han demostrado ser altamente efectivas en la mejora de la función cerebral y en la reducción de los síntomas asociados a diversas condiciones.

Enfoques personalizados para optimizar tu cerebro

Cada persona es única y su cerebro también lo es. Por eso, el enfoque del Dr. Amen se basa en la personalización. A través de la evaluación detallada de la historia clínica, los síntomas y los patrones cerebrales de cada individuo, el Dr. Amen diseña un plan de tratamiento personalizado que aborda las necesidades específicas de cada paciente.

Este enfoque personalizado puede incluir cambios en la alimentación, la introducción de suplementos nutricionales, la práctica regular de ejercicio físico, la adopción de técnicas de relajación y mindfulness, entre otros aspectos. El objetivo es optimizar el funcionamiento cerebral y mejorar la calidad de vida de cada persona.

La importancia de “Cambia tu cerebro, cambia tu vida”

El libro “Cambia tu cerebro, cambia tu vida” del Dr. Daniel G. Amen ha sido una obra pionera en el campo de la neurociencia aplicada y ha cambiado la vida de muchas personas en todo el mundo. Esta versión revisada y actualizada del libro original de 1999 contiene los últimos avances científicos y técnicas vanguardistas para mejorar la salud cerebral.

Si estás buscando desbloquear todo el potencial de tu cerebro, este libro es una lectura imprescindible. A través de sus páginas, el Dr. Amen te guiará paso a paso en el camino hacia una mente más sana y poderosa. Descubrirás cómo identificar y tratar los trastornos cerebrales, cómo mejorar tu memoria y concentración, cómo aumentar tu creatividad y cómo alcanzar un equilibrio mental y emocional duradero.

Desbloquear el potencial de tu cerebro es clave para alcanzar el éxito y la felicidad en todos los aspectos de tu vida. Con las técnicas de vanguardia y los enfoques personalizados presentados por el Dr. Daniel G. Amen en su libro “Cambia tu cerebro, cambia tu vida”, puedes transformar tu salud cerebral y mejorar tu bienestar general.

No esperes más para comenzar este apasionante viaje hacia una mente más brillante y poderosa. ¡Descubre cómo desbloquear el potencial de tu cerebro y cambia tu vida para siempre!

La tecnología de imágenes cerebrales SPECT que Cambia tu cerebro

Si alguna vez has luchado con la ansiedad, la depresión u otra afección de salud mental, sabes lo difícil que puede ser encontrar el tratamiento adecuado. A veces, los medicamentos pueden ayudar a aliviar los síntomas, pero no son una solución mágica.

Ingresa la tecnología de imágenes cerebrales de Tomografía Computarizada de Emisión de Fotón Único, o SPECT por sus siglas en inglés.

Según el autor, la imagen SPECT nos permite ver el flujo sanguíneo y los patrones de actividad en el cerebro, brindando información sobre funciones cerebrales a las que antes no teníamos acceso. Puede identificar patrones cerebrales específicos asociados con diversas afecciones de salud mental, como la ansiedad, la depresión y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad o TDAH.

Al comprender estos patrones, es más fácil desarrollar intervenciones específicas que aborden las causas fundamentales de estas condiciones, en lugar de simplemente tratar los síntomas.

El enfoque de SPECT desafía la percepción de que las personas con enfermedades mentales tienen un cierto grado de control sobre su condición. Como descubrió la autora Diana Spechler, muchas personas creen que aquellos con afecciones de salud mental pueden simplemente “superarlo” o elegir sentirse mejor. Pero la depresión y otras afecciones de salud mental tienen una base biológica y médica. Según el autor, la imagen SPECT eventualmente permitirá tratamientos específicos que podrían marcar la diferencia.

Ahora que sabes cómo la tecnología de imágenes cerebrales te permite obtener información sobre la función cerebral y respaldar intervenciones específicas, es hora de descubrir las fórmulas técnicas para la salud cerebral.

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Fórmulas clave para la salud cerebral

¿Necesitas ayuda para concentrarte en el trabajo o recordar eventos importantes de la vida? ¿Sueles sentir ansiedad o depresión? Aunque sean experiencias comunes, si se dejan sin control, pueden afectar tu bienestar general. Aquí es donde la salud cerebral es crucial.

El autor vive siguiendo doce principios de salud cerebral, pero destacan los siguientes cuatro.

Primero: El cerebro es maleable, lo que facilita la función cognitiva. Segundo: Está involucrado en todo lo que hacemos y es fundamental para nuestra salud en general. Tercero: Es autodirigido, lo que significa que tiene cierto control sobre su función. Cuarto: Puede recuperarse de lesiones o enfermedades con la intervención adecuada.

Conociendo estas características del cerebro, ¿por qué no querríamos potenciar su rendimiento de manera integral, ¿verdad? Para hacerlo, centrémonos en el enfoque de las “cuatro áreas” para la salud cerebral.

Desarrollado por el Dr. Sid Garrett, ex decano de la Escuela de Medicina de la Universidad Oral Roberts, este enfoque aborda la salud cerebral a través de la salud biológica, la salud mental, las conexiones sociales y la plenitud espiritual, también conocidas como “áreas” o “círculos”.

El ejercicio óptimo, la nutrición y el sueño pueden mejorar el poder de tu cerebro. Realizar 15,000 pasos diarios puede mejorar el flujo sanguíneo, reducir la inflamación y estimular nuevas células cerebrales. Una dieta de proteínas magras, grasas saludables, verduras fibrosas y frutas puede alimentar tu cerebro, y dormir de siete a nueve horas por noche contribuye a tu bienestar.

Mientras tanto, abordar el círculo psicológico de la salud cerebral implica gestionar el estrés, estimular cognitivamente y recibir apoyo para la salud mental. Hay una razón por la cual el equilibrio entre el trabajo y la vida personal es un concepto importante hoy en día: el estrés crónico puede dañar el cerebro con el tiempo y provocar un deterioro cognitivo. Para evitar esto, busca actividades mentales como el ajedrez y los juegos de cartas siempre que puedas, y confía en un buen terapeuta para mantener en equilibrio tu salud psicológica.

Mantener el círculo social de la salud cerebral implica construir y mantener conexiones sociales sólidas para la salud cerebral. Las conexiones sociales sólidas brindan apoyo emocional, estimulación cognitiva y un sentido de pertenencia, todos ellos cruciales para la salud cerebral. Observa cómo esas llamadas regulares a tus seres queridos te mantienen de buen humor.

Luego, está el círculo espiritual al que debemos cuidar. Este aspecto implica tener propósito y significado en la vida. Así que recuerda: cada vez que meditas, rezas o haces trabajo voluntario para ayudar a las personas necesitadas, te sentirás bien, lo cual apoya tu salud cerebral.

Ahora que sabes en qué consiste el trabajo para la salud cerebral, es hora de conocer los mecanismos de este órgano para elevar tu mente.

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¿Conoces realmente cómo afecta a tu vida tu cerebro?

¿Por qué algunas personas tienen oído musical mientras que otras tienen dificultades para llevar una melodía? ¿Y por qué algunas son más propensas a la ansiedad mientras que otras permanecen tranquilas en situaciones estresantes?

La respuesta radica en tres sistemas cerebrales principales: el límbico, el ganglio basal y la corteza prefrontal. Cada sistema desempeña un papel único en nuestra función cerebral.

A partir de imágenes cerebrales, los expertos han descubierto que el sistema límbico es responsable de nuestras respuestas emocionales. Cuando experimentamos miedo o placer, el hipocampo y la amígdala activan nuestra experiencia emocional. Como sugiere el autor, podemos confiar en la terapia de Pensamientos Negativos Automáticos (PNA) para evaluar mentalmente los pensamientos negativos.

Así que cada vez que sientas una reacción automática ante un desencadenante, considera hacer una pausa para reflexionar sobre tu emoción, probablemente se deba a un recuerdo no resuelto almacenado en el sistema límbico.

¿Alguna vez te has preguntado cómo puedes moverte y aprender nuevas habilidades? Bueno, tienes que agradecer al sistema de ganglios basales. Cada vez que tomas un instrumento musical o practicas un deporte nuevo, este sistema te ayuda a desarrollar la memoria muscular necesaria para realizar la tarea automáticamente más adelante. Cuando este sistema funciona de manera disfuncional, puede resultar en niveles destructivos de ansiedad.

Todos necesitamos una dosis saludable de ansiedad de vez en cuando para aumentar la motivación y la puntualidad, pero sin equilibrio, todo puede descontrolarse. Así que ante el pánico, simplemente recuerda respirar, enfrentar la situación de frente, escribir los pensamientos estresantes y usar suplementos calmantes o medicamentos si es necesario. ¡Tu sistema de ganglios basales te lo agradecerá siempre!

Luego está la corteza prefrontal, el CEO de todas las funciones cerebrales. Esta parte gobierna las funciones cognitivas de orden superior, como la toma de decisiones, la resolución de problemas y la planificación. Nuestras habilidades cognitivas disminuyen cuando la corteza prefrontal está constantemente expuesta al estrés y al envejecimiento. Por otro lado, perder la concentración o volverse inquieto es fácil cuando su funcionamiento es deficiente. Participar en actividades mentales desafiantes como el Sudoku y resolver rompecabezas puede marcar una gran diferencia en este aspecto.

Más allá de estos tres sistemas, también funcionas con el giro del cíngulo anterior (GCA) y los lóbulos temporales. Una parte te mantiene adaptable, mientras que la otra rige tus memorias a largo plazo, el lenguaje y las señales sociales. Con un desequilibrio en el GCA, pueden surgir pensamientos obsesivos y perturbar tu tranquilidad mental. Mientras tanto, unos lóbulos temporales desequilibrados pueden conducir a una inestabilidad emocional.

Para mantener el impulso cerebral, debes conocer tu tipo de cerebro único, es decir, cómo respondes principalmente a la vida. Según los patrones observados en estudios de imágenes cerebrales, se han identificado cinco tipos: equilibrado, espontáneo, ansioso, persistente y sensible.

En un cerebro equilibrado, se observan conexiones sólidas entre todas las partes activas del cerebro. El tipo de cerebro espontáneo, por otro lado, opera principalmente en el GCA activo y los lóbulos temporales activos. En contraste, el tipo ansioso tiene un ganglio basal activo que se conecta principalmente con una ínsula activa, que ayuda a regular los sentimientos subjetivos. Si eres del tipo persistente, tu GCA activo tiende a ir de la mano con un núcleo caudado igualmente activo, lo que te ayuda a controlar los movimientos voluntarios y aprender nuevas habilidades. Y si eres principalmente sensible, tu sistema límbico activo y la ínsula tienden a ser los que dominan.

Es hora de pasar a la siguiente sección para aprender cómo apoyar a tu cerebro desde adentro y desde afuera.

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¿Cómo fortalecer y proteger a tu cerebro?

La forma en que comes y el tipo de ayuda profesional que recibes pueden marcar la diferencia en tu viaje de mejora de la salud cerebral.

Con la dieta adecuada, puedes mejorar el rendimiento de tu cerebro mientras buscas un equilibrio cognitivo general. Una dieta saludable para el cerebro debe incluir generalmente proteínas magras, grasas saludables de aguacates y nueces, y frutas y verduras.

Sin embargo, consumir los nutrientes adicionales adecuados para tu tipo de cerebro único marca una gran diferencia. Según el autor, elaborar un plan de nutrición personalizado con un médico calificado puede potenciar tu poder cerebral a largo plazo.

Ahora, ¿por qué es tan importante una dieta saludable adecuada para la salud cerebral? Todo comienza con una conexión inquebrantable entre el intestino y el cerebro; la salud de un órgano determina al otro. Estudios citados por el autor han demostrado que los pacientes con depresión tenían niveles más bajos de ciertas bacterias intestinales necesarias para la regulación del estado de ánimo. Esto sugiere una conexión entre el intestino y la salud mental, y destaca la importancia de la dieta en el apoyo a la diversidad de la microbiota intestinal.

Además de tener una nutrición adecuada, también debes buscar la ayuda profesional correcta para manejar tu salud mental. Las enfermedades mentales pueden ser debilitantes y difíciles de diagnosticar rápidamente. Por lo tanto, es importante obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento integral que aborde todos los factores únicos de la salud cerebral, todo lo cual comienza con la imagen cerebral.

¿Sabías que incluso Abraham Lincoln luchó contra la depresión a lo largo de su vida? Eso no es todo: su médico en 1840 lo diagnosticó utilizando el mismo método de observación de síntomas que muchos psiquiatras todavía usan hoy en día. Es la base de todo el DSM-5, el manual de salud mental al que se adhieren los terapeutas en la actualidad.

Por eso la tecnología de imágenes es tan importante. Nos permite determinar con precisión la biología subyacente de los problemas de salud mental e informar mejores planes de tratamiento.

Hablando de factores biológicos subyacentes, un buen médico de salud cerebral te hará preguntas sobre tu historial médico y buscará posibles lesiones cerebrales existentes. Resulta que, de niño, el presidente Lincoln fue pateado en la cabeza por un caballo, pero esto nunca se exploró como un posible factor en su depresión de por vida. Este es el inconveniente de la observación de síntomas que hemos heredado.

Así que no omitas ningún detalle sobre lesiones en la cabeza que hayas tenido, ya sean antiguas o recientes. Muchas personas olvidan que han tenido lesiones significativas, especialmente en los primeros años de sus vidas, por lo que descubrirlas requiere preguntas específicas. Con este enfoque integral y personalizado para la salud mental, tú y tu médico pueden abordar de manera más efectiva la biología subyacente de los problemas de salud mental.

Cuando potencias el cerebro a través de una nutrición adecuada y diagnósticos de salud mental, es mucho más fácil desarrollar y mantener una perspectiva positiva de la vida. Después de todo, tener la mentalidad correcta lo es todo, como estamos a punto de descubrir.

Infografia con consejos para descansar la mente eliminando el ruido
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Usa la envidia sana como combustible motivacional

¿Has admirado el éxito de alguien más y deseado tener su cerebro? Esta “envidia cerebral” es la idea de que podemos aspirar a la salud cerebral que otros tienen y trabajar para lograrla nosotros mismos.

Con un cerebro saludable viene una mentalidad positiva perdurable en la vida.

Comienza a sanar tu cerebro con revisiones regulares, esto debe ser una prioridad durante tu chequeo de salud anual. Al monitorear tu salud cerebral a través de imágenes periódicas y otras pruebas, puedes identificar posibles problemas tempranamente y tomar medidas activas para optimizar el poder cerebral físico y mental. Comer mejor, realizar ejercicios que mejoren la coordinación, convertir los juegos de mesa que estimulan la mente en pasatiempos y disfrutar de conexiones sociales positivas y significativas son pasos importantes en este proceso.

Ahora profundicemos en el aspecto del estado físico. ¿Sabías que existen ejercicios específicos que se adaptan mejor a cada tipo de cerebro? Por ejemplo, un cerebro equilibrado prosperará con ejercicios aeróbicos, entrenamiento de fuerza, yoga o tai chi, y la práctica de la atención plena o la meditación es de suma importancia. Mientras tanto, un cerebro inflamado se beneficiará más de rutinas de bajo impacto como el yoga o el tai chi. Trabaja en conjunto con tu médico para crear un régimen de ejercicios personalizado después de descubrir cómo funciona tu cerebro.

Cuando adoptas la mentalidad de envidia cerebral, también tomarás tus niveles de estrés más en serio. El estrés puede dañar tus células cerebrales, afectar la memoria y llevar a hábitos poco saludables. Un programa regular de manejo del estrés es crucial para mantener una salud cerebral a largo plazo. Crea un plan de emergencia que incluya ejercicios de respiración, aceptación sin juicio y escribir en un diario. Considera tomar suplementos calmantes o medicamentos, ¡siempre recetados por tu médico, por supuesto!

Al monitorear tu salud cerebral y tomar medidas activas para mantenerla, te sentirás más en control de tu vida. Y tu cerebro ciertamente te recompensará por ello.

Repara tu cerebro

“Repara tu cerebro” (2018) es una guía paso a paso para mejorar la función cognitiva y la salud general del cerebro. A través de elecciones dietéticas, ajustes ambientales y otras prácticas de salud, puedes reducir la niebla cerebral, mejorar tu memoria y aumentar tu claridad mental. Descubre cómo puedes revitalizar tu mente y alcanzar un rendimiento óptimo.

¡Elimina la niebla y potencia tu cerebro!

¿Te ha pasado esto alguna vez? Estás mirando la pantalla de tu computadora, tratando de terminar un proyecto para el trabajo, pero parece que tus pensamientos se mueven a través de una densa niebla. Concentrarte parece imposible.

O qué tal esto: Estás hablando por teléfono, a punto de anotar un detalle importante. Buscas bolígrafo y papel, “¿Dónde están otra vez?” – pero para cuando los encuentras, has olvidado lo que debías anotar.

Si alguna vez has experimentado niebla cerebral o lapsos de memoria, estás en buena compañía. Millones de personas, jóvenes y mayores, sufren de síntomas cognitivos y deterioros que afectan su calidad de vida y productividad.

¿La buena noticia? Absolutamente puedes mejorar la situación.

En este Destello, examinaremos las causas subyacentes de la disfunción cerebral, a menudo relacionadas con la inflamación, y cómo descubrir si te están afectando. También aprenderemos algunas estrategias para abordarlas con modificaciones en el estilo de vida y cambios en la dieta.

Puedes mejorar tu función cognitiva y lograr una mejor memoria, claridad y energía. ¡Empecemos!

Inmunidad, inflamación y el cerebro

¿Qué tienen en común la demencia, la depresión, la ansiedad y la pérdida de memoria? Todas ellas son causadas por procesos descontrolados de inflamación y autoinmunidad. Y lo que es más, todas pueden ser tratadas al encontrar y eliminar los desencadenantes subyacentes. Veamos cómo funciona este proceso.

La función del sistema inmunitario es, por supuesto, proteger tu cuerpo de sustancias extrañas, intrusos dañinos que afectan a tu organismo. Un sistema inmunitario que funciona correctamente puede distinguir entre las propias células de tu cuerpo y las amenazas externas, asegurándose de que solo se ataquen los peligros reales.

Pero ¿qué sucede cuando este sistema falla? La autoinmunidad es una condición en la cual el sistema inmunitario confunde tus células sanas con invasores y las ataca.

Esto provoca inflamación en las células y tejidos relevantes e incluso puede hacer que tu sistema inmunitario destruya estas células si cree que están dañadas.

Entonces, ¿por dónde comienza todo esto? A menudo, comienza debido a la presencia de sustancias extrañas, toxinas ambientales o alimentos a los que tienes sensibilidad individual o que simplemente son poco saludables en general.

Desafortunadamente, el mundo moderno expone tu cuerpo a muchas de estas influencias negativas. Estos insultos pueden dejar tu sistema inmunitario crónicamente activado, constantemente hiperactivo. Los síntomas cerebrales como la niebla cerebral, problemas de memoria e incluso ansiedad y depresión indican que la inflamación está ocurriendo en el cerebro, dificultando su correcto funcionamiento.

Entonces, ¿cómo llegan estas sustancias a tu cerebro en primer lugar? Ampliemos nuestra visión al resto de tu cuerpo. Primero, tu intestino. Tu sistema intestinal ha evolucionado para realizar una tarea difícil y delicada: permitir que absorbas todos los nutrientes que tu cuerpo necesita para funcionar mientras bloquea lo que es perjudicial o no necesario.

Tus intestinos tienen un revestimiento mucoso semipermeable que actúa como un filtro. Pero en algunas personas, este revestimiento mucoso se daña y se vuelve demasiado permeable, lo que se conoce como síndrome de intestino permeable. Un intestino permeable permite el paso de sustancias que no deberían, como bacterias y toxinas.

Pero tu cuerpo tiene otro mecanismo de protección para resguardar el cerebro: la barrera hematoencefálica. Al igual que el revestimiento intestinal, la barrera hematoencefálica es una especie de filtro que permite el paso solo de las sustancias que deben ingresar, filtrando lo que atraviesa, como un tejido de queso ultrafino. Tu cerebro es sensible e importante, por lo que este filtro es aún más fino y selectivo que el del intestino, funcionando a nivel molecular y bloqueando lo que no es necesario.

Pero antes de poder hacerlo, debemos abordar los problemas subyacentes que causaron el daño. Debemos eliminar el intestino permeable, restaurar la barrera hematoencefálica y, en última instancia, eliminar las toxinas culpables que causaron el problema en primer lugar.

Entonces, ¿cómo sabemos si estos peligrosos procesos autoinmunes están presentes? Lo abordaremos en la siguiente sección.

Tu panel biológico de control

Vas conduciendo de regreso a casa después de un largo día de trabajo, esperando una noche relajante. Mientras subes una cuesta, notas que se enciende la luz de advertencia de temperatura en el tablero de tu auto. Preocupado, llevas tu coche al mecánico.

“Es bueno que hayas venido”, te dicen. “Tienes una bomba de agua con fugas, lo que hizo que tu motor se sobrecalentara. Si hubieras seguido conduciendo, podrías haber terminado con daños graves en el motor. Pero no te preocupes, arreglé la bomba. Estás listo para seguir adelante”.

Las luces de advertencia en tu auto desempeñan un papel vital: te avisan de antemano que algo no está bien, para que puedas solucionar el problema antes de que ocurra un daño.

Cuando se trata de proteger tu cerebro, se aplica el mismo principio. Los biomarcadores relacionados con problemas de salud específicos pueden aparecer años antes de que se desarrolle una enfermedad real. Estos pueden actuar como indicadores tempranos de condiciones inmunológicas que, si no se tratan, podrían dañar el tejido cerebral más adelante.

Idealmente, puedes realizar pruebas de estos biomarcadores para detectar cualquier irregularidad incluso antes de que aparezcan los síntomas. Pero si están apareciendo, si tienes problemas de memoria, concentración o niebla cerebral, puede ser que ya esté en marcha un proceso inflamatorio. Deberías priorizar hacerte pruebas, llevar tu coche al mecánico, por así decirlo.

Entonces, ¿cuáles son algunos biomarcadores importantes de los que puedes hablar con tu médico para hacer pruebas?

De particular importancia son los anticuerpos que indican una ruptura de la barrera hematoencefálica, ya que están implicados en casi todo tipo de enfermedad cerebral. Es una lista larga de posibles marcadores, pero aquí hay algunos importantes.

Curiosamente, los mismos anticuerpos que están relacionados con el intestino permeable también están relacionados con una barrera hematoencefálica permeable. Ejemplos de estos son los anticuerpos contra la zonulina, un compuesto liberado en el intestino, y la actina, un tipo de proteína muscular. Otro grupo son los anticuerpos contra los lipopolisacáridos (LPS). Estos son subproductos bacterianos, cuya proliferación se ha relacionado con el Alzheimer, el Parkinson y otras enfermedades.

Otra categoría son los anticuerpos que tradicionalmente se medían para determinar evidencia de lesiones cerebrales, pero que también son indicativos de inflamación cerebral. Estos incluyen los anticuerpos contra la enolasa específica de neuronas (NSE), la proteína ácida gliofibrilar (GFAP) y la S100B.

El último grupo de anticuerpos que mencionaremos son los dirigidos a la familia de proteínas de la transglutaminasa. En primer lugar, están los anticuerpos contra la transglutaminasa 2 (TG2); este es uno de los principales marcadores para la enfermedad celíaca. Las personas con sensibilidad al trigo tienden a tener niveles elevados de anticuerpos contra TG2, TG3 y/o TG6, siendo este último una enzima importante en el cerebro y el sistema nervioso.

Además de los anticuerpos, hay otras pruebas que deben formar parte de tu panel de indicadores de salud. Están las pruebas de reactividad inmunológica, que detectan si tu cuerpo está reaccionando a sustancias como PCB, ftalatos, BPA y dioxina. Y, finalmente, existen pruebas para detectar la exposición a moho y metales pesados.

Entonces, ¿qué haces si estos anticuerpos u otros marcadores están elevados? Bueno, puedes comenzar a implementar intervenciones de salud para abordar las causas y reducir la inflamación. Dale tiempo a estas intervenciones, de seis meses a un año, y luego vuelve a realizar las pruebas para ver si tu protocolo ha tenido éxito en reducir estos indicadores.

En el resto de este texto, exploraremos cuáles son esas intervenciones de salud.

La gran pirámide

Cuando se trata de comprender y abordar las enfermedades relacionadas con el cerebro, hay cuatro áreas principales de enfoque, que representan cuatro caras de lo que O’Bryan llama la pirámide de la salud cerebral. Estas cuatro áreas son la estructura, lo emocional y espiritual, la bioquímica y lo electromagnético.

La base de la pirámide es tu estructura. Se trata de tu sistema físico musculoesquelético, el marco que sostiene tu cerebro y lo mantiene elevado, por así decirlo. Aunque no lo creas, los problemas mecánicos como desalineaciones posturales y desequilibrios musculares pueden resultar en problemas cerebrales a largo plazo. Un ejemplo de esto es la osteoartritis, donde la desalineación física y el mal funcionamiento articular causan desgaste en la articulación, lo que resulta en flujo sanguíneo restringido, inflamación local y, en última instancia, una respuesta inmunitaria.

Aquí, O’Bryan recomienda la quiropráctica como una solución preventiva para crear alineación en el sistema espinal. Además, recomienda que las personas presten atención a su postura mientras duermen, trabajan y conducen, ya que mejorar estas actividades cotidianas intensivas en tiempo puede ser beneficioso.

No te sorprenderá escuchar que el ejercicio es crucial para la salud cerebral. El ejercicio aeróbico lo suficientemente intenso como para hacerte sudar te ayuda a excretar y eliminar toxinas almacenadas en la grasa corporal. Intenta aumentar gradualmente hasta llegar a 30 minutos al día, seis días a la semana, dejando un día de recuperación. Y no olvides los muchos otros beneficios cerebrales del ejercicio: reducir la inflamación, mejorar la neuroplasticidad y estimular el crecimiento y la reparación celular. El ejercicio es simplemente una elección obvia.

Así que eso es la estructura. El siguiente lado de la pirámide es la mentalidad. Después de todo, este es tu cerebro, ¿alguien duda de que mente y cerebro están conectados?

Un área donde tu mentalidad es crucial es el manejo del estrés. En esta época, muchas personas tienen su sistema nervioso simpático crónicamente activado. Cuando este sistema está constantemente encendido, tu corazón late más rápido, la respiración se vuelve superficial y la digestión se ve afectada. Esto te deja exhausto y susceptible a amenazas externas.

Pero ajustar tu mentalidad va más allá de simplemente reducir el estrés. Según un estudio de 2012, la atención plena puede reducir los marcadores inflamatorios incluso cuando el estrés está presente. Otros estudios han encontrado que la meditación aumenta los niveles de factor neurotrófico derivado del cerebro, un compuesto que participa en la regeneración del tejido cerebral. Y de manera independiente a lo anterior, la meditación también se ha demostrado que tiene beneficios en términos de concentración, enfoque y resiliencia emocional. Otras formas de abordar el cerebro a través de tu mentalidad incluyen la psicoterapia, los ejercicios de respiración y la oración.

Bioquímica y electromagnetismo

La siguiente cara de la pirámide es la bioquímica. Una estrategia aquí es la desintoxicación. Hablamos antes de cómo el ejercicio puede ayudar a eliminar las toxinas de tu cuerpo. Una forma en la que puedes ayudar a este proceso es a través del ayuno intermitente. El ayuno ha sido utilizado durante miles de años como una forma de purificar el cuerpo. Los antiguos griegos lo sabían. Por ejemplo, Plutarco dijo: “En lugar de usar medicina, más bien ayuna un día”. O Paracelso: “El ayuno es el mejor remedio, el médico interior”.

El ayuno intermitente, también conocido como alimentación con restricción horaria, es una práctica en la que las personas limitan su ingesta de alimentos a una ventana de tiempo específica, por ejemplo, las 12 horas entre las 8:00 a.m. y las 8:00 p.m. Se ha demostrado que el ayuno intermitente regular quema grasa, lo que permite al cuerpo deshacerse de los contaminantes orgánicos almacenados en los lípidos. También le da al cuerpo la oportunidad de lidiar con las células dañadas, que luego son reemplazadas por células nuevas y saludables. Para ayudar con la desintoxicación, asegúrate de beber suficiente agua, ya que esto ayuda a que tu cuerpo circule los líquidos y elimine las sustancias nocivas.

Y, por supuesto, debes hacer lo posible para evitar la exposición a toxinas en primer lugar, teniendo cuidado con los productos que usas, como productos para el cuidado personal y productos de limpieza del hogar.

Por último, pero no menos importante, está lo que comes. Tus biomarcadores y anticuerpos pueden ayudarte a tomar decisiones en este sentido. De cualquier manera, intenta experimentar eliminando “Los Tres Grandes” culpables de la dieta: trigo, lácteos y azúcar. Por supuesto, también concéntrate en aumentar tu consumo de verduras y frutas frescas.

También puedes experimentar adoptando una dieta cetogénica. No es necesario seguirla a largo plazo, pero un período corto de uno a tres meses a veces puede traer beneficios cognitivos dramáticos. Luego, tienes la oportunidad de reintroducir lentamente otros alimentos en tu dieta, mientras supervisas cuidadosamente tu nivel de función y tus marcadores de salud.

La última cara de la pirámide de la salud cerebral es el electromagnetismo. O’Bryan señala investigaciones que indican que los campos electromagnéticos, o EMFs, son una causa importante de estrés oxidativo en el cuerpo, y que también afectan al sistema inmunitario, desencadenan inflamación y perturban la reparación de tejidos.

Las EMF (Frecuencias Electromagnéticas) están presentes en todas partes. Se emiten desde laptops, teléfonos móviles, Wi-Fi e incluso el cableado de tu hogar. Es imposible evitarlas por completo, pero puedes tomar ciertas medidas para minimizar tu exposición. Aquí tienes algunos consejos: Coloca tu teléfono en una funda protectora adecuada. Para encontrar una, busca un tipo de producto llamado “cubierta de radiación para teléfono móvil”. Y elige auriculares con cable en lugar de auriculares Bluetooth, si es posible.

Como sabes, un sueño adecuado es esencial para proteger y rejuvenecer tu cerebro. Aquí tienes dos consejos para conciliar el sueño. Primero, apaga o desconecta tu enrutador inalámbrico, ya que no lo utilizarás de todos modos. Y, lo más importante, trata de mantener tu teléfono móvil fuera de tu habitación durante la noche. Además de reducir tu exposición a las EMF mientras duermes, esto también es beneficioso para tu sueño en general. Si duermes con el teléfono cerca de ti, ponlo en modo avión.

Arreglar el cerebro no es un asunto sencillo. El cuerpo humano es complejo y se deben tener en cuenta múltiples sistemas interactivos. Pero como dice el Dr. O’Bryan, si estás experimentando síntomas relacionados con la función cognitiva, tu cerebro puede estar en peligro. No puedes simplemente probar un poco, debes sumergirte por completo. No se trata de una única intervención milagrosa, sino de múltiples pequeñas victorias que se acumulan para generar un cambio.

Ahora conoces los conceptos básicos de cómo la autoinmunidad y la inflamación cerebral conducen a la disfunción en el cerebro. Utilizando las cuatro caras de la pirámide de la salud cerebral: estructura, mentalidad, bioquímica y electromagnetismo, puedes diseñar un protocolo de intervenciones para ti mismo/a que te ayude a despejar la neblina y vivir con mayor claridad, optimismo y energía.


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