Si hay algo que distinga a Madonna es su capacidad por reinventarse constantemente. Pensábamos que después de tantos años rompiendo barreras musicales y mentales, no podría sorprendernos pero su discurso de agradecimiento tras recibir el premio Billboard a la “Mujer del Año” nos ha hecho recordar por qué la Reina del Pop mantiene su poder inspirador. El vídeo se ha convertido en un fenómeno viral y ha demostrado todo lo que aún nos queda por conocer y todo lo que nos puede aportar esta artista.

Madonna empezó su discurso con un “gracias por reconocer mi capacidad para continuar con mi carrera durante 34 años enfrentándome a la misoginia, el sexismo, y el acoso y abuso continuos”. Sin duda, toda una declaración de intenciones que nos anticipaba todo lo que vendría después.

La reina del pop eligió que el eje de su discurso de agradecimiento fuera la discriminación que había sufrido durante toda su vida por querer tomar las riendas de su vida, de su carrera y de su sexualidad. Y los años, como nos recuerda, la hacen más fuerte pero también, la diana de muchas más críticas indiscriminadas:

“Envejecer es un pecado. Serás criticada, vilipendiada y definitivamente no te pondrán en la radio”.

Otro de los momentos más emotivos fue cuando enfocaron a Kesha, que el año pasado denunció a su productor por violación y acoso. Ella y otras de las artistas que tuvieron la oportunidad de asistir, se mostraron especialmente emocionadas al escucharla.

Las reacciones al discurso no se hicieron esperar y rápidamente se incendiaron las redes con mensajes de crítica y también de admiración:

Madonna terminó con un claro mensaje invitando a la sororidad entre las mujeres:

“Debemos apreciar nuestra propia valía y la de otras mujeres, buscad a mujeres fuertes, convertíos en sus amigas, alinearos junto a ellas, aprended de ellas y dejad que os inspiren”.

Pero, ¿qué es la sororidad de la que habla Madonna? Quizás nadie como la antropóloga Marcela Lagarde para explicárnoslo a través de sus palabras: “Es una experiencia de las mujeres que conduce a la búsqueda de relaciones positivas y la alianza existencial y política, cuerpo a cuerpo, subjetividad a subjetividad con otras mujeres, para contribuir con acciones específicas a la eliminación social de todas las formas de opresión y al apoyo mutuo para lograr el poderío genérico de todas y al empoderamiento vital de cada mujer (…) Sumar y crear vínculos. Asumir que cada una es un eslabón de encuentro con muchas otras y así de manera sin fin. El mecanismo más eficaz para lograrlo es dilucidar en qué estamos de acuerdo y discrepar con el respeto que le exigimos al mundo para nuestro género”.

Gracias a Madonna para invitarnos al debate e inspirarnos hacia la sororidad.