En la mayoría de casos de violencia machista muchos de nosotros nos preguntamos cómo es posible que la pareja llegara a esa situación. Cómo es posible que la víctima no identificase los signod del acoso o cómo su entorno no colaboró en frenar esa situación.

Pero a cualquiera de nosotros puede pasarnos. Da igual tu edad, raza, nacionalidad, religión o creencias previas, todas estamos expuestas a estos síntomas.

La violencia contra la mujeres es una violación de los derechos humanos la cual define como: violencia que implica daños físicos, sexuales o psicológicos hacia el género y que ocurre, principalmente, por parte de la pareja y quienes cometen actos de abuso sexual.

Siempre que pensamos en violencia de género solemos imaginarnos a la mujer maltratada fisicamente, pero no os confundáis. Diariamente muchas de nosotras la sufrimos y quizás no nos damos cuenta, pequeños síntomas disfrazados de bromas. Para poder detectar los primeros síntomas, la Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género (UPGPG), del Instituto Politécnico Nacional, ha creado una escala.

Cuidado, porque detrás de cada uno de los síntomas puede llegar el siguiente.

Ilustraciones de Karen Hernández

Gracias a NuevaMujer por difundir la noticia.

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