"Being Queer, Feeling Muslim", el proyecto fotográfico que rompe tus esquemas

Cada año se celebra, el 28 de junio, el Orgullo LGTB con una serie de actos públicos que instan a la tolerancia y la igualdad de este colectivo a nivel mundial. Cada vez más países se suman a esta lucha y aprueban leyes como la recientemente aprobada del matrimonio homosexual en Alemania. Sin embargo, no podemos olvidar que aún hay muchos países en los que ser homosexual está penado incluso con la propia vida. Por ello, este tipo de celebraciones son tan importantes.

Por desgracia, aún queda mucho camino por recorrer. Y a pesar de que el Orgullo se celebra anualmente, todos los años toca recordar por qué se habla de “orgullo”:

Homosexualidad en el punto de mira

Un ejemplo de esos países en los que los derechos de las personas LGTB no se reconocen son la amplia mayoría de países islámicos que se rigen bajo la sharía. Esta constituye un código detallado de conducta, en el que se encuentran las normas relativas a los modos del culto, los criterios de la moral y de la vida, las cosas permitidas y prohibidas o las reglas por las que se rige el bien y el mal.

Sin duda hay excepciones dependiendo del país del que se hable, pero en 7 de las grandes naciones que practican la sharía ser homosexual está prohibido. El castigo impuesto a este colectivo es la pena de muerte. Eso sí, no debemos olvidar que la sharía no equivale a islam: no todos los países musulmanes se rigen por la sharía. 

Para ayudar a visibilizar la situación de estas personas, la fotógrafa Lia Darjes ha querido dar voz a quienes muestran una forma diferente de entender el islam. Ha entrevistado a imanes que se identifican como feministas, a transexuales que están desafiando la comprensión tradicional y religiosa de los roles de género y, en su serie Being Queer, Feeling Muslim (Ser gay, sentirse musulmán), comparte las historias de ciudadanos que construyen sus propia identidad personal de forma inclusiva.

La homosexualidad bajo la sharía

Como ya hemos explicado, la sharía o ley islámica condena la homosexualidad a nivel legal. La pena más conocida es la lapidación, que está activa en países como Irán, Mauritania, Somalia, Sudán del Sur, Yemen, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

En países como Pakistán recurren a justificar la condena de la homosexuales diciendo que son actos en contra del Corán y que es criminal y antinatural. Esto es lo que defienden partidos políticos religiosos como Jamaat-e-Islami, pero la verdad es que la interpretación de las lecturas sagradas es muy subjetiva y varía de musulmán a musulmán. Lo único que está claro es que el Corán no condena, en ningún caso, al colectivo LGTB:

“El Corán no posee ningún texto que dicte de manera directa una condena para la homosexualidad, por lo que es una postura tomada como filosofía de ultraderecha, no religiosa”.

De una manera u otra, todos sabemos la situación que viven estas personas en sus respectivos países, pero el proyecto de Lia Darjes consiste en darle rostro, voz y libertad a aquellas personas que han pasado por esa terrible situación de no poder amar a quienes quieran en sus países. A día de hoy, la mayoría de los participantes de Being Queer, Feeling Muslim viven en países occidentales como Inglaterra, Estados Unidos, Alemania o Canadá, donde pueden ser libres y vivir sin miedo su sexualidad.

La condena de la homosexualidad por parte de los líderes de algunos países solo agranda una brecha social para todas las personas que pertenecen a la comunidad LGTB y provoca reacciones como el testimonio de Saadiya, una de las personas que aparecen en el proyecto fotográfico:

“Solía ​​pensar que era algo negativo, pero cuanto más aprendí de mí y sobre la comunidad queer, más aprendí que somos como todos los demás. Tenemos las mismas necesidades que otras personas. Tenemos el mismo derecho que todos los demás”.

Muchos jóvenes musulmanes deciden salir de sus países bien porque no existen leyes que los protejan, bien porque sus familias los rechazan o bien porque sus familias deciden establecerse en otros lugares. Pero no siempre el exilio funciona, en ocasiones su misma comunidad local en el país de acogida los rechaza al enterarse de sus preferencias sexuales. 

Tras toda una vida cargando con el estigma de ser rechazados por su religión y por las personas de su país de origen, gracias al trabajo de Darjes podemos conocer historias como estas y darle visibilidad para que desaparezcan cuanto antes.

Podéis seguir su proyecto “Being Queer, Feeling Muslim” en su página oficial o cuenta de instagram.

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