¿Por qué confundimos discriminación con libertad de expresión?

La paradoja de tolerancia fue descrita por el filósofo austríaco Karl Popper  en 1945. Es una paradoja enmarcada dentro de la teoría de la decisión.

¿Por qué confundimos discriminación con libertad de expresión? 3

La paradoja declara que si una sociedad es ilimitadamente tolerante, su capacidad de ser tolerante finalmente será reducida o destruida por los intolerantes. Popper concluyó que, aunque parece paradójico, para mantener una sociedad tolerante, la sociedad tiene que ser intolerante con la intolerancia. Estoy totalmente de acuerdo.

¿Por qué confundimos discriminación con libertad de expresión? 4

¿Y qué pasa con el Pin o Veto Parental?

Una de las medidas más polémicas de partidos de extrema derecha es que los padres tengan derecho a vetar actividades complementarias impartidas en horario escolar. Se trata de que la dirección de los centros educativos pida la autorización de los padres para dar a los niños “charlas, talleres o actividades con carga ideológica o moral contraria a sus convicciones”.

Con esta medida, por ejemplo, los padres podrán vetar la educación sexual, si así lo desean. Tenemos que dejar absolutamente claro que el hijo de un terraplanista tiene derecho a ir a clase de ciencias naturales, como el hijo de un antivacunas tiene derecho a ser vacunado. Los contenidos LGTBI, la educación en diversidad o el feminismo o fomento de la convivencia no solo son un derecho de nuestros hijos, lo son también de sus compañeros de clase, es decir, de los hijos e hijas de los demás.

Hace poco lo explicábamos de forma muy sencilla quien tenía la culpa de todo: son los sesgos cognitivos o incluso cómo incluso el efecto Dunning-Kruger los que nos hacen despreciar y temer a cualquiera que consideremos fuera de nuestra propia “norma social”. Da igual que seamos conscientes de que ese mismo sesgo nos hacía quemar a las brujas, esclavizar a personas de otras razas, juzgar a mujeres por “solteronas” o a los y las divorciadas.

Es un sesgo que se repite: mientras menos informado y más limitado sea un grupo social, más bloqueados estaremos a aceptar normas sociales diferentes a las de nuestro grupo.

¿Por qué confundimos discriminación con libertad de expresión? 5

Mirar a la historia nos ayuda: ninguno de nosotros querría estar dentro de esos grupos que apoyaban la inquisición o los que se negaban a otorgar a las personas de raza negra los derechos que tenía el resto de la sociedad, o los que negaban al voto femenino, al derecho a trabajar de las mujeres o incluso a su derecho a hacer deporte. Y, sin embargo, aún hoy seguimos discriminando a personas de otras razas, clases sociales o a personas que quieren amar a otras de forma diferente a cómo nosotros lo hacemos.

Además, debes recordar que en España, por ejemplo, debes ayudar a la Policía Nacional, DENUNCIANDO O IDENTIFICANDO UN DELITO DE ODIO • Si alguien se ha mostrado hostil hacia ti u otra persona por tu raza, orientación e identidad sexual, religión o discapacidad, ha cometido un delito de odio.

¿Por qué confundimos discriminación con libertad de expresión? 6

¿Preferimos el odio al amor?

Parece que si nos dan elegir entre discriminar o aceptar, en principio, el ser humano prefiere discriminar. En conjunto, aceptamos lobotomías, violaciones correctivas, acoso, maltrato físico y verbal, penas de cárcel, aislamiento social e, incluso, penas de muerte. Todo menos aceptar que otros vivan su vida de forma diferente a la nuestra. ¿Suena un poco loco, verdad?

Son pequeños pasos que nos ayudarán a establecer sociedades más justas en las que nadie sea discriminado por su peso, edad, estatura, raza, género, religión, condición sexual o identidad de género. ¡Ni tan siquiera por sus gustos musicales, aunque me cueste muchísimo entender a los fans del reggaetón!

Publicamos noticias de reflexión que hacen de este mundo un lugar mejor Pero TE NECESITAMOS ¡Ayúdanos compartiendo esta noticia entre tus amigos y tus redes sociales!