Los españoles son líderes europeos en el uso de smartphones: el 81% de los móviles son inteligentes, según un informe de la Fundación Telefónica. Los utilizamos para todo: para comunicarnos, para fotografiarnos, para grabarnos, para jugar, para comprar o para encontrar cualquier cosa que estés buscando. Cualquier cosa. Incluso el amor.

En España, el INE registra una media de 4,4 millones de hogares unipersonales. En un país donde cada vez hay más solteros, distintas aplicaciones buscan hacerles más fácil encontrar pareja pero, ¿qué sabrá una aplicación de móvil sobre el amor?

Parece que las aplicaciones estuvieran más preparadas para los encuentros ocasionales. Un me gusta o no me gusta rápido que puedes intuir detrás de una foto o un perfil cargado de buenas intenciones, y posiblemente también mentiras. Pero quizás para encontrar a tu verdadera media naranja necesites que alguna aplicación te empiece a tratar mejor.

Y es que los seres humanos somos tan complejos que es complicado que una fórmula matemática pueda saber lo que, a veces, ni nosotros tenemos claro. ¿Pero qué pasaría si en lugar de un simple algoritmo estuviese un profesional que te sugiriera conocer a alguien? ¿Y si además fueran varias propuestas nuevas cada día? Pide por esa boquita.

¿A quién conocerás hoy?

Las aplicaciones de citas ya están entre nosotros, han llegado para quedarse y, últimamente, han conseguido sobrevivir al escepticismo inicial que muchos teníamos gracias a estudios que demuestran que las parejas que se conocen en la red son más felices, duran más y tienen menos riesgo de divorcio.

Sin embargo, conozco a muchos amigos que utilizan esas aplicaciones para encuentros «causales» y me pregunto si realmente todas las aplicaciones son iguales o hay alguna que pueda tomarse más en serio mi búsqueda. Porque, la verdad, hay muchos sentimientos en todo el proceso. Al fin y al cabo, no se trata sólo de encargar una prenda en una tienda y devolverla si no es mi talla.

En mi búsqueda, he conocido muchas de esas aplicaciones que seguro muchos ya conocéis, pero seguro que no os habéis atrevido a probar. Y en casi todas se repite el mismo patrón: te propone contactos cercanos y decides por una foto si te gusta o no. Si coincides con un usuario al que también le gustas, ambos accedéis a un chat privado y ahí comienza todo. Algo así como entrar en una discoteca y empezar a mirar de un lado a otro de la pista esperando cruzar la mirada con alguien. Aunque he de confesar algo: tras muchos cruces de miradas en discotecas y bares, el porcentaje de personas interesantes para conocer por este método es muy, muy bajo. ¡Espero que a vosotros os funcione mejor!

Una propuesta gamificada que parece bastante divertida pero, claro, para ligar con las personas que me cruzo ya me valgo yo sola. ¿No habría alguna que me ayudase a encontrar esa persona con la que jamás me he cruzado? ¿O con aquella que quizás no me atrae a primera vista pero que está hecha para mí y la estoy descartando injustamente?

Me estaba volviendo loca entre tanta aplicación cuando por fin encontré una propuesta diferente. Llevaba semanas leyendo artículos de historias de éxito en relaciones duraderas gracias a que un matchmaker de carne y hueso les asesoraba y ayudaba a encontrar esa persona. El matchmaker ponía el sentido común y su profesionalidad en la búsqueda y, luego, tu corazón y tu instinto decidían si era la persona adecuada. Así que centré mi objetivo en localizar esa aplicación que tuviera ese componente humano imposible de sustituir. Se llama Wans.

Pon un matchmaker en tu vida

Un matchmaker, una persona de carne y hueso que trabaja como si fuera un Cupido o una Celestina o como ese amigo que te ayuda a encontrar pareja. Pero en lugar de dejarse llevar por su simple intuición, tiene un sistema profesional y selectivo para entender qué parejas pueden ser más o menos compatibles. Por fin alguien que puede ayudarte a por lo menos hacer un primer filtro y una aplicación que cuida que el proceso sea de slow dating.

Esta aplicación te brinda un servicio personalizado que, cada día, te manda entre uno y cuatro posibles aspirantes especialmente elegidos para ti por tu matchmaker. Si te gusta, puedes empezar a hablar con ese usuario y si no, tan sólo rechazas la oferta y sabes que al día siguiente tendrás nuevos perfiles. A estas alturas de la vida yo ya no busco cantidad sino calidad. Y esto es lo que me ofrece Wans, evitando que como usuaria pierda el tiempo en gente que no me interesa. Además, me aseguran discreción y trato respetuoso en el uso de mis datos, a través de su política de protección de la privacidad.

Y es que ya lo decía Rosana:

«A fuego lento tu mirada, a fuego lento tú o nada […] Sigue el camino del cortejo.

A fuego lento, a fuego viejo […] Amor forjado a fuego lento».

Me gusta la idea del slow dating.

Este artículo ha sido posible gracias a la colaboración de Wans.


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