Para empezar, ¿qué son los testigos de Jehová?

Una comunidad basada en el cristianismo, pero en contra de las iglesias cristianas tradicionales, ya que consideran que se han desviado de las verdaderas enseñanzas de la Biblia, y no trabajan en total armonía con Dios.

Este grupo alternativo se fundó a finales del siglo XIX en Nueva York, Estados Unidos, bajo el mando de Charles Taze Russell. Actualmente los Testigos de Jehová creen que la humanidad se encuentra en “sus últimos días” y que la batalla final entre el bien y el mal ocurrirá pronto.

A priori parece una comunidad alternativa normal pero, para los Testigos de Jehová todo está bien mientras te mantengas dentro de las doctrinas de su fe. Abandonar sus creencias y su comunidad puede significar perder a su familia. Es habitual que la propia comunidad se aconseje a sus familiares y amigos que deben cortar lazos con los ex-creyentes, con lo cual estos quedan aislados.Según la BBC, el pasado año, Sarah, una chica de 20 años salió de su comunidad de Testigos de Jehová por un proceso conocido como desasociación. Hace poco realizó una entrevista en la que declaró que no ha podido hablar con ningún miembro de su familia desde que salió de su comunidad.

Sarah contó que llegó a ser maltratada por su novio, hasta romperle las costillas, tras ello, decidió dejar su relación y fue entonces cuando la comunidad la obligó a salir.

Los ancianos de la comunidad de Sarah desestimaron su petición para castigar la conducta de su expareja. Pero fue gracias a sus compañeros de trabajo que al ver los hematomas la convencieron de que no soportara más abusos, y la apoyaron a acabar con la relación ya que por otro lado, los Testigos de Jehová tiene un código moral muy fuerte en el que recalcan que la violencia, ya sea física o emocional, es fuertemente condenada en la Biblia y no tiene lugar en una familia cristiana.

Esta decisión provocó que la apartaran de la religión y que sus amigos y familiares cortaran todos los vínculos con ella. La misma noche que Sarah recibió la noticia que ya no pertenecería más los Testigos, su madre se negó a hablarle y su padre despertó a las 7 de la mañana para expulsarla de la casa.

Ahora se considera huérfana y ha encontrado el apoyo en sus compañeros de trabajo, algo que hasta entonces era impensable ya que su comunidad le había dicho que debía desconfiar de cualquier persona que no compartiera sus creencias religiosas, que eran vínculos malos ya que Dios los iba a destruir en el Armagedón.

Y, sin embargo estas personas ‘sin religión’ le abrieron sus hogares cuando ella se encontraba sola.

Otro caso es el de John, comenzó a ser Testigo de Jehová de niño cuando sus padres decidieron unirse al grupo religioso. Pero, tras no asistir a un evento, considerado importante para su comunidad, fue expulsado hace ya dos años.

Sabía que este momento llegaría, ya que John tenía dudas sobre las enseñanzas de su religión desde hace algún tiempo. Dudas que reafirmaron tras la pérdida de uno de sus amigos que murió por no realizarse una transfusión de sangre.

Las transfusiones son algo que está totalmente prohibido por su fe a pesar de que los médicos advertían que lo habrían salvado.

Cuando su comunidad se reunió para tomar una decisión hasta su propia mujer testificó en su contra durante el proceso que llevó a su desasociación, lo que creó una gran presión familiar. Tuvo que dejar la casa familiar y comenzó a vivir temporalmente en tiendas de campaña y caravanas.

En su entrevista a la BBC afirma que ha sido su peor momento, se sentía aislado, no tenía a nadie. Sigue sin tener contacto con su familia incluso ahora cuando sus hijos son adultos. 

Según los Testigos de Jehová, el grupo tiene más de 138.000 miembros en Reino Unido y más de 8 millones en todo el mundo. 

Son 17 años los que lleva Terri O’ Sullivan fuera de su comunidad, salió con tan solo 21 años e inmediatamente su madre la expulsó de su casa. Después de superarlo decidió dirigir una red de apoyo para aquellos que han dejado o han sido excluidos de la religión.

Mucho son los que han pasado por su grupo y han confirmado que ningún antiguo Testigo de Jehová que no haya experimentado depresión, alcoholismo o sentimientos suicidas. Hay algunos casos en los que los ex Testigos siguen teniendo contacto sus familias, se comunican pero no es una relación normal ya que se ve gravemente afectada.

¿Conoces algún caso en primera persona?


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