Dicen que cualquier locura que veas, por rara que te parezca, ha sido reflejada en algún capítulo de los Simpsons. Pero pudiera parecer que un profesor malhumorado, con una pala de madera para aleccionar a los alumnos con un castigo físico, fuera algo ya superado hace años por los colegios de cualquier país desarrollado.

¿Y si esta imagen representase lo que ocurre en algunos colegios?

Pero no, los Simpson vuelven a acertar.

Esta imagen aún la podemos encontrar en tres escuelas del estado de Texas, en Estados Unidos. Y no, no es broma. En estas escuelas es legal someter a los alumnos a castigos físicos como recurso para educar a los alumnos. Vamos, educar a base de palazos de madera en zonas sensibles e “inofensivas” para la salud del alumno, es decir, en los cachetes del trasero.

Haber recuperado esta tradicional se lo debemos al coordinador de comportamiento de una escuela primaria de Texas, Andrew Amaro. Su argumento es que a él le educaron con castigo físico (que recibió en el colegio) y esa experiencia le ayudó a ser mejor. Según este “experimentado sufridor” es bueno que los alumnos sepan que si se meten en problemas con un profesor o le faltan al respeto van a llevarse un golpe físico, porque quizás el chico no puede aún entender de forma racional qué se le está pidiendo.

Pero esta polémica política educativa no implicó solo a Amaro: para que se aplicase en el colegio tenía que ser respaldada por más miembros de la comunidad educativa, que no dudaron en apoyarla asegurando que este tipo de sanciones, aunque “políticamente incorrectas”, sí funcionan. Por lo tanto, en estas tres instituciones el personal del colegio tendrá vía libre para usar una pala de madera para castigar a aquellos estudiantes desobedientes.

Este castigo físico podrá realizarse gracias al consentimiento paternal. El colegio ha puesto a disposición de los padres una nueva casilla a rellenar en la matriculación de sus niños en la que deberán señalar si dan su aprobación para que si su hijo se porta mal pueda recibir un golpe con una pala de madera como castigo.

Tres escuelas de Texas son las que han aprobado las sanciones con castigo físico en las aulas para educar

Por tanto, estas sanciones físicas abarcan a los estudiantes de entre cuatro y dieciocho años, siempre y cuando los padres lo hayan autorizado. Durante todo el año, la escuela tomará nota del número de golpes repartidos para evaluar la viabilidad de su nueva política disciplinaria y si ha conseguido mejorar el comportamiento y resultados de los alumnos.

Y tú, ¿estás tan bien de acuerdo con recuperar el castigo físico en los colegios?


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