¿Por qué de todo el tiempo que los niños pasan en la escuela lo que les resulta más atractivo es el recreo? No solo se trata de un momento de descanso y relajación en la jornada escolar: el recreo tiene mucho valor en el desarrollo de los niños y una gran carga educativa y pedagógica. Jugar en el patio al pilla-pilla, al escondite, a la goma, a las canicas, a las chapas o al fútbol no solo es un momento de diversión y entretenimiento. Los alumnos se juegan mucho más: sus relaciones sociales y su crecimiento personal.

Según el programa Today de NBC, esto es lo que ha motivado que algunas escuelas en Estados Unidos hayan comenzado a experimentar ofreciendo varios recreos y de mayor duración para sus alumnos. En la escuela Eagle Mountain, como en otras cinco en Texas y una en Oklahoma, se está probando una programación escolar diferente llamada Proyecto Liink. Está desarrollada por investigadores de la Texas Christian University y propone que más tiempo para el recreo ofrece múltiples beneficios para los niños.

Entre los resultados que han obtenido destaca que los niños con más tiempo de recreo han mostrado crecimiento en sus habilidades sociales e interacciones con otros niños. También son más disciplinados y están más concentrados en clase en comparación a lo que mostraban antes de tener más tiempo de recreo; se ha incrementado su desempeño en lectura y matemáticas en comparación con el año anterior y se han reducido los problemas de conducta durante el recreo.

El Proyecto Liink, dirigido por la doctora Debbie Rhea, se inspira en el modelo de educación de Finlandia, que con menos horas de instrucción en clase y más de recreo que lo que se da en Estados Unidos tiene a sus estudiantes de educación infantil y de primero y segundo años en niveles de excelencia académica mucho mayores que los de los alumnos estadounidenses. En todo caso, se trata de un experimento esperanzador pero que está lejos de convertirse en la norma en las escuelas estadounidenses. Lo cierto es que, en efecto, no solo los investigadores de Liink, sino diversas autoridades escolares y médicas consideran al recreo escolar como una actividad clave en el desarrollo infantil.

Menos tiempo que los alumnos finlandeses y menos que los propios reclusos estadounidenses

Los reclusos que cumplen condena de las cárceles de máxima seguridad pasan una media de dos horas diarias al aire libre. Pero hay un segmento de la población que pasa aún menos tiempo al aire libre: los niños de entre 5 y 12 años, según una encuesta realizada para apoyar la campaña Dirt is Good (La mugre es buena):

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La controvertida campaña es intencionadamente provocativa. El anuncio/reportaje de Persil no muestra niño alguno, sino reclusos de una cárcel de alta seguridad de Indiana (EE.UU.) que reaccionan estupefactos al saber que los chavales de medio mundo (teóricamente, en un régimen de libertad) pasan tan solo una hora al día al aire libre.

En formato de corto de cine, el anuncio denominado Free the Kids y grabado en una prisión de máxima seguridad de Estados Unidos muestra varias entrevistas con reclusos en las que opinan sobre la importancia crucial que tiene para ellos el tiempo que pueden pasar al aire libre cada día. 

Por ejemplo, un estudio de la Academia Americana de Pediatría indica que los niños desarrollan construcciones intelectuales y entendimiento cognitivo a través de experiencias interactivas y manipulativas, justo las que se logran durante el juego y el intercambio.

Si esas actividades ofrecen beneficios emocionales y sociales, que son tan importantes como el progreso académico… ¿por qué no damos más valor a los tiempos de recreo?


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