¿Quién no ha soñado alguna vez en dormir en una cama gigante como esta?

Esta cama gigante no está diseñada para dormir solo. Ni en pareja. Es una cama diseñada para dormir en apego. Sin duda, la última gran conquista de la ‘crianza con apego‘. Compartir lecho, el cada vez más popular ‘colecho‘, es una práctica habitual pues los beneficios del colecho están demostrados pero… ¿qué pasa cuando los niños crecen?

Esta cama parece ofrecer la solución para las familias más ‘apegadas’. Cuenta con 5,5m de largo y la ha montado la familia formada por Ryan Constable, un ex-jugador de rugby, y su mujer Kim, monitora de yoga. La idea era sencilla: poder dormir junto a sus cuatro hijos. Actualmente tienen: 11 años (Corey), 9 años (Kai), 6 años (Maya) y 6 años (Jack). Esta es la imagen que han compartido en redes sociales disfrutando de su sorprendente idea:

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En principio hasta a mi me ha enamorado la tierna idea. Según los padres, esta cama gigante es el resultado de un proceso natural vivido con sus hijos. Cuando nació el primero de sus hijos, Corey, decidieron compartir cama con él porque así dormían y se sentían todos mejor. Como muchas madres y padres saben, los niños tienden a desvelarse, ya sea por la necesidad de alimentarse, por la incomodidad si han hecho sus necesidades o simplemente por un mal sueño o dolor nocturno.

Con cada nacimiento volvían a repetir esta experiencia ya que cuando habían conseguido que los mayores durmieran solos en sus habitaciones y llegaba el siguiente bebé, que compartía cama con los padres, sentían  que no era justo que ellos tuvieran que seguir solos en sus camas y se quejaban por ello ya que se sentían ‘sustituidos’

Por ello decidieron hacerse con una cama gigante para poder dormir todos juntos.

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Sin duda este es un tema controvertido. Todos los padres tenemos claro que los bebés nos necesitan por el día, pero no somos capaces de comprender que por la noche sucede lo mismo. Durante el día comparten con nosotros su cariño, atención y tiempo con nosotros, y ¿qué ocurre por la noche? Nos piden exactamente lo mismo.

Esto sin duda beneficia a los padres que no tendrán que ir de habitación en habitación atendiendo sus necesidades. Para ellos es más fácil, poder ver, de un vistazo, que todo va bien durante la noche. Si tu opción es la crianza con apego, esta opción te permite ser más coherente y vivir más tranquilo.

Esta decisión no es sólo una idea puntual sino que forma parte de todo su proceso educativo. Todos se van a la cama entre las 21h y 23h. Los primeros son Kim (la madre) junto a los dos pequeños, que en muchas ocasiones se van a la cama a las 21h. Los dos más mayores se acuestan cuando están cansados. No les obligan, simplemente les han cedido esa decisión, como bien explica en el video del programa This Morning que os hemos compartido.

Los niños son capaces de gestionar su sueño y su vigilia de una manera responsable.

La pregunta que yo me hago es: ¿cómo afecta esta decisión a su relación de pareja? Para mi, desconectar de todo y descansar junto a tu pareja es uno de los momentos más íntimos del día,. Esos instantes antes de dormir junto a tu pareja es el momento de calma esencial para compartir complicidad. Pero ¿cómo lo gestiona esta familia? Kim, durante la entrevista, explica que los dos son muy abiertos en este sentido con sus hijos y que a menudo se van juntos a dormir a la habitación de invitados para los momentos de ‘intimidad para adultos’.

Además de esta práctica, para preservar y disfrutar de sus momentos a solas, reservan un día a la semana para desayunar o cenar juntos, solos los dos.

Y tú, ¿eres de los que prefiere intimidad o por el contrario te encantaría tener una cama así?

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