Puede parecer una locura, pero que Donald Trump sea presidente de los Estados Unidos en parte es culpa de Facebook. Os preguntaréis de qué forma ha podido ayudar esta red social a una campaña presidencial tan importante.

La respuesta es más sencilla de lo que parece: la culpa la tienen las denominadas fake news, es decir, esas noticias falsas que se propagaron como la pólvora en las redes sociales.

Después de todo este tiempo ccon Trump a la cabeza de Estados Unidos parece que por fin la empresa de Mark Zuckerberg ha reflexionado sobre lo ocurrido y entona el mea culpa.

Explicaciones desde el blog oficial de Facebook

En una serie de publicaciones realizadas en el blog oficial de la compañía, los ejecutivos de Facebook asumen su responsabilidad en cuanto medio propagador de mentiras e insidias que pueden llegar a desestabilizar un Gobierno o decantar las elecciones en favor o en contra de un determinado candidato.

Facebook reconoce que las “fake news” vuelvan como la pólvora en esta red social y que, en parte, son las culpables de que Trump sea presidente de los Estados Unidos

Facebook se exculpa

La red social se defiende argumentando que no se trata de Facebook, sino del daño que internet puede hacer a una democracia que funcione de manera correcta. Esta nueva postura de Mark Zuckerberg dicta mucho de su reacción en 2016. Por aquel entonces, dijo que era un disparate pensar que su empresa hubiera influido en las elecciones que finalmente ganó Trump.

Que el CEO de esta red social haya matizado sus palabras dice mucho acerca de su influencia. Es más, la directora de política global de Facebook, Katie Harbath, no tuvo dudas a la hora de afirmar que su empresa influye en los estados, sobre todo en las elecciones. Recordemos que, en 2011, las redes sociales desempeñaron un papel fundamental en la Primavera Árabe en lugares como Túnez, donde se anunció como una tecnología para la liberación.

¿Un “me gusta” en Facebook puede cambiar el mundo?

Facebook consiguió que cambiara el rumbo del presidente de los Estados Unidos

La respuesta es simple: no. El slacktivismo denomina al llamado activismo de sillón. Se trata de una forma de realizar activismo en línea, sin abandonar las actividades habituales, por lo general interactuando en las redes sociales. Por eso también se suele hablar de activismo 2.0 o de clicktivismo.Pero este concepto se cambió tras las últimas elecciones en EE.UU. Las redes sociales hacen que sea más fácil tener voz en el gobierno: para debatir cuestiones, organizarse en torno a las causas y responsabilizar a los líderes. Nuestra percepción de la realidad se rompe por inculpa de las interferencias de noticias falsas provenientes del extranjero que Facebook debió haber reconocido más rápido y que tanto desestabilizó las elecciones.

Así lo explicaba pictoline:

Las buenas intenciones de Facebook

En otro artículo firmado por el ejecutivo Samidh Chakrabarti se cuenta cómo Facebook ayuda a sus usuarios a estar informados sobre política y comparte información sobre los lugares donde se producen debates interesantes. Lo que nunca podrá lograr es controlar si lo que se habla es verdad o mentira.

Hard Questions: Social Media and Democracy

Publicada por Facebook en viernes, 19 de enero de 2018

Esta entrevista ha salido a la luz cuando Facebook ha tomado la decisión de cambiar el algoritmo con el que pretende potenciar el contenido que crean y comparten sus usuarios, dándole más relevancia que a las noticias de los medios. Con él, Zuckerberg potenciará los blogs serios o marginales, o cualquier fuente de noticias falsas, poniendo en clara relevancia la misma (mala) calidad. Y eso sí que es una amenaza para la democracia.

Cambridge Analytica obró la trampa electoral

Cambridge Analytica, empresa especializada en estudios de mercado, marketing digital y campañas de publicidad, fue contratada por la campaña de Donald Trump para las Elecciones Presidenciales de 2016  donde Trump derrotó contra todo pronóstico a Hillary Clinton gracias a una potente campaña online.

Según descubrieron los periodistas de The New York Times y The Observer (revista de The Guardian) gracias a Christopher Wylie, el ex trabajador de Cambridge Analytica , esta compañía se hizo con los datos de personales de 50 millones de usuarios de Facebook.

Gracias a un psicólogo de la Universidad de Cambridge llamado Aleksandr Kogan que creó una aplicación para estudiar la conducta de los usuarios de Facebook. Kogan consiguió permiso de Facebook para publicar su aplicación, que fue utilizada por unas 270.000 personas que creían que estaban participando en un estudio científico avalado por uno de los centros universitarios más prestigiosos del planeta. Pero mintió. Todos los que usaron su aplicación dieron permiso para no dar solo sus datos, sino también los de sus amigos. Así, el psicólogo pudo estudiar un total de 50 millones de personas. 

Cambrige Analytica utilizó esos datos para ayudar a ganar Trump a través de anuncios y noticias hipersegmentados a través de Facebook para conseguir votos para el republicano.

A finales de 2015 Facebook averiguó lo ocurrido pero no decidió hacer ni admitir nada. Pero desde entonces, Mark Zuckerberg vende acciones de la compañía sin parar. ¿Supone esto un nuevo fraude. Si estaba operando en bolsa con información privilegiada, sí. Por ahora no hay pruebas, pero sí así fuera, Zuckerberg podría haber cometido un delito muy grave como inversor y que puede conllevarle una pena de hasta 20 años de prisión

 

¿Te gustó esta historia?
¡Con un "Like" podrás ver muchas más!